Nota del Ministerio de Educación y Ciencia. 
 La creciente escalada de subversión obligó a cerrar las Facultades de Valladolid  :   
 Se llegó a una situación límite con agresión personal al rector y desorden generalizado. 
 ABC.    15/02/1975.  Página: 17,19. Páginas: 2. Párrafos: 26. 

NOTA DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA

LA CRECIENTE ESCAIADA DE SUBVERSIÓN OBLIGO A CERRAR LAS FACULTADES DE

VALLADOLID

Se llegó a una situación límite con agresión personal al rector y desorden generalizado

LA JUNTA DE GOBIERNO ADVIRTIÓ DE U POSIBILIDAD DE CANCELACIÓN A TODOS LOS

EFECTOS DEL CURSO 1974-75

El Servicio de Medios de Comunicación Social del Ministerio de Educación y Ciencia ha facilitada la

siguiente nota:

El cierre 4 cuatro Facultades de la Universidad de Valladolid se ha producido después de reiteradas

advertencias de la autoridad académica, producidas ante la gravedad progresiva de la situación, que llegó

una momento liante, con agresión personal al propio rector de la Universidad y en desorden

generalizado. En ana encuesta publicada por «Diario Regional» el 31 de enero, y en la que figuraban

diversos delegados y subdelegados de las Facultades se ponía de relieve que «lo académico y lo político

se confunden en el actual conflictos. fjst, creciente escalada de subversión obligó a tomar la grave

decisión académica».

PRIMERA SUSPENSIÓN

El 17 de enero, la Junta de Gobierno publicaba una nota en. La Prensa decidiendo la suspensión de las

enseñanzas en todos los centros universitarios de Valladolid. En ella se denunciaba la proliferación de

Asambleas no permitidas, la invasión de locales docentes con injerencia de elementos extraños, la

difusión de propaganda incitando al desordené la progresiva inasistencia a clase.

El 24 del mismo mes, el Rectorado hacía pública una nota en relación con el encierro de estudiantes en la

capilla del Hospital Provincial. En ella se recordaba que, tanto el Rectorado, como los decanos y

directores, habían estado siempre dispuestos a dialogar con los representantes estudiantiles y, de hecho,

estos diálogos se habían producido en dichos días. No obstante, se produjo una reunión no autorizada en

la Facultad ¿le Medicina; la autoridad académica no logró ningún resaltado positivo en sus intentos de

consentir un abandono voluntario.

El «Diario Regional» de 28 de enero publicaba una amplia entrevista con el rector, en la que éste advertía

oue un nuevo paro académico, podría tener muy graves consecuencia, añadiendo que lo que no podía

tolerarse era que se hiciera todo menos docencia, y se pasara de la actividad académica a un día de no

asistencia, otro de paro activo, seguido de otro de Asambleas. «Tener abierta la universidad para esto es

un absoluto engaño», afirmaba, pues desde el punto de vista académico equivalía a i tenerla cenada.

AGRESIÓN AL RECTOR.

El 29 de enero la Asociación Provincial de Familias Numerosas de Valladolid hizo público un documento

haciendo constar su clara repulsa de que cuestiones eminentemente extrañas y ajenas a la problemática

universitaria se estuvieran planteando en la órbita universitaria, con grave Quebranto, del orden

académico, lo que creaba una atmósfera de indisciplina tendente necesariamente a la frustración del

curso.

Tras producirse la violenta agresión física al rector de la Universidad, la Junta técnica (catedráticos

numerarios) ´hizo pública una nota acordando cerrar la Facultad de Medicina, lo que no podía llevarse a

cabo legalmente, pero demostraba palmariamente hasta; qué punto la justa indignación del profesorado

había llegado a extremos límites.

El 30 de enero la Junta de gobierno facilitaba Un comunicado en el qué advertía a los alumnos

universitarios de la necesidad cíe restaurar 1a normalidad académica, ya que, en caso contrario, no cabría

otro remedio que el cierre indefinido de los centro afectados por las anomalías, «lo que irrogaría

consecuencias tan graves como inevitables».

A pesar de asta tajante advertencia, las asambleas y desórdenes en tedas las Facultades fueron contínuas,

lo que demostraba un firme propósito de subversión. En la Facultad de Medicina aparecieron

numerosos letreros groseramente insultantes, alusivos al rector. En otros lugares surgieron igualmente

letreros, y numerosas octavillas, redactadas en idéntico tono, se repartieron profusamente por toda la

ciudad.

EL CONSEJO DE ESTUDIANTES NO CONDENÓ LA AGRESIÓN

El Consejo estudiantil de la Facultad de Derecho se reunió para estudiar las posturas a adoptar y acordó

«no condenar ni criticar la violenta agresión al rector. Este acuerdo fue comunicado en sus propios

términos al rector por seis representantes estudiantiles en la visita, que le hicieron el 31 de enero.

Dentro del clima de subversión que animaba estos actos, junto a letreros y carteles/ aparecieron pintadas

en las Facultades con leyendas irrepetibles, en grandes caracteres, insultantes a las instituciones del

Estado.

La Prensa vallisoletana, en los días sucesivos, dio noticia de asambleas, pintadas, desórdenes, votaciones,

«paro indicativo», etcétera. El rector declaraba que «desde hace varios días la situación es de anarquía

total».

LA NOTA DE LA JUNTA DE GOBIERNO

La Junta de gobierno hizo pública una nota advirtiendo la posibilidad de la cancelación a ´todos los

efectos del curso 1974-75 en los centros en los que no se restableciera la normalidad. Esta nota fue

expuesta en los tablones de anuncios de todos los ceñiros el mediodía del 6 de febrero; al mismo tiempo

se difundía por las emisoras locales.

Esta nota «ra claramente conminatoria, pues no solamente exigía el restablecimiento del orden

académico. Sino que advertía que «si a partir del día de hoy no se restablece la absoluta normalidad

académica, eliminando todo incidente o actitud de cualquier índole que impida el desenvolvimiento de la

docencia sin restricciones de ningún tipo, se verá obligada a poner esta situación en conocimiento de la

superioridad, lo que traerá como consecuencia la cancelación, a todos los efectos, del curso 1974-75 en

los centros en los que no se restablezca la normalidad».

El mismo día —6 de febrero—, miembros del Patronato Universitario, presididos Por don -Mariano

Jaquotot. Recibieron sucesivamente, entre cuatro y nueve y medí» de 1» noche, a delegados y

subdelegados estudiantiles de todos los centros (a excepción de Ciencias, por estar aquéllos en Junta de

Facultad). En estas conversaciones, el presidente pone fle relieve a todos los representantes que la

advertencia ya completamente en serio, y aclara que ñor «actitud» s« entiende también la no asistencia a

clase.

Después de ser difundida. la nota por radio, colocada en los tablones de anuncio y ´entradas de los centros,

y publicada en el diario vespertino de Valladolid —«Libertad»—, un gran número de alumnos ocuparan

la totalidad del Paraninfo de la Facultad de Medicina y obligaron a marcharse al profesor Igea, que había

acudido a sn clase de Fisiología. El resto de los profesores no pudieron tampoco dar su clase, por la

Husma causa.

En dicha circunstancia, se celebró un mitin, en el que se insistió en los mismos temas políticos de

reuniones anteriores. Los asistentes se jactaron de que nadie se atrevería a cerrar la Universidad».

LA NORMALIDAD NO SE RESTABLECIÓ

En prueba cíe su decidida actitud, los estudiantes pegaron, junto a la nota de la Junta de gobierno, otara

convocando nueva Asamblea de Facultad para el día 10. Al mismo tiempo se realizó una pintada masiva

en el hall. El decano acudió inmediatamente al Rectorado y pidió el cierre definitivo del Centro.

En ios demás centros, sin llegarse a los extremos limites de la Facultad de Medicina, tampoco se produjo

la normalidad requerida, A lo largo de cerca de un mes se habían producido situaciones de aparente

descenso de tensión, seguido» de una reactivación inmediata.

El día. 5, la Junta Técnica de la Facultad de Medicina había redactado una nota para llevarla, a la Junta de

la Facultad. En ella se advertía que si el lunes no se restablecía la absoluta normalidad académica, sin

restricciones de ningún tipo, se vería obligada a solicitar de la Autoridad competente la cancelación

definitiva del curso académico. La normalidad no se restableció y así el cierre de las Facultades fue

inevitable.

 

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