Autor: Funes Robert, Manuel. 
   El obrero, víctima     
 
 El Imparcial.    14/12/1977.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Economía empresa

4 diciembre 1977

página 23

VICTIMA

HACE más de treinta años el gran Schumpeter, en su obra memorable «Capitalismo, Socialismo y

Democracia» decía esto que vale asombrosamente para el mundo de hoy y, sobre todo, en la España de

hoy: «Enfrentados con la creciente hostilidad del medio ambiente y con la práctica legislativa,

administrativa y judicial nacida de dicha hostilidad, los empresarios y capitalistas terminarán de dejar de

desempeñar sus funciones. Sus fines normales pronto llegan a ser inalcanzables y sus esfuerzos inútiles...

Su asfixia por la reacción desfavorable de la sociedad constituyen factores que bastan para augurar el

colapso del régimen capitalista y que son mucho más importantes que cualquiera que los que presenta la

teoría de la desaparición de la oportunidad para invertir.»

¿Y el contenido social del Pacto? Del paro como infortunio, al paro como instrumento de política

económica. 150.000 millones para el desempleo, suficientes para crear 200.000 puestos de trabajo.

DESCRITO en el artículo anterior el atentado que el PM comete contra el empresario, podríamos

descansar si, en compensación, las clases trabajadoras saldrían mejor paradas. Hace denotar que cuando

Fuentes Quintana, en su feroz campaña de desprestigio nacional, citaba los males de nuestra economía,

siempre citaba el paro como uno de ellos. Pues bien, llegado al Poder, nos ofrece su devaluación salvaje

dentro de un Plan de Urgencia, cuyo fracaso obliga a la preparación del PM. Y en ese Plan de Urgencia

alude al paro únicamente en cuanto «que se espera de las medidas tomadas que esté en aumento», razón

por la cual se promete emitir 20.000 millones de pesetas en deuda pública para combatirlo.

Y en el primer documento de la Moncloa se dice que en 1978 aumentará el paro en 100.000 personas, y

que sólo en 1979 se notará alivio en este punto.

LOS LÍDERES, MUDOS

En agosto, Fuentes dice desde TVE que le duele el paro obrero, pero que" si su eliminación incidiese

negativamente en la balanza de pagos, habría que aceptar el paro. El paro de personas y de equipo

destruye una riqueza varias veces mayor que la famosa factura del petróleo, pero FQ no lo ve así. En el

documento final de PM al paro se alude únicamente en el apartado, consagrado al \seguro del desempleo.

Poco después Fernández Ordóñez advierte que tirará 150.000 millones de pesetas en financiar la holganza

innecesaria ruinosa y corruptora de las gentes.

Esté claro., se cuenta con el paro, se le desea, se ¡e busca, A cambio se institucionaliza la caridad pública

gigantesca, en cuya financiación se invierte el 10 por 100 del presupuesto cometiéndose así un fraude

fiscal sin precedentes en cuanto a nadie le es lícito pagar impuestos con el fruto de su trabajo para que un

desgobierno lo emplee en mantener en paro a quien podría trabajar, pues hay equipo ocioso.

LA TIRANÍA DE LOS PIQUETES

He aquí lo que el obrero ha ganado ya con la democracia: que se le condene a la degradante condición de

parásito nacional, cosa que seria tolerable de no existir posibilidades de trabajo, que no es el caso de la

España actual. AI mismo tiempo se piden a los particulares 20.000 millones de pesetas «para combatir el

paro», que podrían obtenerse fácilmente detrayéndolas de los 150.000 millones destinados al desempleo.

Con esos fondos se dará a los alcaldes de los pueblos ocasión de llamar a los parados del lugar para que

barran las calles, o hagan otros menesteres en los que claramente se ve que no sé busca un fin interesante

sino un pretexto para dar un salario. Y con esto se ofende de nuevo al obrero., víctima, por otra parte, de

la tiranía de los piquetes. Pues el puesto de trabajo debe ser una posibilidad ordinaria en la vida, no el

efecto de una llamada estridente a la solidaridad o a la ´caridad nacional.

Se cuenta con el paro, se le desea, se le busca

La desocupación destruye la riqueza

La democracia, supremo valor para algunos, es una mera manera de organizarse para controlar el Poder,

que en nada nos garantiza el, acierto. La democracia española, no por si misma, sino por los pésimos

ministros y presidentes que se han aupado sobre ella, sólo ofrece hasta ahora males al obrero.

Y que este planteamiento, fundado en la congelación del salario y en la consagración del paro en masa,

atenuado por la caridad pública, haya sido aceptado por supuestos defensores de la clase obrera, habla

bien claro sobre el desprecio de esas líderes por sus representados.

Porque en lo del salarió hay algo más. El coste general de producción se contiene si lo hace el salario, es

verdad, pero el obrero no tiene que pagar facturas que no debe. El obrero no es culpable de las

devaluaciones suicidas, salvajes y encarecedoras de los últimos dos gobiernos. Tras 1975 la peseta se

devalúa oficialmente frente al exterior a un ritmo treinta veces mayor que en los quince años anteriores, y

por ello, junto con el coste mayor de la energía, sube el índice del coste de vida, tras lo cual el obrero

tiene derecho a exigir más. Ni el petróleo, ni los alimentos suben, por el salario, ni la devaluación, con su

enorme impacto encarecedor, tiene por qué aceptarla el trabajador. Tampoco han elevado esta protesta los

líderes obreros por indiferencia o por incapacidad técnica de sus asesores para descubrir lo qué

revelamos.

Si los 150.000 millones de pesetas, en lugar de tirarlas a fondo perdido se prestasen a! 10 por 100 de

interés al empresario, éste crearía casi 200.000 puestos nuevos de trabajo.

Pero esto no interesa. Recientemente ha estado en Cádiz dando una conferencia. He aquí lo que altas

personalidades de la- provincia me han revelado:

La crisis de los astilleros es algo que se resuelve con una subvención estatal como hacen otros países.

Allí donde se renuncia a toda malversación o empleo ruinoso de fondos públicos, tiene sentido negarse a

toda subvención. Pero donde se tiran 150.000 millones de pesetas, toda subvención queda legitimada

como mal menor. Pues bien, hechos los cálculos, resulta que la subvención necesaria para mantener el

actual nivel de empleo en los astilleros es muy inferior a lo que en seguro de desempleo habría de gastarse

si esa subvención se niega y el paro cunde.

Y expuestas las cifras comparativas al ministro de Industria éste ha dado la siguiente réplica:

OLIART ÍNDICE DEL NIVEL INTELECTUAL DE NUESTRO GOBIERNO

«Prefiera gastar más en desempleo que en subvención. Pues hay dinero para el desempleo y no lo hay

para la subvención. Además los ministros económicos y los partidos políticos prefieren e! el paro

subvencionado que la actividad subvencionada». Réplica para inmortalizar al señor Oliart, índice del

nivel intelectual con que se nos gobierna.

Para tan triste fin se prepara una reforma fiscal que empieza por exigir 5.000 pesetas al mes al obrero que

gane el salario mínimo. Descubierta la tarifa ante el clamor popular, el Gobierno ha reaccionado diciendo

«que todavía no está aprobada», es decir, que el autor del desafuero nos dice, como consuelo «que pueden

echársela abajo». Esa reforma en estos momentos tendrá como víctima a la hacienda pública. Pues insería

dentro de un pian de regresión, las bases impositivas decrecerán y por mucho que aumenten ¡os tipos

impositivos, el producto, o sea, la recaudación total, descenderá.

CONJUNTO DE DESPROPÓSITOS

... Y tanto sufrimiento, tanta agresión, ¿Para qué? Un plan de saneamiento racional elige sectores y va por

ellos en beneficio de otros. Pero el PM es total e indiscriminado en su agresión y acabará con lo malo, no

por ser mala, sino por ser parte del todo. Si creen que ese sufrimiento, esa paralización, esa austeridad es

bueña para crear excedentes exportables, se equivocan. Allí donde producción y consumo están en una

sola mano,, cabe ordenar que el consumo descienda y la producción se mantenga. Es el caso de ios países

comunistas. Pero en Española legión de empresas medias y pequeñas ante la caída de la demanda

reducirán la producción y no aumentarán la exportación.

El PM es el conjunto de despropósitos más grande que ha caído sobre nuestra economía. Sólo sirve a

afectos de coartada para sus autores. Incapaces de ofrecer otra cosa que daño, han de decir que el daño es

bueno. Cuentan .que a nivel popular pueden identificarse el sufrimiento con la medicina porque muchas

medicinas curan haciendo daño, pero no todo lo que hace daño es medicina. Y hablan una y otra vez de

apretarse el cinturón, y cuando todo estalle, en esos caos al que nos conduce Fuentes Quintana, éste podrá

decir: ees que no se apretaron lo suficiente el cinturón». Como nunca dijo cuanto había que apretárselo

siempre podrá decir que se lo apretaron poco. Y él queda salvo. Pero sólo ante esa minoría de

economistas que se pasmaron ante su capacidad de leer libros extranjeros. Le ofrecí mi ayuda, pero se la

di cómo él quería: silenciando mis ideas.

Ultimo desatino en materia de empleo: en el Ministerio de Trabajo se estudia la posibilidad, legalmente

irrealizable, de luchar contra el paro mediante la prohibición del pluriempleo y. de las horas

extraordinarias. Es decir prohibiendo lo único que permite atenuar el impacto de la subida de los precios.

Se empalma esta pretensión con la congelación de los salarios Esto comienza a rebasar ya toda

explicación, únicamente fundada en la falta de talento. La simple y torva malicia comienza a descubrir su

rostro.

UN TEXTO EXCLUSIVO DE FUNES

 

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