Enseñanza. 
 El Gobierno explica la presencia de la policía en la Universidad  :   
 Sólo graves razones aconsejan su entrada en los centros. 
 Informaciones.    18/03/1972.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

EL GOBIERNO EXPLICA LA PRESENCIA DE LA POLICÍA EN LA UNIVERSIDAD

«SOLO GRAVES RAZONES ACONSEJAN SU ENTRADA EN LOS CENTROS»

MADRID, 18 (INFORMA-CIONES.) — El Gobierno, a través del «Boletín Oficial de las Cortes», ha

respondido a los ruegos y preguntas de los procuradores don Fidel Cara-zo Hernández, representante

familiar por Soria, y don Rafael Díaz Llanos, representante del Colegio de Economistas, en relación,

respectivamente, con la presencia de la fuerza pública en la Universidad y con el aumento de rectores de

Universidad en las Cortes.

El señor Carazo solicitaba la retirada de la vigilancia policial de los centros universitarios, para facilitar el

clima de entendimiento y la activación de la descongestión académica mediante el aumento del

profesorado.

La respuesta del Gobierno ha sido la siguiente:

La presencia de la Policía en los «campus» universitarios es patente que obedece a razones de necesidad y

seguridad Pública. La prestación de este servicio ha sido requerida de la Dirección General de Seguridad

para evitar males mayores que aquellos que puedan imputarse a la presencia de los agentes del orden y a

su actuación en los conflictos estudiantiles. De no ser así, es evidente que no se hubiera acudido a este

medio. Puede asegurarse que sólo cuando graves razones aconsejan que la Policía penetre en los

recintos universitarios, así se hace excepcionalmente. En cualquier caso, la Policía, en cumplimiento dé

su deber, ha de prevenir, mantener o restablecer el orden en la Universidad o en cualquier otra; parte en

que sea perturbado. Si la normalidad y el orden universitario son mantenidos con el régimen disciplinario

interno de la Universidad, no es necesario acudir a otros medios; pero si aquél, por cualquier motivo,

resulta insuficiente, el Estado tiene la obligación de emplear los medios de que dispone para mantener el

orden.

Se puede, por tanto, asegurar que si la disciplina docente y discente actúa y se respeta, la Policía no

tendrá necesidad de intervenir en la Universidad.

Las medidas encaminadas a conseguir la descongestión universitaria se han multiplicado, sobre todo de

1968 al presente, y continuarán llevándose a cabo a un ritmo acelerado si las Cortes Españolas prestan su

consentimiento a las ~ previsiones que al respecto figuran en el III Plan de Desarrollo. La creación en el

plazo de tres años de cuatro Universidades y de numerosas Facultades, y la multiplicación de secciones en

Facultades ya existente, constituye una empresa difícilmente superable y que incluso ha sido considerada

excesiva en. algunos sectores. Hay que añadir a ello la creación dentro del mismo tiempo de 17 colegios

universitarios, a través de los cuales la educación superior ha llegado a diversas provincias que antes

carecían de centros de este nivel y que vienen así a desempeñar la función que el señor procurador solicita

de lo que él denomina Facultades filiales.

Esta obra y el impulso que la anima encuentra, sin embargo, un fuerte obstáculo no sólo en la limitación

de los recursos económicos existentes, sino también en la naturaleza misma de la educación superior, en

la que toda obra apresurada corre el riesgo de producir meras apariencias vacías de contenido o, lo que es

peor aún, llenas de un contenido negativo que actúe como elemento disolvente o degradante. La

multiplicación de los cuadros docentes, por ejemplo, no puede llevarse a cabo de la noche a la mañana,

pues requiere, como es fácil comprender, un procedimiento, inevitablemente lento, de formación y

selección, que no bastan a acelerar ni los buenos deseos ni la multiplicación de los recursos materiales.

LA REPRESENTACIÓN UNIVERSITARIA EN LAS CORTES

El señor Díaz-Llanos preguntaba al Gobierno, el pasado 24 de enero, si el aumento cuantitativamente

importante de rectores (con escaño automático en las Cortes) no rompe el equilibrio con respecto a las

restantes representaciones orgánicas. Deseaba saber si la comisión de competencia legislativa de las

Cortes ha informado sobre si la determinación de los distritos universitarios señalados por decretos de

agosto y diciembre de 1970 y 1969 debe revestir forma de ley.

Otras preguntas eran: ¿Es válido el nombramiento de rectores de Universidades no creadas por ley?

¿Conviene determinar, en cualquier su-puesto, las distintas clases de rectores con el fin de evitar un

sucesivo aumento desmedido del grupo indicado? .

RESPUESTA DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA

No parece exacta la afirmación de que el número de procuradores que la ley de Cortes establece en «n

articulo 2.° sea un «numerus clausus» que impida el aumento en el numera de compone ates de la Cámara

paca acomodar su composición a las transformaciones de nuestra sociedad. Ciertamente, dada la índole

orgánica de la representación, esta correlación no es simplemente cuantitativa, sino estructural, y así, por

ejemplo, ha de aumentar el número de procuradores que representan municipios de más de 300.000

habitantes, a medida que, o por aumento absoluto de la población, o por modificaciones en la distribución

de ésta, cambie la cantidad de municipios con más de 300.000 habitantes. Parece correcto pensar que el

aumento del número de Universidades, que es también consecuencia de cambios sociales cuantitativo» y

cualitativos, ha de tener un correlato en la composición de las Cortes, sin que ello implique la ruptura de

un equilibrio preestablecido.

En cuanto a la presunta ilegalidad de los decretos 3.266/1969, de 18 de diciembre, y 2.749/1970, de 22 de

agosto, es claro que no puedo ser objeto de ninguna declaración por parte del Gobierno por ser materia

reservada a los Tribunales de Justicia. La cuestión de si fue requerido o no el dictamen de la Comisión de

Competencia Legislativa de las Cortes Españolas acerca de los mencionados decretos no puede ser

tampoco respondida por el Gobierno, puesto que, según el Reglamento de la Cámara vigente para ese

momento, es la Comisión Permanente de las Cortes la competente para requerir dicho dictamen (artículo

22, apartado 7), y de ella formaba, parte durante la anterior legislatura el señor Díaz-Llanos.

También sería, en principio, competencia propia de los Tribunales de Justicia, en cuanto órganos de

interpretación de la ley, la respuesta a la tercera de las preguntas formuladas. En cuanto a que la creación

de Universidades es materia reservada, a la ley, según el artículo 63, apartado 2 de la ley General de

Educación y Financiamiento de la Reforma ; Educativa, cabe afirmar, sin embargo, que en ningún caso

podría nombrarse rectores de Universidades que no hubiesen sido creadas mediante ley, puesto que estas

Universidades serían inexistentes. Dentro de nuestro ordenamiento tienen, como es sabido, rango de ley,

tanto la aprobada por las Cortes Españolas como aquellas otras normas a que se refieren los artículos 13

de la ley Constitutiva de las Cortes Españolas y 10, 51 y 52 y disposición transitoria primera, apartado 2,

de la ley Orgánica del Estado.

Cualquier distinción entre los rectores a efectos de la integración de los mismos en las Cortes Españolas

como procuradores exigiría una reforma de la ley Constitutiva de las mismas, en cuyo artículo 2.°,

apartado g), se habla simplemente de los «rectores de las Universidades», sin establecer diferencia alguna.

 

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