Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 En la Comisión Constitucional. 
 Intolerables ataques de Letamendia y Barrera contra la Corona     
 
 ABC.    09/05/1978.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

ABC. MARTES, 9 DE MAYO DE 1978. PÁG. 6

EN LA COMISIÓN CONSTITUCIONAL

INTOLERABLES ATAQUES DE LETAMENDIA ¥ BARRERA CONTRA LA CORONA

MADRID. (De nuestro redactor en las Cortes. Herminio Pérez Fernández.)

«Para nosotros los catalanes, nuestra única patria es Cataluña y nuestra única bandera es la bandera

catalana, afirmó ayer ante la Comisión Constitucional del Congreso el diputado don Heribert Barrera.

Poco después, el señor Letamendía dejó caer sobre la sala afirmaciones como éstas: «Intentaremos

contrarrestar con vosotros —se referia a los socialistas— la presión que ha ejercido sobre la Ponencia uno

de los poderes tácticos más poderosos del Estado, la jerarquía eclesiástica...» «La reforma—dijo

también—conserva siempre parte de lo reformado, en este caso el franquismo, proyectándolo hacia el

futuro.

Nosotros no olvidamos que la Monarquía actual fue instaurada por el dictador, que Juan Carlos no ha sido

elegido por el pueblo para ostentar la Jefatura del Estado...»

Las intervenciones, que incluyeron también conceptos graves sobre la bandera nacional, no tuvieron

réplica de ningún parlamentario

Pero nadie piense que con discursos así se produjo la menor tensión en la sala. Todo transcurrió en un

torio sosegado, y orador hubo que recordaba más bien a los predicadores de novenario. Ni un rumor sonó

en ningún momento. Los señores Canyellas, Barrera, Letamendía y Gastón fueron escuchados atenta y

cortésmen-te en todo momento, y nadie pidió intervenir para replicar a sus afirmaciones.

OBSERVACIONES CRITICAS DEL SEÑOR CANYELLAS.—El primer orador que ocupó la tribuna

en la tarde de ayer fue don Antón Canyellas Balcells, por la «Untó del Centre de la Democracia Cristiana

de Catalunya». Se extendió en una serie de observaciones críticas del anteproyecto de la Constitución.

«Nosotros, los demócratas de inspiración cristiana, siempre hemos defendido "que la estructura del

Estado debiera ser federal... Consideramos la forma federal como la más lógica y enraizada en el ser

auténtico de España...»

Afirmó que aceptaba, sin embargo, la fórmula del Estado unitario, reconociendo la existencia de

nacionalidades y regiones con derecho a la autonomía.

Insistió mucho el señor Canyellas en el reconocimiento expreso de los derechos fundamentales del

hombre en la Constitución. Aceptó luego la fórmula de la Constitución respecto al derecho de todos los

padres a escoger para sus hijos el tipo de escuelas que deseen -y el derecho a toda ayuda estatal a las

escuelas privadas. Expresó su oposición al aborto institucionalizado y a la pena de muerte y afirmó:

«Anunciamos que nuestro voto y apoyo estarán al lado de todo aquello que promocione y defienda la

Interpretación más amplia de los derechos de la persona humana.»

Terminó afirmando: «Consideramos válido el punto de partida del texto de la Ponencia, que debe

culminar en un mayor perfeccionamiento.»

HERIBERT BARRERA: «EL TEXTO DEBE SER RECHAZADO».—El señor Barrera Costa comenzó

su intervención pidiendo abiertamente el rechazo del texto de la Ponencia, por tres razones: «El

anteproyecto es, técnicamente, desafortunado; establece la Monarquía como forma política del Estado, sin

que haya tenido lugar, previamente, algo indispensable en una democracia: una consulta al país,

específicamente sobre este punto, en condiciones de Igualdad para la defensa de todas las opciones. La

tercera objeción es que el anteproyecto «ignora la verdadera naturaleza del Estado español y persiste en el

grave error de no restituir las esencias de su soberanía a cada una de las naciones que la integran.»

Sobre cada una de sus tres objeciones, «1 señor Barrera se extendió luego largamente. He aquí algunas de

sus afirmaciones: «Hoy la cuestión no es qué vale más, si República o Monarquía... Quien tendría que

contestar es el pueblo. Lo que es inaceptable es que se nos haya colocado ante el hecho consumado; que

la Monarquía haya sido introducida de refilón, sin una consulta popular previa.» Insistió en qu« para él no

tienen ningún valor los referéndum celebrados, en particular el de diciembre de 1976.

Se refirió luego a las justificaciones que el señor Carrillo hizo en apoyo de la Monarquía, calificándolas

de «poco sólidas». «Es cierto—dijo—que la Monarquía es hoy una realidad, pero no es una realidad

permanente e inmutable... El objetivo de la política es cambiar las realidades, cuando son accidentales y

desfavorables respetando las realidades perennes.» En cuanto a la actitud de -las Fuerzas Armadas afirmó:

«Una cosa es que no hubieran aceptado un golpe de estado republicano y otra que se hubieran alzado

contra una consulta popular.»

El señor Barrera dedicó la última parte —la más extensa de su intervención—al tema de las autonomías,

en el que, entre otras cosas, afirmó: «Creo que es absolutamente erróneo aplicar a España el concepto de

nación y de Patria. Si España comprende todo el actual territorio del Estado, España no es una nación,

sino un Estado formado por un conjunto de naciones»... Si España no es una nación, tampoco es una

Patria... La lengua en que os hablo —el señor Barrera se refería al castellano—es para mí una lengua

particularmente estimada, pero, al fin y al cabo, es una lengua extraña. Las dos banderas y los dos himnos

de España que he conocido, los respeto profundamente, pero no han despertado en mí la menor emoción.

Mi única bandera es la de las cuatro barras, muchos siglos más antigua, y mi único himno es la canción de

«Els Segadors», que evoca una guerra de los catalanes contra él Rey de España...»

No tenemos espacio para seguir recogiendo frases del señor Barrera, pero éstas dejan claramente definido

el tono, el contenido y el estilo de su intervención...

LETAMENDIA: EL DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓN.—El señor Letamendía Belzunce, de

Euzkadiko Ezkerra, hizo una insistente defensa del derecho de autodeterminación afirmando que debe ser

reconocido en la Constitución. Asumió la representación de «todas las fuerzas revolucionarias del Estado,

que no tienen representación en el Parlamento», y anticipó su apertura a las sugerencias de los sectores

españoles marginados: presos sociales, quinquis, prostitutas, ecologistas, reivindicaciones feministas,

etc... El señor Letamendía atacó duramente al capitalismo, anunció su apoyo a los que presentaron

enmiendas defendiendo la República como forma de Estado, y, en este punto, afirmó:

«No tenemos nada contra la persona física de Juan Carlos; ni en contra ni a favor. Es cierto, contra lo que

pudo temerse, que no es el Monarca del fascismo. Pero es el Monarca de la reforma y la reforma no puede

curar las llagas de Euzkadl. Un pueblo que ha sufrido tanto, estos últimos años, hubiera necesitado una

ruptura con este pasado, para sanar sus traumas...»

El señor Letamendía afirmó que se equivocan quienes piensan que la situación en Euzkadi ha cambiado

después del 15 de junio. «Yo, que vivo allí, os digo que no, que sigue siendo la misma; y que a ello

contribuye no poco el mantenimiento de las mismas apariencias y de los mismos hombres en muchos

puestos... Si no queréis convertir el mantenimiento de un orden supuesto en un factor de desorden, retirar

los obstáculos constitucionales que impiden la existencia de policías autónomas propias y exclusivas, y

habréis dado un paso de gigante para cerrar las heridas de un pueblo, mi pueblo vasco.»

La última intervención estuvo a cargo del diputado don Emilio Gastón, del Partido Socialista de Aragón,

que calificó al anteproyecto de Constitución de temeroso, conservador y cauto, aunque tiene importancia

—dijo— porque con ella se avanza en el camino de la democracia.

Acto seguido se levantó la sesión basto hoy a las diez y media de la mañana.

 

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