Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 Barrera de Irimo en las Cortes. 
 Dos objetivos: Conquistar una mayor estabilidad y continuar la expansión     
 
 ABC.    06/03/1974.  Página: 21, 23-25. Páginas: 4. Párrafos: 44. 

MADRID, MIÉRCOLES 6 DE MARZO DE 1974 - NUM. 21.196 SEIS PESETAS

ABC

BARRERA DE IRIMO, EN LAS CORTES

DOS OBJETIVOS: CONQUISTAR UNA MAYOR ESTABILIDAD Y CONTINUAR LA EXPANSIÓN

EL ESTADO RENUNCIARA EN 1974 A TODOS LOS INGRESOS POR LA RENTA DEL

MONOPOLIO DE PETRÓLEOS

Planes para intensificar la minería del carbón, las centrales nucleares y el aprovechamiento hidroeléctrico

EL ÍNDICE DEL COSTE DE VIDA HA MODERADO SU CRECIMIENTO ENTRE NOVIEMBRE Y

ENERO AL 0,6 POR 100 MENSUAL

LA ECONOMÍA ESPAÑOLA DEBE CONSEGUIR UN CRECIMIENTO DE SU PRODUCTO

NACIONAL BRUTO DEL 5 AL 5,5 POR 100

Se adoptarán medidas de apoyo fiscal a la inversión privada para contribuir a su mantenimiento

PRÓXIMA PRESENTACIÓN DE UN ESQUEMA DE DIRECTRICES PARA LA REFORMA

FISCAL PERMANENTE

MADRID. (De nuestro redactor en las Cortes, Herminio Pérez Fernández.) Estos son los dos objetivos

mayores de nuestro quehacer económico nacional: la conquista de un clima de mayor estabilidad y la

continuación del proceso de expansión económica. Pero, junto a ellos, surgen también otras necesidades

imperiosas, como la de asegurar los abastecimientos Imprescindibles ante los fenómenos de escasez que

se han hecho patentes en numerosas áreas de la economía Internacional; garantizar la continuidad de los

niveles de empleo, cualquiera que sean las contingencias de la coyuntura, y revisar también la nueva

situación que al equilibrio de la economía española, frente al resto del mundo, plantea la perspectiva de

un encarecimiento desmesurado de sus aprovisionamientos de petróleo, lo que gravita de una manera

decisiva sobre nuestra balanza de pagos.

El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Hacienda, don Antonio Barrera de Irimo, formuló

esta declaración en el frontispicio de la Importante exposición que ayer ofreció en las Cortes a las

Comisiones legislativas de Hacienda y Presupuestos, en una sesión informativa que había despertado

extraordinaria expectación. La concurrencia de procuradores fue elevadísima; entre ellos se encontraban

los ex ministros señores López Bravo, García Ramal, Garicano Goñi y Díaz Benjumea.

Presidieron en el estrado, acompañando al señor Barrera de Irimo, el titular de las Cortes, don Alejandro

Rodríguez de Valcárcel, que abrió el acto con unas palabras de presentación y saludo; los presidentes de

ambas Comisiones, señores Salas Pombo y esta situación se «modifique convenientemente».

Si esas limitaciones existen, o no existen, es un problema de hecho sobre el que pueden recaer diversas

valoraciones, aun cuando la nuestra coincida con la de la Prensa bilbaína que estima que nunca lengua y

costumbres Vascas gozaron de tan amplia libertad. Pero es claro que si estas apreciaciones de la homilía

nos parecen un error, no vemos un delito el pe-dir que lo que esté mal o menos bien se modifique

convenientemente.

Pero quisiéramos ahora centrar nuestro comentario en algo que nos parece más llamativo. Algo que,

evidentemente, era una anécdota —pues las reacciones ante la homilía fueron realmente pequeñas— y

que podía haber sido resuelto con un diálogo entre autoridades de Iglesia y Estado, he aquí que se

convierte en polémica que pone en vilo a k nación entera y en uno de sus quicios más vitales como es el

sentimiento religioso.

En el discurso del presidente Arias se decía que la conciliación entre la Iglesia y el Estado debía

resolverse «sin perdernos en lo accesorio y encontrándonos en lo fundamental». Es claro que la unidad de

España es algo fundamental; pero el que un determinado texto hable con ambigüedad sobre ello es

accesorio. Es claro que la mayor o menor prudencia de un obispo es accesorio. Y que las estables

relaciones entre la Iglesia y el Estado es lo fundamental.

Pero, desgraciadamente, la sabia norma del presidente no se ha aplicado con suficiente claridad. A la

ambigüedad del obispo han sucedido otras ambigüedades. Una «retención» en domicilio que tenía todas

las apariencias de una «detención»; una «invitación» a viajar que de hecho se presentaba a los interesados

como unía orden; una nota oficial que parecía adoptar un tono de condena de cosa juzgada sobre algo

cuyas gestiones estaban en pleno curso, todo ello parecía llamado más a complicar las cosas que a

resolverlas. Y estas ambigüedades resultaban tan peligrosas como las de monseñor Añoveros.

Imaginarnos la expulsión de un obispo de la España de hoy, contra la voluntad del Papa es algo que no

cabe en nuestra cabeza y creemos no habrá entrado en ninguna cabeza española durante estos días. Las

inevitables y automáticas consecuencias canónicas y el caos jurídico que para España supondría un

contrafuero creado por una hipotética excomunión, son algo que tiene más que ver con las películas de

terror que con las realidades históricas de nuestro país. Ni hablar de ello vale la pena.

Se impondrá, pues —estamos seguros de que ya se ha impuesto—, la renuncia a nervios y ambigüedades

y la Adopción de ese camino de serenidad en el que la nota de la Santa Sede que publicábamos ayer

resulta ejemplar. Hay cauces diplomáticos para resolver el problema y consta que en los de ambas

direcciones hay buena voluntad. Y no faltan caminos de solución que excluyan las medidas que, por

espectaculares, serían simplemente dramáticas.

El pueblo español, sobre todo, no puede, no debe soportar el espectáculo de una Iglesia y un Estado que

riñen o se amenazan, sobre todo cuando comprende que la base de todo son simples ambigüedades,

imprudencias o malentendidos. Las ambigüedades se aclaran; las imprudencias se reparan hacia el pasado

y se evitan hacia el futuro; los malentendidos se superan con el noble arte del diálogo y con la profunda

voluntad de reconciliación. En España la historia cuenta que las tensiones Iglesia-Estado han tenido

siempre tres derrotados: Estado, Iglesia y Pueblo español. Y ningún vencedor.

EL ABASTECIMIENTO DE CRUDOS PUEDE CONSIDERARSE SUFICIENTEMENTE

DESPEJADO

Próximo anuncio de nuevos planes de prospección y reorganización de las actividades del Es3tado en

materia de petróleo

Pinilla Turiño, con los vicepresidentes y secretarios y el letrado mayor de las Cortes, señor De la Rica.

EL MOMENTO ECONÓMICO

El señor Barrera de Irimo comenzó su informe trazando un expresivo cuadro del actual momento

económico «para evaluar —dijo— la nueva situación frente a la que se encuentra la economía española,

en este difícil año que hemos comenzado a vivir». Resaltó «la gravedad y magnitud con que,

bruscamente, en un corto espacio de tiempo, hemos tenido que enfrentarnos, como el resto del mundo,

con una transformación radical en la economía de la energía, a través de una drástica revisión de los

precios de los crudos de petróleo».

Más adelante añadió: «Cuatro datos presentan el parte esquemático de la economía española en los dos

meses transcurridos, al comienzo de este año:

Un crecimiento económico sostenido, aún, a ritmos elevados.

El mantenimiento de la situación de pleno empleo.

Cierta moderación en las tensiones inflacionistas, y la solidez de nuestra balanza de pagos.

Los últimos datos correspondientes al índice de la producción industrial —agregó— acusan una

continuidad de progreso que, aunque con pérdidas en los fuertes ritmos de aceleración, se sitúa en

consonancia con la tendencia a largo plazo del crecimiento de la produción.» Señaló también que las

cifras desestacionalizadas de paro registran, a comienzos del año, valores que figuran entre los más bajos

de la última década. A este respecto destacó el hecho de que el descenso continuado del paro en todos los

sectores «se produzca pese a que la emigración al exterior, durante el último trimestre de 1973, se ha

reducido en un 20 por 100, en relación con el mismo periodo del año anterior».

OESACELERACION DEL PROCESO INFLACIONISTA

A continuación puso de relieve que el año 74 se ha iniciado también con una moderada, pero muy

apreciante, desaceleración del proceso inflacionista, ya que el Índice del coste de la vida, que entre marzo

y octubre de 1973 registró una tasa media del 1,5 por 100 de alza mensual, ha moderado su crecimiento

entre noviembre y enero a) 0,6 por 100 mensual. Las impresiones para el mes de febrero, aún no

confirmadas estadísticamente, ofrecen resultados coherentes con esta tendencia.

En cuanto a la balanza de pagos española afirmó que «se mantiene en su postura de solidez» y resaltó que

lo acredita así el hecho de que «declarada la flotación de la peseta con el propósito de desligar sus

vicisitudes de las del dólar, el cambio libremente apreciado en lo* mercados internacionales se ha

sostenido al nivel del segundo trimestre del año pasado, incluso con un ligero superávit en el mes de

febrero.

Añadió que tos índices disponibles parecen apuntar una cierta desaceleración en el consumo privado y en

las exportaciones de mercancías en términos reales. La inversión mantiene su vigor a comienzos de año,

pese a todos los pronósticos contrarios.

LA CRISIS ENERGÉTICA

Tras bosquejar este cuadro que combina el balance de nuestra situación económica y que fundamentaba

las previsiones esenciales hechas para el ejercicio, subrayó que «un nuevo hecho, de magnitud y gravedad

inesperadas, iba a definir una situación distinta para toda la economía mundial a comienzos de 1974: la

crisis energética que ha conmocionado la estructura de la producción y de las rentas mundiales y, por

tanto, del comercio internacional y el equilibrio del orden monetario. Resumió el salto del precio F. O. B.

de los crudos petrolíferos del golfo Pérsico, tipo Arabia ligero, desde 1,30 dólares a comienzos de 1971 a

los precios actuales de 10 y 11 dólares barril que representan un aumento del 246 por 100.

«La economía española —subrayó— tendrá que comprar cada barril de petróleo en 1974 por un importe

superio en un 300 por 100 al que pagaba hace un año. Nuestras necesidades de abastecimiento pueden

calcularse en 42 millones de toneladas. En 1973 pagamos 52.000 millones de pesetas por nuestras

importaciones de petróleo; en 1074 habremos de gastar 177.000 millones, es decir, 125.000 millones de

pesetas más, o lo que es lo mismo, dedicar a este aumento de precio, sin ventaja alguna, un 3 por 100 del

producto nacional bruto del año. No es fácil acomodar los patrones habituales de tendencias y previsiones

a una transformación de tanta magnitud y hondura como ésta.

READAPTACION DE LA ECONOMÍA «Creo que es nuestro deber trazar —afirmó más adelante— una

política enérgica y global, que no puede consistir en una pura revisión de los precios, sino en una

readaptación de la economía al problema que a las sociedades industriales y a España, por tanto, plantea

un hecho de trascendencia tan extraordinaria.»

Refiriéndose a la reunión celebrada recientemente por el Comité de Política Económica de la O. C. D. E.,

recordó que mientras se presume que en 1974 se registrará un crecimiento medio del orden del 1 por 100,

especialmente concentrado en el segundo semestre, se anticipa una elevación del índice de precios del

consumo en aquellos países del orden de un 11 por 100. Todos estos países han optado —dijo— por una

política de fuerte estabilidad aun al precio de un año de estancamiento. Pero agregó que «esta actitud

generalizada es inconciliable con la proyección, las tendencias y las posibilidades de la economía

española».

Puso de relieve que a los 125.000 millones de pesetas, mayor coste de los crudos que habremos de

importar, se añaden las crecientes dificultades que para exportar nuestros bienes y servicios al exterior

ocasionarán los problemas de nuestros clientes, en los que Inevitablemente se producirá una pérdida de

energía en sus producciones, con un menor Ingreso de rentas y con una debilidad en la demanda.

NUESTRA TASA DE EXPANSIÓN

Hizo hincapié en la conveniencia de precisar nuestros objetivos con claridad y señaló como el efímero

«asegurar con resolucían e1 mayor crecimiento económico que pc.u......... .,..>.-.,: las nuevas

circunstancias.España no puede renunciar —dijo— al progreso de su producción y de su renta, pues en

ese progreso se halla el capital preciso para financiar el cambio social y para proporcionar el logro de las

con-quistas políticas... Con confianza —añadió más adelante— podemos aspirar a que en 1973 se regístre

una tasa de expansión razonablemente próxima a la media de nuestro rigoroso crecimiento de los últimos

años.»

«El objetivo de asegurar el desarrollo económico requiere la dosis de estabilidad precisa para que pueda

ser continuado y viable. Este es nuestro difícil condiciona-miento.» Señaló el daño que a la justicia, al

progreso y a la continuidad de la expansión entraña la inflación. «De aqui la importancia decisiva que

debe atribuirse a la acción por amortiguar el aumento de los precios, en los que más que nunca es de

exigir no sólo que las repercusiones en los costes se atengan al cálculo estricto de la revisión

indispensable que resulte del nuevo precio de la enersia, sino incluso al esfuerzo de productividad y

competencia que hemos de reclamar de todos los empresarios españoles para atenuar, en un empeño

concertado, el peso de esta carea genera! que cae sobre la economía nacional. La trayectoria de los

precios en los últimos meses debe ofrecer un lugar a la esperanza de que esos esfuerzos no serán baldíos.

Son indispensables para asegurar el sostenimiento y mejora de la capacidad adquisitiva de los salarios y

rentas y la competitividad de nuestras empresas en un comercio internacional súbitamente endurecido. De

ahí la necesidad de atajar cualquier insolidaridad alcista que pretenda tomar ventaja de esta difícil

oportunidad.»

Señaló como un cuarto objetivo «la financiación de nuestra factura petrolífera en moneda extranjera, de

forma que de ella resulte el menor daño y el menos riesgo posibles para nuestra balanza de pagos».

«Se trata de recomponer nuestra marcha para asegurar ]a continuidad del progreso económico, ganar el

mayor margen posible de estabilidad de precios —insistió—, amortiguar la resonancia en los precios

internos del encarecimiento del petróleo y reducir su efecto sobre el equilibrio de nuestros pagos

exteriores.»

EL ABASTECIMIENTO DE CRUDOS

Al referirse al abastecimiento de crudos puso de relieve que esta incógnita, «puede considerarse

suficientemente despejada para garantizar una plena fluidez de aprovisionamiento», aunque insistió en

que el petróleo «se ha convertido en un bien costoso, sobre el que la economía española debe hacer el

máximo ahorro posible».

Recordó que desde los primeros dias de enero está en plena efectividad el nuevo precio de los crudos, sin

que esa escalada de hubiera repercutido sobre las precios de consumo, salvo la subida parcial y limitada

de las gasolinas; en consecuencia, desde octubre, los ingresos de la renta de petróleos han venido

reduciéndose progresivamente, al absorber las pérdidas, muy cuantiosas ya en enero y en febrero, que

generaba 3a desproporción entre los costes y los precios de venta. La situación no podía prorrogarse, pero

la repercusión en los precios requería la adopción de una serie de medidas que amortiguaran su ímpetu

sobre los precios interiores y evitaran la erosión de las rentas, las reducciones del gasto, de la producción

y del empleo.

«¿Repercutir íntegramente los 125.000 millones de pesetas sobre la economía española equivaldría a una

detracción del orden del 3 por 100 del producto nacional bruto y, por tanto, a reducir el crecimiento del

año, del 6,5 por 100 inicialmente programado, al 3,5 por 100. Esto se ha querido evitar a través de un

conjunto de acciones de compensación.»

RENUNCIA A LOS INGRESOS POR LA RENTA DEL MONOPOLIO

«Este año, el Estado habrá de renunciar a todos los ingresos por la renta del Monopolio, lo que supone

absorber más de 30.000 de los 125.000 millones de pesetas del mayor coste global.» Destaco luego que

«el nuevo sistema de precios mantiene las fuertes primas establecidas a favor de determinados consumos

especiales, como la, producción de gas y electricidad, la pesca o la agricultura. Apoyo que en el momento

presente se hace poco perceptible, porque, pese a ese esfuerzo, las proporciones que alcanza la elevación

sobre los precios anteriores trastocan profundamente los sistemas de costes de estos sectores. Baste decir

que la botella de butano, de uso convencional, debe ser compensada con cargo a la renta de petróleo en 55

pesetas por unidad.»

ACCIONES PARA REORDENAR EL CONSUMO DE ENERGÍA

Destacó que todos los departamentos afectados proceden a una serie de acciones para acomodarnos a la

nueva circunstancia energética. «En el orden petrolífero se espera dar pronta publicidad a los nuevos

planes de prospección; a la Intensificación de nuestra participación por fletes e incluso a la reorganización

de, las actividades del Estado en materia de petróleo. A través de los Ministerios -correspondientes se

expondrán pronto los planes de intensificación de la minería del carbón, de nuevas instalaciones

nucleares, aumento del aprovechamiento hidroeléctrico, de transformación de las centrales térmicas y de

aprovechamiento del gas natural, sobre los que habrá de descansar en e] futuro, de una manera más

diversificada, la producción nacional de energía.»

Se refirió a la necesidad de crear una mentalidad social distinta en cuanto al consumo de energía para una

utilización óptima y aludió a los planes de electrificación de la red ferroviaria, desarrollo de los

transportes colectivos, etc.

Anunció concesiones de crédito oficial de 5.000 millones de pesetas para el desarrollo de ¡a minería del

carbón y tras insistir en la trascendencia que para el equilibrio económico nacional interno y externo tiene

una detracción de fondos tan cuantiosa, agregó que «las condiciones en que ha de desenvolverse nuestro

crecimiento económico deben ser atentamente revisadas».

MEDIDAS DE COMPENSACIÓN

Enumeró luego las medidas de compensación que tratan de restituir a la vida económica una parte de los

recursos de que habrá de verse privada y dijo: «ES Gobierno ha promovido, y someterá a la decisión de

las Cortes, la concesión de un suplemento de crédito de 3.000 millones de pesetas para incrementar las

dotaciones del Fondo Nacional de Asistencia Social; se han iniciado los trámites para proponer la

aplicación del Fondo de Acción Coyuntural, lo que permitirá dotar con 10.000 millones de pesetas obras

de inversión de diverso carácter para sostener los niveles de actividad y empleo. Solicitaré, también el

Gobierno —anunció— nuevos créditos para concurrir a la financiación de la Seguridad Social y posponer

así la prevista aplicación de las nuevas cotizaciones con lo que se aligerará el coste de producción de las

empresas. Anunció medidas de apoyo fiscal a la inversión privada para contribuir al mantenimiento

viseroso de la Inversión privada y la posibilidad de facilitar fondos adicionales a la economía por la vía

del sector público.

LIQUIDACIÓN DEL PRESUPUESTO CON DÉFICIT

«Es evidente —señaló luego el ministro de Hacienda— que todo este conjunto de actuaciones habrá, de

tener un reflejo adecuado en la liquidación de los Presupuestas Generales del Estado de 1974. Ante la

necesidad de un comportamiento expansivo del sector público conviene anticipar la posibilidad de una

financiación con déficit de una parte Importante de este mayor gasto público.»

Aludió al comportamiento previsto del crédito privado y a las medidas adoptadas con vistas a permitir

una expansión suficientemente fluida del crédito, y dijo: «Quiero reafirmar la seguridad de que la política

monetaria no será utilizada como protagonista aislado de ninguna acción estabilizador».»

En cuanto a la garantía del equilibrio externo señado tres lineas de acción: la flotación independiente de

la. peseta, la financiación exterior del déficit global y la reducción del déficit comercial. Analizando cada

uno de estos aspectos dijo: España debe aprovechar sus considerables posibilidades de financiación

exterior y a este fin se dirigirán le petición de nuevos préstamos exteriores, ya iniciada por el I. N. I. y que

se continuará por Renfe y Compañía Telefónica y oirás entidades, por un importe aproximado de 1.000

millones de dólares. asi como el mantenimiento de una política abierta de autorización de nueves

préstamos -exteriores. La reducción del déficit comercial —dijo— no puede tomar más derrotero sensato

que el del aumento de las exportaciones. El Gobierno mejorará todas las condiciones que determinan la

exportación.

Esta política —agregó— debe permitir que la economía española consiga, en un año anunciado como

difícil, un crecimiento de su P. N. B. del orden del 5 al 5.50 por ciento, tasa de expansión que hay que

ganar a lo largo de los próximos meses, con el esfuerzo de todos.

En la parte final de su exposición, el ministro de Hacienda dijo:

RESUELTA ACTITUD EN DEFENSA DE LA ECONOMÍA

«Es una resuelta actitud nacional de defender y beneficiar a la economía española. la que explica e inspira

la política programada para ordenar sus actividades en este año...» Siempre el principal activo de un

pueblo está en sus hombres... El origen del cambio y el progreso social se hallan en el deseo de conocer,

en el sacrificio de ahorrar, en la decisión y riesgo de invertir, de todos aquellos que forman una

sociedad.En la confianza de un pueblo con esa voluntad se ha elaborado la política económica para 1974:

para mantener un alto ritmo de expansión, para asegurar el empleo y para reafirmar nuestra capacidad

ante la economía mundial del futuro.»

COLOQUIO CON LOS PROCURADORES

Una clamorosa ovación, que se prolongó largo rato, acogió la exposición del ministro. Acto seguido se

iniciaron las preguntas de los procuradores. Eran numerosísimas. No fue posible formularlas ni

contestarlas todas. Las Que no pudieron plantearse serán atendidas por el ministro a través del «Boletín

Oficial de las Cortes». En toda su dilatada intervención, a lo largo de casi cuatro horas el señor Barrera de

Irimo hizo verdadero alarde de dominio absoluto de todos los temas abordados.

Entre las numerosas manifestaciones que hizo al contestar a las preguntas de los procuradores, queremos

destacar especialmente las siguientes:

REFORMA FISCAL.—El objetivo primordial del Ministerio es presentar un esquema de las directrices y

de las líneas generales en que se apoyará la reforma fiscal permanente. Entre tanto, se perfeccionó lo ya

establecido en cuanto al impuesto sobre la renta de las personas físicas, del impuesto sobre sociedades y

la imposición indirecta. Dos grandes tareas del Ministerio de Hacienda serán: la revisión de las

exenciones tributarias, que será pronto enviada a la Cámara legislativa, y la financiación de las Haciendas

locales.

BOLSA DE VALORES.—La reactivación de la Ley de Regularización permitirá la actualización de los

valores contables y el fortalecimiento del quehacer empresarial. Se adoptarán medidas urgentes para

asegurar la tramitaron mas fluida de toda la documentación bursátil. La mayor transparencia contable

aumentará la afluencia de nuevas empresas en demanda del mercado de capitales. La dinámica de la

Bolsa, que va es grande, necesita ser potenciada, reorientada, mediante la canalización de nuevos

recursos. Están próximas las primeras medidas de agilización.

MEJORA DE PENSIONES.—Tras referirse a las medidas ya acordadas para la elevación de pensiones,

señalo: Es importante establecer una política persistente de mejorar estas pensiones, acercándolas a las

metas ideales. Los aumentos contenidos en el proyecto de ley, que ya están en las Cortes, suponen una

corrección de un 25 por 100 sobre las bases. Aún distan de lo deseable, pero si se hacen esfuerzos

paralelos en unos cuantos presupuestos, nos Iremos acercando. Otro proyecto importante es el de la

Seguridad Social de los funcionarios públicos pare, evitar las actuales Insuficiencias y desigualdades.

FONDO DE ASISTENCIA SOCIAL.—Las perspectivas son esperanza doras. Este año se produce un

importante incremento de casi un 50 por 100 en las dotaciones. El Gobierno tiene proyectado un nuevo

crédito de 3.000 millones para el Fondo, que va, a multiplicar así sus posibilidades y recursos. Se ha

reducido la edad a los setenta años y no debería haber límite de edad, sino exigencia de necesidad. El

problema no es sólo de dotaciones financieras, sino de montaje de censos para acreditar los derechos.

El ministro contestó también a preguntas sobre política, fiscal, sueldos de funcionarlos, presupuesto Por

programes, papel de la Banca y Cajas de Ahorro. etc.

 

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