Autor: Quiñonero, Juan Pedro. 
 Dos alarmantes estudios sociológicos. 
 La Universidad, hacia el colapso     
 
 Informaciones.    23/09/1976.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 28. 

Por Juan Pedro QUIÑONERO

MADRID, 23

LA Universidad española atraviesa la crisis más grave de su historia.-Su situación, en un marco politico

muy infiero, a juicio de los especialistas, es insostenible. Económica, moral, ética, culturalmente, nuestra

Universidad camina hacia el colapso definitivo. Tal es la conclusión de dos voluminosos estudios

sociológicos realizados por Amando de Miguel y Carlos Lerena.

AMANDO DE MIGUEL: «EL GRADO DE INFRAUTILIZACION DE LOS RECINTOS

UNIVERSITARIOS SOLO SE PUEDE COMPARAR CON EL DE LOS CEMENTERIOS O LOS

CAMPOS DE FÚTBOL»

CARLOS LERENA: «EL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL NO HABÍA ALCANZADO NUNCA

TAL GRADO DE INEFICACIA»

«Reformar la universidad» (1) es un título que, firmado por el profesor Amando de Miguel, agrupa

trabajos .de campo .realizados, asimismo, por Jaime Martín Moreno, Amparo Almarcha, Mari Sol Sanz,

Anna Ubeda y María Carmen Maltas. La reflexión final de varios años de investigación es tajante

respecto al futuro de nuestra Universidad: «E! resultado se nos aparece como inestable, conflictivo,

explosivo." Por SU parte, el profesor Carlos Lerena ha titulado su trabajo de investiga clon «Escuela,

Ideología y clases sociales en España» (2), y comenta, refiriéndose a «la progresiva deterioración de la

situación en el campo de la enseñanza: e" la enseñanza secundaria viene suponiendo no ya paralizacion,

sino un auténtico colapso».

Amando de Miguel analiza las raices de la conflictiva y oscura situación actual: «La Universidad

española de posguerra, con sus proyectos imperiales, confesionales, sacrales casi, ha fenecido, sí es que

alguna vez pasó del proyecto (...). Era la época en que se intentaba hacer de la Universidad la

contraimagen de la institución libre de enseñanza, barriendo todo vestigio laico v liberal. No podía tener

viabilidad una institución llamada Universidad, que en el mundo se asentaba sobre los conceptos del

liberalismo, la secularización, la razón, la ciencia, etc., incompatible con los intereses de las fuerzas más

conservadoras del régimen español, que han sido precisamente las que han dominado las directrices de la

política educativa (...). Fundamentalmente, hemos carecido de una Universidad liberal, universal, racional

y democrática.» .

INSTALACIONES Y CAMPOS DE FÚTBOL

La situación de catástrofe generalizada que los sociólogos denuncían en sus estudios, se fundamenta,

lógicamente, en un detallado estudio económico y sociológico de nuestra Universidad durante la década

de los años setenta.

El profesor Carlos Lerena, tras un detenido" análisis de una verdadera marabunta de datos, enumera

algunos de los aspectos más llamativos de la situación actual de nuestra cultura universitaria:

— En el sistema educativo español no se había alcanzado nunca el grado de ineficacia que viene

caracterizando a aquél en los últimos casi diez años.

— En España hay una mas baja densidad de estudiantes que en el conjunto de los países desarrollados. -

— La inversión pública en educación viene siendo significativamente más baja que la correspondiente

al resto de los paires occidentales.

— En -nuestro país sena uno de los últimos países europeos en donde pudiera aplicarse la noción de

gratuidad de la enseñanza, y esto porque es uno de los países de! bloque occidental donde la

enseñanza resulta más cara para • las economías domésticas.

Por su parte, Amando de Miguel puntúa liza algunos aspectos de esta problemática general «El grado de

infrautilizaciín de instalaciones y locales de nuestros recintos universitarios sólo se puede comparar con el

que se da en los cementerios o en los campos de fútbol (...). La gran mayoría de los trabajadores de esta

supuesta fábrica (universitaria) son eventuales v se hallan pluriempleados v nadie les exige que publiquen

o investiguen, lean o dirijan trabajos de los estudiantes» Y agrega más adelante «El despilfarro de tiempo

es una de las características de nuestra vida universitaria. No pocos estudiantes siguen considerando que

sus años de Universidad son una especie de holganza más o menos ilustrada y que su trabajo es sólo una

parte marginal de su existencia. Algunos profesores consideran que su magisterio es una especie de

agradable "hobby" al que pueden dedicarse en el tiempo libre que le dejan sus otras actividades v

preocupaciones

Una deficiente organización general contribuye a este ambiente de relajación y pérdida de tiempo.»

SUBORDINACIÓN POLÍTICA

Amando de Miguel llega a referirse a la «función esquizoide» de nuestra Universidad. Y Carlos Lerena

nos recuerda que «la Unesco ofrece las tasas de alumnos matriculados en grupos de edades

correspondientes a estudios medios y a estudios superiores de un total de veintiún países europeos: con la

sola excepción de Portugal, las tasas nías bajas son las correspondientes a España. No hemos alcanzado

«ese ideal de Universidad como organización industrial» (De Miguel), pero (Lerena) «durante los años

sesenta se ha asistido al proceso de descomposición del aparato escolar tradicional».

Amando de Miguel disecciona otros aspectos del mismo problema: "Ni siquiera ha funcionado entre

nosotros el sistema «ñapoleónico» o «humboldtiano», piiesto que no ha regido el principio de libertad, y

la preocupación por la ciencia ha sido un valor bien secundario. Del sistema «napoleónico» ha perdurado

el carácter funcionarial de los catedráticos, la organización centralista y la subordinación política del

sistema de enseñanza superior."

Agrega más adelante De Miguel: "Esta limitación repercute, como es lógico, en los planes de estudio y en

el modo de desarrollarlos. El profesor explica su asignatura como si todos los estudiantes, en el futuro,

fueran a ser hipotéticos docentes o investigadores de la misma. Si hubiera medios, al menos esto habría

conducido a una universidad de tipo alemán, vocada a la investigación y a la especulación teorética, pero

en realidad no se pasa de una exposición de malos digestos, programas repetitivos y lecciones

memoristicás, y todo ello en cursos ambientados con rutinarias interrupciones extraacadémicas."

DEL IMPERIO, AL DESEMPLEO

Por su parte, el profesor José Antonio Maragall, académico de la Historia, una de las autoridades

mundiales en la cultura del Barroco, comenta otros pormenores de la política cotidiana de nuestra

Universidad: "La Universidad, con esa población escolar suya tan crecida, vierte anualmente un chorro de

licenciados sobre la sociedad española, pero en ésta los canales de las profesiones se mantienen como

antes, o poco más o menos. Es decir, se mantienen estamentalmente estancados y cerrados. Entonces las

profesiones mantienen entre nosotros —muchas profesiones liberales, y menos liberales, que

monopolizan ingresos, inconcebibles mas allá de los Pirineos.-´ un carácter cerrado y defienden su

reducidísimo número de miembros —no sólo cerrado, sino hermético— para de esta manera monopolizar

todas las "posibilidades económicas que la profesión ofrece."

Sin otro ánimo que el´ meramente expositivo, ofreciendo una síntesis de los trabajos de Amando de

Miguel y Carlos Lerena, pudieran deducirse algunos hechos decisivos para el futuro de nuestra cultura:

— Hemos heredado los magros fruto", de la universidad franquista.

— Física, administrativa, intelectualmente, nuestra estructura universitaria camina hacia el colapso,

entre la más absoluta indiferencia pública y política.

— La concepción «imperial» de la vida universitaria no ha hecho posible, siquiera, una organización

«industrial» 0 «tecnocrática» de la transmisión de saberes.

— Como consecuencia de la explotación ideológica que (en uno u otro sentido) ha sofocado la vida

universitaria, las facultades han perdido su dimensión puramente «formadora», para transformarse en

centros de emisión de «diploma», «certificados», de utilización puramente mercantil, y como tal, sujetos a

la oferta y la demanda más angustiosa, que se ha traducido, fatalmente, en desempleo, subempleo,

puriempleo, falta de dotación económica, desinterés cientifico.

EL FUTURO Y LA MORAL

En la historia de las ideas nucleares de nuestra cultura, quizá sólo la institución Libre de Enseñanza

imaginó un proyecto pedagógico donde el saber, la ciencia, la técnica, las disciplinas humanísticas, se

integraban en un proyecto cultural algo más vasto que la mera producción de mercancías de consumo

ideológico. La Universidad franquista socavó minuciosamente ese proyecto. Hoy, nuestra cultura se

encuentra ante un abismo que ni politices ni opinión pública parecen haber calibrado en sus exactos

términos: una universidad que camina sin rumbo ni fu turo, sin proyectos, ni, según los especialistas,

posibilidad de supervivencia. Una institución básica en la vida moral de los pueblos que, entre nosotros,

abraza con pasión el cuerpo del colapso y el silencio.

No se trata, ahora, de este o aquel proyecto administrativo (con lo bueno o lo malo que pudieran

comportar, sin duda). Se trata de algo mucho más grave y decisivo: la vida o la muerte de un centro

neurálgico en la vida de las colectividades, hipotálamo que irriga la vida pública de las civilizaciones con

los frutos de la pedagogía, la ciencia, el humanismo. Se trata, sin duda, de algo que ni los políticos de _ la

Administración o de la oposición democrática se han detenido a estudiar: del futuro de nuestra vida

moral.

(1) «Reformar la Universidad», de A. de M. Colección España: Punto y aparte, de Ed. Euros. Bar-

celona, 1976. 285 páginas.

(2) «Escuela, ideología y clases sociales en España», de C. L. Col. Demos, de Editorial Ariel.

Barcelona, 1976. 451 páginas.

23 de septiembre de 1976

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