Es ahora el momento de la burguesía  :   
 Conferencia de don José María de Areilza en el Club Siglo XXI, sobre Mi visión de un estado democrático. 
 Ya.    21/12/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

2I-XII-77

NACIONAL

"ES AHORA EL MOMENTO DE LA BURGUESIA"

"Sin la colaboración rectora de nuestro estamento burgués, empresarial y asalariado no hay democracia

posible en España"

"El Estado no lo han de gobernar ni levantar quienes se hallan inspirados por los modelos colectivistas,

sino por quienes no quieren la ruina de las empresas, que no aumente el paro y que no se dispare la

inflación"

(CONFERENCIA DE DON JOSE MARIA DE AREILZA EN EL CLUB XXI, SOBRE "MI VISION

DE UN ESTADO DEMOCRATICO")

"De todos los elementos que concurren en agravar la situación actual de España, la confusión es quizás el

factor más grave. Gran parte de la opinión no sabe lo que ocurre; no entiende el curso de los

acontecimientos; no está informada de los problemas reales, y no tiene confianza en la clase política ni en

el Gobierno", ha manifestado el ex ministro don José María de Areilza Martínez de Bodas, conde

consorte de Motrico, en la conferencia que sobre "Mi visión de un Estado democrático" pronunció ayer

tarde en el Club Siglo XXI.

El señor Areilza, refiriéndose al período de transición del régimen anterior al actual, hizo notar que si bien

el desmontaje de las instituciones del pasado se hizo con celeridad, se notó en seguida que "faltaba un

proyecto global de Estado democrático capaz de sustituir al que desaparecía". "Esto es—agregó—, no

había una idea definida, un propósito claro, un programa concreto de cómo debían ser las líneas maestras

del nuevo Estado ni cuál había de ser su filosofía inspiradora."

LA DECEPCIÓN DEL CIUDADANO

"Otro fenómeno concomitante con el de la confusión—prosiguió el conferenciante—es el de la

frustración de la opinión, la decepción sufrida por millones de españoles que dieron sus votos a la

derecha, al centro y hasta a la izquierda moderada, La sociedad española está hambrienta de avances y

logros socia1es; quiere mejorar, progresar, vivir más libremente y con más justicia. Quiere, en definitiva,

ser un pueblo moderno. Pero la falta del proyecto global de Estado democrático aleja a esa sociedad de la

clase política y la empuja al desaliento y quién sabe si a la desesperación."

Refiriéndose al tema constitucional, el señor Areilza mostró su preocupación respecto a "la ausencia de

una mención a la legitimidad dinástica en lo referente a la forma de Estado". "Un Estado democrático—

dijo—se debe establecer para llevar al pueblo español a la modernidad. Hay que modernizar a España en

una triple vertiente: el Estado, la economía y la sociedad, que son los ámbitos de la vida nacional que

necesitan profunda remoción. El Estado democrático presupone un nuevo sistema de reparto de poder,

diferente al del Estado antiguo y tradicional. Pero repartir no significa romper el instrumento, sino

cambiar los módulos de su funcionamiento. Partiendo de la soberanía popular, es preciso

estudiar una descentralización del-poder qué tenga como punto de partida la autonomía municipal, la vida

propia, civil y fiscal de las comunas y ayuntamientos de España. Sin vida municipal democrática no hay

Estado democrático viable."

Sobre el tema de las autonomías manifestó: "Descentralizar no es lo mismo que otorgar o plantear

autonomías. Aquí, en este delicado terreno, por falta de un proyecto de Estado, hay un espectáculo

realmente indescriptible. Asistimos a una subasta autonómica que recuerda los tiempos del cantonalismo

de hace cien años."

Y en cuanto a la vertiente económica, el señor Areilza dijo: "Es una de las exigencias básicas que un

funcionamiento español sea un trabajador bien pagado, que no necesite el pluriempleo. Las empresas

grandes y pequeñas y medianas son el exponente de esa burguesía viva que ha enriquecido nuestro país;

ellas son el tejido vital de nuestra economía, y sobre ellas hay que plantear la modernización económica.

Modernizar la economía no supone, en ningún caso, arruinar a las empresas; destruir ese costoso tejido de

iniciativas de muchos años de esfuerzo y perseverancia."

QUIEN HA DE LEVANTAR EL ESTADO DEMOCRÁTICO

Más adelante, el conde de Motrico se preguntó: ¿A quién corresponde dirigir, encauzar y gobernar el

proceso? ¿A quién le toca la responsabilidad de levantar el proyecto de Estado democrático? Para

responder: "Está bien claro: a la burguesía. A la grande y pequeña burguesía; a las extensísimas clases

medias; a una gran parte de la clase trabajadora, que vive realmente en coordenadas burguesas y trata no

de descender a niveles más reducidos, sino de ascender a lo que ambiciona legítimamente para ellos

mismos y para sus hijos, tanto en el orden educativo como en el profesional y económico en

general. La burguesía, en su sentido y alcance más amplio, es la gran mayoría numérica de nuestro país.

Aquí y ahora, en España no hay más que una fórmula de llevar a cabo el proyecto de Estado democrático:

que esas clases sociales, en las que figuran millones de españoles, protagonicen el cambio y levanten el

edificio nuevo del Estado. La burguesía cometería un grave error si estuviera ahora a la defensiva. Es

precisamente su momento, a fin de establecer, para los próximos treinta años, un sistema de poder que

permita a este país el gran salto hacia adelante, hacia la modernidad."

Recalcó el tema, añadiendo: "Voy más lejos. Sin la colaboración de nuestro estamento burgués,

empresarial y asalariado, no hay democracia posible en España. El Estado democrático que hay que

levantar pasará obligadamente por la responsabilidad dirigente de la burguesía española. Con ella se

puede hacer todo. Sin ella, nada."

El señor Areilza analizó otras dos opciones: la del eurocomunismo y la del socialismo. Después de

advertir que el comunismo no puede ser una alternativa real de la sociedad española "en los actuales

momentos y yo creo que nunca", preguntó: "¿Qué se quiere? ¿Que bajemos los escalones del bienestar

individual para ponernos al nivel de la Rusia soviética? Pero además, ¿dónde hay eurocomunismo? ¿Se

pretende que nos afiliemos a una secta de herejes del mundo soviético, que seamos los "arríanos" de la

iglesia comunista para ser-vir de conejos de Indias?"

Acerca de la opción socialista manifestó: "Esta opción, democrática y pluralista, convive dentro de los

sistemas democráticos de Occidente con la estructura económica de la sociedad burguesa, pero no para

"destruirla, sino para servirle de alternativa política, de balancín, de estímulo crítico y de fiscalización. En

los países de más alto nivel de vida del Occidente europeo, el socialismo tiende a identificarse con la

socialdemocracia, que es un marxismo diluido en el conformismo."

Finalizó el señor Areilza su disertación haciendo el siguiente llamamiento: "Hay que formar una pleamar

de opinión pública, un movimiento de acción ciudadana extendido por toda la geografía nacional. Ese

movimiento debe pedir y reclamar no sólo que el Estado no lo gobiernen ni lo levanten quienes se hallan

inspirados por los modelos colectivistas, sino quienes tienen derecho a construir un Estado democrático

que no arruine a las empresas que no aumente el paro, y que no se dispare la inflación."

 

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