Habla la mayoría silenciosa     
 
   04/03/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

HABLA LA MAYORÍA SILENCIOSA

La mayoría silenciosa ha reaccionado iras las declaraciones del presidente del {Gobierno, señor Arias

Navarro, en ¡a noche del miércoles pasado, en que, al hacer alusión a su importante papel social, les pedía

que tundieran todas sus aspiraciones «brazo con brazo, hombro con hombro y mano con mano», para

hacer posible un futuro más esperanza-dor. Dos ejemplos de que esa mayoría silenciosa es consciente de

su responsabilidad —más como mayoría que como silenciosa— nos la ofrecen hoy las cartas de tres

lectores, que coinciden en la preocupación por ese porvenir que se ve continuamente empañado por los

vaivenes políticos que se ciernen en torno suyo. Dos de ellos son universitarios de Madrid y dicen´ entre

otras cosas lo siguiente:

«En la ya citada rueda de Prensa, el señor Arias Navarro se refirió a la mayoría silenciosa en la

Universidad y le pidió ayuda y colaboración para combatir ´ a la subversión en dicho estamento docente.

Se nos ha dicho en más de una ocasión —aunque ea esta el señor Arias Navarro no lo ha recordado

expresamente— que existen unas minorías que incluso están pagadas para, aprovechando las deficiencias

existentes en nuestra Universidad, crear un clima de descontento y arrastrar a esa mayoría silenciosa al

desorden, paro, inasistencia a clase, etc.

No vamos a entrar en si esta minoría está pagada y quién la paga en caso de que lo esté, pero creemos que

está en el ánimo de todos el que ciertamente es minoría. Personalmente pensamos que no reúne las más

elementales condiciones de un líder, y esto es lo más triste, pues aun siendo asi, y aunque esto nos

avergüence, son los que manipulan el normal funcionamiento de la Universidad.

Es significativo que el presidente del Gobierno se haya dirigido a esta mayoría en demanda de apoyo para

resolver una situación nada alentadora. Pensamos que dentro de esa mayoría existen Individuos

potencialmente capacitados y dispuestos para hacer frente a estas situaciones que año, tras año se vienen

sucediendo en nuestras Universidades. Pero es necesario un entrenamiento, una puesta a punto, porque de

lo contrario los -resultados nunca podrán ser positivos.»

(Firman esta carta don A. Lara, estudiante de Arquitectura,: y don J. Castro, estudiante de Ciencias de la

Información.)

La otra carta, firmada por don J. A. Ló pez, también de Madrid, pretende ir dirigida al presidente, del

Gobierno, Arranca. de una cierta preocupación y ,se pregunta: «¿Qué pasa en este país?-»

«Me desilusiona formar. parte de un pueblo maduro y no poder opinar. Me asombro cuando compruebo,

que el actual pueblo español, mayoritariamente sano, culto y desarrollado, no cuenta tí la hora de forjar su

destino.» Más adelante vuelve a preguntar; «¿Quién representa mis intereses? (...) Nadie me ha

consultado para algo, cómo no sea en el bar, en casa, con los amigos.»

Termina su escrito pidiendo que se considere el parecer de la mayoría y no la opinión de unos pocos.

«Consíganos el "imposible" antes de que otros, llamados ilegales,, nos lo ofrezcan disfrazado de venturas,

libertad y democracia.

 

< Volver