Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 Pleno de las Cortes. 
 Estamos viviendo por encima de nuestras posiblidades, afirmó el Ministro de Hacienda  :   
 El presupuesto general del Estado para 1976, aprobado con veinte votos en contra y cuatro abstenciones. 
 ABC.    30/12/1975.  Página: 1,5. Páginas: 2. Párrafos: 19. 

ABC

PLENO DE LAS CORTES

«ESTAMOS VIVIENDO POR ENCIMA DE NUESTRAS POSIBILIDADES», AFIRMO EL

MINISTRO DE HACIENDA

El presupuesto general del Estado para 1976, aprobado con veinte votos en contra y cuatro abstenciones

MADRID. (De nuestro redactor en ¡as Cortes, Herminio Pérez Fernández.) La última sesión plenaria de

1975 en la Cámara legislativa ha ofrecido no pocos aspectos singulares: era la primera que se celebraba,

desde la proclamación del Rey; la primera presidida por don Torcuato Fernández-Miranda y la primera

que registraba, en el banco azul, la presencia del nuevo Gobierno en pleno, presidido por don Carlos

Arias Navarro. En el orden del día un solo proyecto de ley para ser sometido a la aprobación del Pleno:

los Presupuestos Generales del Estado para 1976. Y, como consecuencia de esta ley, un discurso del

Ministro de Hacienda, señor Villar Mir, que se esperaba con expectación y que, realmente, causó un

profundo impacto entre los «padres de la Patria» por su crudeza, por su rigor en el análisis de nuestra

situación económica y por su drástico realismo en el enjuiciamiento de los hechos que condicionan esa

situación.

Un ilustre procurador, escritor brillante de destacada personalidad, comentaba en los pasillos:

—Es, sin duda, el discurso más crudo que he escuchado en estas Cortes. Y estoy en ellas desde los

tiempos de don Esteban Bilbao.

En esa expresiva frase se refleja, elocuentemente, la fuerte impresión que el ministro da Hacienda ha

causado en su primera comparecencia ante las Cortes, con unos criterios y unas ideas que pueden

resumirse en este pasaje de su intervención: «Es obligado un gran realismo y una gran sinceridad, y la

decisión de llamar al pan pan y al vino vino, para no comportarnos como drogadictos ni engañarnos con

espejismos que conducen a abismos mayores.»

LA SESIÓN

El último Pleno del año dio comienzo a las once menos cuarto de la mañana. Pese a encontrarnos en

época propicia a las vacaciones, la concurrencia de procuradores fue muy numerosa. El presidente de las

Cortes, don Torcuato Fernández-Miranda, había llegado a su despacho poco después de las nueve y media

de la mañana. A las diez y cuarto, aproximadamente, entró en el Palacio de la Cámara el presidente del

Gobierno, don Carlos Arias Navarro, que se dirigió al despacho del señor Fernández-Miranda y

permaneció con él hasta el comienzo de la sesión.

DISCURSO DEL NUEVO PRESIDENTE

El Pleno se abrió, lógicamente, con unas palabra» de salutación del nuevo presidente de la Casa. Saludó a

todos los procuradores, espontáneo y sincero. Pero nada de «palabras de intención o significación

política». «Esta —dijo— no es oportunidad adecuada. En estos momentos —añadió— las palabras no

deben adelantar la acción, sino subrayar tan sólo la espera y el ofrecimiento. Otra cosa me parecería

oportunismo dudoso y quiero estar siempre en el camino del comportamiento claro y leal. Las Cortes

deben esperar que el Gobierno defina el programa de su acción política. Entonces será momento de

definir nuestras propias responsabilidades.»

El señor Fernández-Miranda afirmó también:

«Nuestra Constitución establece que es al Gobierno a quien corresponde determinar la política nacional y

que es el presidente del Gobierno quien debe establecer el programa de la política general. Todos

sabemos que el presidente del Gobierno ha anunciado su propósito de acudir a estas Cortes para exponer

la política que pretende impulsar desde la acción del Gobierno. Parece obligada cortesía parlamentaria

que nuestra actitud sea de espera.»

«Ahora bien, lo que no puede ofrecer duda es que esta Cámara, desde una decidida voluntad de

colaboración, ejercerá sus funciones desde la cierta significación institucional que le atribuyen las Leyes

Fundamentales. Estoy seguro, señores procuradores, de que ejerceremos nuestra función en firme defensa

de la soberanía de la Ley, fundamento de la democracia, de la vida civil y de una convivencia en paz, con

el único objetivo de servir a nuestro pueblo desde la lealtad al Rey.»

«Al Gobierno —insistió el presidente de la Cámara— le corresponde determinar la acción política; a las

Cortes, señalar las pautas legales de esa acción. Por eso las Cortes tienen firme voluntad de una mayor

participación a través de unas elecciones más competitivas.»

El señor Fernández-Miranda sintetizó luego la raíz de la responsabilidad que ha aceptado, al asumir la

presidencia de las Cortes, así:

«El pueblo español nos ha dado una lección y quienes tenemos alguna responsabilidad política estamos

obligados a aprender esa lección. Durante los dos últimos años dos hechos se destacan en nuestra reciente

historia política: la operatividad de nuestras Instituciones y la firme voluntad del pueblo español de vivir

su propio destine con serenidad y autodecisión.Son años hechos ciertos.»

Don Torcuato Fernández-Miranda destacó el funcionamiento de las instituciones «de moda operativo y

eficaz» con ocasión del asesinato del almirante Carrero Blanco, en los dias desazonantes de la primera

enfermedad grave del Caudillo y en los días de su última enfermedad y de su muerte. «Son hechos tan

indiscutibles —dijo— como la impresionante conducta del pueblo español.»

«Entre la operatividad de nuestras instituciones y la clara lección del comportamiento de nuestro pueblo

hay una conexión Inequívoca. Estos hechos, que han tenido su clara valoración en las lineas maestras del

Mensaje de la Corona —ejemplo de decisión y mesura, de equilibrio y voluntad dinámica de configurar el

futuro— pueden sintetizarse en este párrafo de dicho Mensaje: "Un gran pueblo pide perfeccionamientos

profundos, pero las naciones grandes son aquellas que más han sabido respetar la propia historia.»

«Creo que estas palabras esclarecen, de raíz, la conducta que hemos de seguir: un comportamiento nutrido

por el doble imperativo de la dignidad y la libertad: la dignidad que asume la Historia y la libertad que,

sin ataduras, pero desde la dignidad, se encara decidida con el futuro... Estoy seguro, señores

procuradores, que todos sabremos cumplir con nuestra responsabilidad y con nuestro deber.» Una

prolongada y clamorosa ovación acogió el breve pero expresivo discurso del señor Fernández-Miranda.

APROBACIÓN DE ACTAS Y JURAMENTO

El secretario primero de las Cortes, señor Romojaro, leyó seguidamente las actas de las sesiones plenarias

celebradas los dias 18, 19 y 22 de noviembre último, que fueron aprobadas. Leídas las excusas de

asistencia y las modificaciones operadas en la relación de procuradores, subieron al estrado, para prestar

juramento, los trece nuevos miembros que ahora se incorporan a la Cámara: doce ministros del Gobierno

y el presidente del Sindicato Nacional de Industrias Químicas, señor Basanta del Moral.

Los ministros fueron los señores De Santiago y Díaz de Mendívil, Fraga Iribarne, Villar Mir, Áreilza y

Martínez-Rodas, Garrigues y Díaz-Cañabate, Alvarez Arenas, Robles Piquer, Pérez Bricio, Franco

Iribarnegaray, Martin Gamero, Osorio Garcia, Lozano Vicente.

Una tradición se rompió en este acto de juramento. Hasta ahora los nuevos procuradores participaban en

esta solemne ceremonia vistiendo uniforme o chaqué. Ayer varios ministros vistieron traje de calle, de

tonos oscuros. Fue, sin duda, una deliberada exteriorización del nuevo talante político de esta hora.

DICTÁMENES APROBADOS

Generalmente, los dictámenes aprobados por las diferentes Comisiones, de los que sólo hay que dar

cuenta al Pleno, se leen al final de la sesión. Por esta vez —otra singularidad más— se alteró el orden del

dia. Fueron leídos los quince dictámenes correspondientes a la Comisión de Presupuestos; otro que crea el

Consorcio de Transportes de Vizcaya, correspondiente a la Comisión de Obras Públicas, y se informó

sobre los últimos seis decretos-leyes dictados por el Gobierno.

Con ello y con una brillante intervención de don José María Morrondo, en la que expuso la labor llevada

a cabo por la Comisión de Presupuestos en la elaboración del dictamen sobre los (Presupuestos Generales

del Estado, se llegó a! momento culminante de la sesión: la esperada Intervención del ministro de

Hacienda, don Juan Miguel Villar Mir.

 

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