Autor: Contreras, Lorenzo. 
 El ministr0o de Educación, en las Cortes. 
 Me ratifico en el cierre de las Facultades universitarias de Valladolid     
 
 Informaciones.    11/02/1975.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 29. 

EL MINISTRO DE EDUCACIÓN, EN LAS CORTES:

"Me ratifico en el cierre de las Facultades universitarias de Valladolid"

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, 11. (INFORMACIONES.) EL cierre de las cuatro Facultades de la universidad de Valladolid,

con pérdida de curso y sin posibilidad de exámenes —ni siquiera cuando las actividades académicas se

reanuden en octubre— produjo ayer tensión ambiental durante la sesión informativa celebrada en las

Cortes, con asistencia del ministro de Educación, señor Martínez Esteruelas, quien aludió a las

circunstancias políticas del citado conflicto universitario en los párrafos finales de un extenso discurso

técnico. Él ministro dijo que en Valladolid se ha producido un «planteamiento subversivo generalizado,

protagonizado por minorías coherentes con propósito decidido», lo cual condujo a una «ruptura

extraordinariamente grave de la convivencia».

SE HABÍA PRODUCIDO UN «PLANTEAMIENTO SUBVERSIVO GENERALIZADO, CON

RUPTURA GRAVÍSIMA DE LA CONVIVENCIA»

E. G, B, Y FORMACIÓN PROFESIONAL

LA UNIDAD LINGÜISTICA DE LA NACIÓN ES LA LENGUA CASTELLANA; LAS DEMÁS

LENGUAS TIENEN LA POSIBILIDAD DE QUE SEAN ENSEÑADAS, ¡PERO NO

OBLIGATORIAMENTE

El diálogo del ministro con los procuradores y representantes de la provincia de, Valladolid tuvo algunas

aristas, si se exceptúa el caso del consejero nacional don Anselmo de la Iglesia. Los procuradores

presentes en la sala, entre los cuales figuraban algunos rectores de Universidad, aplaudieron cuando el

ministro, requerido para el ejercicio de la benevolencia y la reconsideración de la decisión tomada,

recalcó que no cederla un milímetro. «Me ratifico en la medida», proclamó con solemnidad.

El señor López González, procurador familiar por Valladolid, expresó su sentimiento ante la «drástica

medida» y señaló que de la situación académica- «todos hemos sido culpables: la docencia, los es-

tudiantes y la sociedad». La medida —continuó— es «excesivamente dura», y añadió: «Oreo que no ha

habido suficiente consulta a la hora de . determinar el cierre», pues en los últimos escalones «no han

opinado los procuradores, las asociaciones familiares, etc.». £2 procurador dijo que pocas veces una

noticia como la del cierre «hasta octubre» de la Universidad había producido tanta conmoción en

Vallado-lid. Recordó que la decisión fue hecha pública el sábado, siri que la impresión de la

vis´pera fuera otra que la progresiva «entrada en la normalidad».

El otro procurador familiar vallisoletano, don Adolfo Sánchez García, atribuyó lo sucedido a la diversidad

de criterios sobre la participación estudiantil, y pidió al ministro una consideración especial, dado que los

momentos actuales son «difíciles, confusos y conflictivos», lo cual, & juicio del procurador, «debe ser

atenuante».

El consejero nacional don Anselmo de la Iglesia preguntó cuando, cómo y de qué manera se van a cortar

los conflictos en las Universidades dé España. A renglón seguido preguntó por qué no se introduce a la

fuerza pública en , las aulas y claustros, a fin de tomar medidas contra los elementos subversivos y

aplicar, si preciso fuere, «una ley de excepción».

El ministro, señor Martines Esteruelas, manifestó que comprendía las posiciones de los procuradores y

también lo difícil que iba a resultar que comprendieran su propia actitud. Advirtió que pasaba por alto los

calificativos exprésanos contra él durante la sesión, pero no los conceptos. En este sentido señaló que su

decisión no se encaminaba a aprovechar una ejemplaridad a escala nacional ni respondía al deseo de

hacerse una imagen política a costa de medidas que estimasen injustas, sino que se habla fundado en una

amplia y detallada información previa. «Pido —añadió)- que se me conceda el honor de creer que ha

habido meditación y serenidad por mi parte antes de tomar la medida. La autoridad académica ha sido, no

sólo dejada, sino maltratada físicamente, sin que la fuerza pública tenga posibilidad de actuación cuando

la sociedad no presta su concurso. La actitud pasiva de los más no puede excusar otra actitud benevolente.

Me ratifico en la medida tomada».

El señor Martínez Esteruelas replicó a nuevas intervenciones de los procuradores, que insistieron en una

reconsideración de la medida: «La medida no ha sido tomada apriorísticamente (respondía a una objeción

que se le formuló). Como político, hago lo único que puedo hacer: arrostrar mis propias

responsabilidades.»

El ministro insistió en que el Gobierno había agotado todas sus posibilidades de arreglo de la cuestión.

Advirtió que la subversión tiene «muy difícil tratamiento». Acabó preguntando: «¿Es que acaso el

Ministerio no se ha esforzado en edificar una convivencia, haciendo intentos para lograr la participación

estudiantil? ¿Es que este esfuerzo no debe ser considerado como positivo?»

OTRAS CUESTIONES

Las preguntas dirigidas al ministro por otros procuradores fueron predominantemente técnicas o relativas,

en todo caso, a la política de las cosas. El señor Meliá, uno de los procuradores jóvenes y funcionario del

Ministerio de la Vivienda, se interesó por los profesores interinos de Instituto. El señor Tarragona, por los

disminuidos físicos y psíquicos en relación con las previsiones de gratuidad y obligatoriedad de la

Enseñanza General Básica.

LA BANDERA EN LOS CENTROS DE ENSEÑANZA

El general Pérez Viñeta preguntó cuándo se aplicará el decreto de Formación Patriótica de 1967, en el

sentido de que se proceda a izar la bandera nacional en todos los centros de enseñanza, dado que algunos

no lo hacen.

A este punto respondió el ministro diciendo que en materia de formación política el planteamiento va a

tener que sufrir en el futuro «cambios muy importantes», y anunciando que el uso de a bandera nacional

será obligatorio en todos los centros. También justificó la demora del formalismo exigido en el decreto,

cuando dijo: «Las prisas y las precipitaciones han hecho que estos aspectos hasta ahora hayan pasado un

poco inadvertidos.»

LENGUAS VERNÁCULAS

Con anterioridad al debate sobre la situación vallisoletana se planteó una discusión sobre las enseñanzas

de • las lenguas vernáculas. El señor Escudero Rueda, procurador familiar por Guipúzcoa, había

preguntado rf el Ministerio de Educación tiene «algo» previsto para que los futuros profesores de

Enseñanza General Básica aprendan las lenguas maternas que habrán de enseñar en las escuelas; el señor

Botanch había invocado también el problema del bilingüismo. El ministro respondió que el asunto de las

lenguas .vernáculas había quedado zanjado por Ja ley general de Educación, que incorporó sus

enseñanzas al sistema educativo. A continuación distinguió entre dos conceptos, la enseñanza «de» y

enseñanza «en» la lengua materna. «Con todo respeto a la lengua vernácula —añadió-, no cabe

desconocer la unidad lingüística de base, común a toda la nación, que es la lengua castellana. Las demás

lenguas tienen la posibilidad de que sean enseñadas, pero no obligatoriamente.» El señor Martínez

Esteruelas citó un juicio formulado en tal sentido por Unamuno en las Cortes Constituyentes de la

República, al distinguir el reconocimiento de un derecho de la imposición de una obligación.

El señor Escudero echó en falta la adopción de los instrumentos para poner en práctica la docencia de las

lenguas vernáculas según las propias previsiones de la ley general de Educación.

El ministro insistió sobre su preocupación por la enseñanza «en», y argumentó seguidamente: «No puedo

negarle a ningún «profesor su título por no estudiar una .lengua materna. No puedo obligar legalmente.

Sólo queda actuar por vía de estimulo.

El ministro en su discurso informó a los procuradores de la aplicación de la ley de Educación y de los

resultados obtenidos en 1974. Se refirió, en primer lugar, a las orientaciones básicas que han guiado la

acción de su Departamento, tales como la lucha por la calidad de la enseñanza, la necesaria descen-

tralización y los nuevos cauces de participación.

El ministro se refirió a las principales acciones programadas para 1975. Aludiendo en primer lugar a la

Educación General Básica, dijo que se está afrontando un programa, de 250.000 puestos, para contribuir a

la mejor escolarización de los 3.200.000 niños que en este nivel estudian en centros estatales. Añadió que

sigue siendo fundamento del sistema de enseñanza el perfeccionamiento del profesorado, las mejoras en

la programación y la ágil dotación de los medios didácticos oportunos.

Señaló a continuación que, concentrando los recursos disponibles en la segunda etapa de la educación

preescolar, es decir, en el período de los cuatro a cinco años de edad, puede iniciarse la escolarización

para todos los niños españoles a los cuatro años. En E.G.B., las tres acciones prioritarias serán: la

ordenación de la segunda etapa, la intensificación de . los estudios del área pretecnológica y la adopción

de medidas que posibiliten que los muchachos puedan estar escolarizados hasta los dieciséis años.

En cuanto a la Formación Profesional de primer grado, el Ministerio se propone ordenarla de tal forma

que se mantenga la necesaria coherencia de estas enseñanzas con la E.G.B. y con las de Formación

Profesional d e 1 segundo grado.

ENSEÑANZA MEDIA

Por lo que respecta a las enseñanzas medias, el ministro subrayó que la juventud española debe encontrar

en ellas los caminos alternativos a los que poder optar de acuerdo con su vocación. Para ello se adoptarán

tres órdenes de medidas: programación de las enseñanzas, de modo que junto al contenido tecnológico

incluyen una amplia formación humanística y cu1tural; estructuración de los centros, que deben girar

sobre el eje de los Institutos Nacionales Politécnicos, y provisión de los oportunos canales que

comuniquen recíprocamente la Formación Profesional, con el bachillerato. A tales efectos, se ha

emprendido la creación de nueve centros y de 140 secciones en núcleos rurales importantes y se

aprovechará al máximo la capacidad de los centros dependientes del Ministerio. Todo ello con la

perspectiva de llegar a 100 Institutos Politécnicos y otros 100 más en los cuatro años del IV Plan de

Desarrollo. También se prestará especial atención a los planes de estudio y formación del profesorado.

El señor Botanch preguntó: «¿Entonces hemos de entender que esta enseñanza tiene carácter optativo y

marginal?»

El ministro respondió: «Para mí !o optativo no es marginal.»

plia formación humanística y cu1tural; estructuración de los centros, que deben girar sobre el eje de los

Institutos Nacionales Politécnicos, y provisión de los oportunos canales que comuniquen recíprocamente

la Formación Profesional, con el bachillerato. A tales efectos, se ha emprendido la creación de nueve

centros y de 140 secciones en núcleos rurales importantes y se aprovechará al máximo la capacidad de los

centros dependientes del Ministerio. Todo ello con la perspectiva de llegar a 100 Institutos Politécnicos y

otros 100 más en los cuatro años del IV Plan de Desarrollo. También se prestará especial atención a los

planes de estudio y formación del profesorado.

c.o.u.

En cuanto al bachillerato y C.O.U., el plan de estudios prevé la formación integral de los bachilleres y

comprende materias comunes, optativas y enseñanzas y actividades técnico-profesionales que contribuyen

a la orientación profesional. Se pretenden también que no quede ninguna cabecera de comarca o núcleo

de expansión sin un centro que imparta el nuevo, bachillerato y C.O.U. Es necesario saber —dijo el

ministro— que a partir del próximo mes de, octubre las promociones de alumnos que se incorporarán

sucesivamente al bachillerato se incrementará, según las previsiones, en 150.000 alumnos cada año.

Tras aludir el señor Martínez Esteruelas a la próxima creación de escuelas para Formación del

Profesorado en Valencia y Salamanca, se ocupó de la política universitaria. Concretó las bases en que se

apoya la acción del Departamento en este sector en materia de organización y dijo que las prioridades de

un inmediato futuro son: normalizar los procedimientos para la tramitación del acceso al profesorado

universitario, dimensionar adecuadamente las unidades fundamentales y dotar de todos aquellos servicios

técnicos que son imprescindibles para las labores de prácticas, así como desarrollar las Escuelas

Universitarias y fortalecer la U.N.E.D.

11 de febrero de 1975

 

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