Autor: Alonso Nadales, José Ramón. 
   Reformas y todo lo demás     
 
    Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

REFORMAS Y TODO LO DEMÁS

El Gobierno acaba de contestar al juego del procurador señor Reig Martín (familiar por Sevilla),

que labia propuesto un aplazamiento un el calendario de aplicación de a Ley General de

Educación. En virtud de este ruego, el COI) no se iniciaría hasta el curso 1979-80, y los

restantes estudios se aplazarían también para «permitir cursos con carácter experimental y

minoritario» y, además, «la mentalización del profesorado».

O quienes asistimos a las sesiones de Cortes lo hemos entendido todo al revés, o la aplicación

de la Ley General Básica es algo que debe irse acelerando en lugar de aplazarse. Como la Ley

General tiende a la formación obligatoria de la gran masa de los españoles, y a la selección de

cuantos han de pasar a las Universidades, ¿qué crisis no agravaríamos si pusiésemos la Ley al

«ralentí», dejásemos el COU para 1980, y así los primeros graduados universitarios producto

del nuevo sistema saliesen de las cátedras entre 1985 y 1986? ¿Pero de veras hay quien cree

que puedan aplazarse en tal manera reformas que son urgentísimas en nuestra sociedad?

¡Como si en materia educativa la Magdalena estuviese para tafetanes! Con un inmenso

respeto, no compartimos en absoluto la opinión del señor procurador por Sevilla, ni tampoco la

contestación algo evasiva que ha recibido en el «Boletín de las Cortes». ¿Es posible que la

ordenación del curso 1972-73 se encuentre «en período de elaboración» en Educación

Nacional? Cuantos tienen hijos en edad académica, desean saber —¡y cuanto antes!— cómo

van a estudiar, qué van a estudiar, y si los diplomas que reciban han de servirles para algo más

que para ponerlos en un marco. «Las experiencias con gaseosa», como decía el Maestro

D´Ors. Hacerlas en nuestros hijos sería estar jugando con problemas que afectan a toda

nuestra sociedad, y son demasiado importantes.

 

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