Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 Cortes Españolas. 
 Triunfó la tesis de la Ponencia: Todos los vecinos del municipio incluidos en el censo electoral elegirán a los concejales  :   
 Veitiocho enmiendas lograron votos suficientes para ser defendidas ante el Pleno. 
 ABC.    18/06/1975.  Página: 13-14. Páginas: 2. Párrafos: 21. 

CORTES ESPAÑOLAS

TRIUNFO LA TESIS DE LA PONENCIA: TODOS LOS VECINOS DEL MUNICIPIO INCLUIDOS

EN EL CENSO ELECTORAL ELEGIRÁN A LOS CONCEJALES

Veintiocho enmiendas lograron votos suficientes para ser defendidas ante el Pleno

Madrid. (De nuestro redactor en las Cortes, Herminio Pérez Fernández.) El problema de la elección de los

concejales de representación sindical quedó zanjado en la sesión de ayer. El tan debatido, discutido y

controvertido texto de la Ponencia se impuso, a la hora de la votación, con 36 votos favorables frente a 24

contrarios y dos abstenciones, de los señores Oriol y Urquijo (don Antonio) y Sola.

La redacción definitiva del apartado 2 de la base IV del proyecto de ley de Régimen Local —salvo

inesperadas modificaciones en el Pleno— será la siguiente:

2. Los concejales de cada Ayuntamiento -pertenecerán, con representación orgánica, por terceras partes

iguales, a los grupos familiar, sindical y corporativo. Se preverán los supuestos de inexistencia de la

representación del grupo corporativo, por carecer el Municipio del mínimo de entidades que justifiquen

tal representación en el Ayuntamiento; en estos casos las vacantes de este grupo acrecerán, por partes

iguales, a las otras dos representaciones.

Podrán ser candidatos elegibles los vecinos que, perteneciendo a cada cauce orgánico, sean proclamados

en la forma que se determine, previa presentación acomodada a los principios siguientes:

a) Para el grupo orgánico familiar la presentación se regulará de acuerdo con lo que establece la

legislación vigente, además de la posibilidad de propuesta por las asociaciones familiares y las

asociaciones políticas reconocidas al amparo del decreto-ley de 21 de diciembre de 1974, en la forma que

se determine.

b) para el grupo sindical se estará al sistema previsto en las normas de carácter sindical, las que deberán

asegurar la debida paridad entre trabajadores y empresarios, en las vacantes a cubrir.

c) Para el grupo corporativo, la presentación se efectuará por acuerdo de las entidades y Corporaciones

radicadas en el término municipal, que reúnan las condiciones que se establezcan.

El número de candidatos a concejales será, al menos, el doble de las vacantes correspondientes a cada

tercio.

Serán electores todos los vecinos del Municipio, incluidos en el censo electoral, mediante sufragio

articulado que recoja los tres cauces o grupos representativos, emitido de forma directa, igual y secreta.»

Este último párrafo fue sugerido, en la sesión de ayer, como enmienda «in voce». por el procurador señor

Segovia Moreno y aceptado textualmente por la Ponencia.

INTERVENCIÓN DEL SEÑOR PALOMARES

Desde las ocho y medía de la tarde hasta las nueve y veinte en que se Inició la votación, se dirigió a los

numerosos procuradores que abarrotaban la sala de Comisiones, el ponente don Baldomero Palomares, en

un nuevo intento de llevar al ánimo de todos que el mantenimiento de criterios distintos no puede ni debe

dar lugar a resentimientos, porque cada procurador ha demostrado ser fiel a sus creencias y a sus

principios, manteniéndolos con honradez y con rigor.

La voz de Don Baldomero Palomares, que sabe Imprimir tonos convincentes, afectuosos y entrañables y

también vehemencias impresionantes, fue escuchada con un profundo respeto, en un clima cordial y sin

tensiones. Sólo algún ligero murmullo, rápidamente detentado por el ponente para puntualizar y matizar

sus palabras, pudo escucharse durante su larga exposición, que constituyó, sin duda,un nuevo triunfo de

este avezado y eíicMi parlamentario. «Tenemos la obligación moral de dar ejemplo de rigor hasta «B

nuestras discrepancias —a f i r m ó—, Muchas veces en situaciones parecidas hemos llegado a establecer

fórmulas conciliatorias: en esta ocasión no ha sido posible porque para llegar a eso teníamos que ceder

unos u otros y todos estamos firmemente aferrados a nuestras posturas de principio y en el campo de la

intención nadie olvida la lealtad a la Patria. Tenemos fe —señaló también— en las posibilidades de

desarrollo de nuestras Leyes Fundamentales.»

El señor Palomares se refirió ampliamente a los temas más controvertidos en los largos debates que

registraron —dijo— más de doscientas intervenciones: la constitucionalidad del proyecto de ley, el

equilibrio necesario entre las entidades basteas. «Aquí no se trata de desmantelar nada —dijo— ni de

quitar nada a nadie. Tenemos que ayudar al Municipio, que también tiene personalidad jurídica y capaci-

dad plena para el cumplimiento de sus fines peculiares. El vecino tiene derecho a elegir a las personas que

han de representarlo, porque el primer elemento del Municipio es el hombre. La fórmula de la´ Ponencia

tiene lógica técnica porque respeta los cauces para la proposición de candidatos, pero a la hora de

constituir el Municipio serán todos los vecinos los que elijan.»

Las razones expuestas por el señor Palomares fueron muchas, abundantes, formuladas con singular

cordialidad y con deseo de serenar los ánimos. Podemos decir que lo consiguió, porque en ningún

momento hubo en la Comisión la tensión registrada en jornadas anteriores. Cierto que se mantuvieron las

posturas iniciales, pero sin enconos ni enfrentamientos de ningún tipo.

Antes que la Ponencia habían intervenido treinta y cuatro procuradores. Algunas de estas intervenciones

fueron realmente singulares, como la del marqués de Valdelglesias, que, una vez más. mantuvo a la sala

pendiente de sus palabras, ingeniosísimas y brillantes.

VOTACIÓN DE ENMIENDAS

Aprobado el texto de la Ponencia, el presidente anunció que iban a someterse a votación las enmiendas

cuyos firmantes habían expresado el deseo de que así se hiciera. Se votó en primer lugar la formulada por

el llamado «ponente disidente», don Emilio Lamo de Espinosa, que, como se sabe, forma parte de la

Ponencia que ha informado este proyecto de ley, pero que, en este punto 2 de la base IV, mantiene

criterios distintos a los de sus compañeros de Ponencia. Su texto ofrece diferencias considerables con el

del informe y especialmente señala como electores, para el cauce sindical, los residentes en el municipio

que ostenten la condición de empresarios, técnicos o trabajadores, mayores de dieciocho años inscritos en

el censo sindical.

Esta enmienda logró 26 votos de apoyo.

Fue el comienzo de una larga serie de votaciones, con los resultados que recogemos a continuación:

Enmiendas del señor Iglesias Selgas. 20 votos: señor Alcaina. 25 votos; señor Reus Cid, 21 votos; señor

Palomino Mejía, 22 votos: señor Moral Megido, 24 votos; señor Castro Villacañas, 25 votos: señor

Doreste Medina. 21 votos: señor Valdés Larrañaga, 28 votos; señor Fugardo señora Cossío Escalante. 16

votos,señor Perpiñán Arellano. 23 votos; señor Márquez Nogueras, 20 votos; señor Martínez

Fuertes, 23 votos; señor Navarro López, 20 votos; señor Fernández Nieto, 24 votos; señor Llera

López, 21 votos; señor Yagüe Yus, 22 votos; señor Puig Maestro-Amado, 23; señor Martínez de Salinas.

25 votos; señor López Medel, 24 votos: señor Díaz Llanos, 21 votos; señor Gías Jové, 26 votos; señor

Fernández Calviño. 21 votos; señor García Valdés, 20 votos; señor Gómez Gil, 19 votos; señor Ros

Picañol, 17 votos; señor Morilla López. 17 votos.

Todos estos enmendantes, por haber obtenido el apoyo de más de diez votos, podrán defender sus tesis

ante el Pleno y muchos de ellos ya se reservaron expresamente ese derecho.

El señor Viola Sauret retiró su enmienda, por considerarla recogida en el texto del señor Segovia Moreno,

aceptado por la Ponencia.

El señor Pérez Puga había presentado una enmienda escrita en tiempo y forma, que luego modificó

ligeramente durante su defensa ante la Comisión. Al pretender que se votara esta segunda enmienda, el

presidente le hizo notar que no era posible, porque al no ser miembro de la Comisión no podía votarse

más que su enmienda escrita. Protestó el señor Pérez Puga, porque al ser sus modificaciones de forma y

no de fondo consideraba excesivamente rigurosa la aplicación que la presidencia hacía del Reglamento.

El presidente se mantuvo inflexible y en tales circunstancias el señor Pérez Puga prefirió retirar su

enmienda. Pretendió el señor Fernández Calviño. miembro de la Comisión, nacerla suya, pero la

presidencia no lo permitió.

También retiró su enmienda el señor Marco Tavar.

Una enmienda del señor Carazo Hernández tuvo tres votos. Otra de don Alberto Cercos no tuvo voto

alguno.

 

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