Autor: Rosillo Herrero, Antonio. 
   Cortes, parlamentos e incompatibilidades     
 
 ABC.    24/07/1975.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

OPINIONES AJENAS,POLÉMICAS, CARTASPUNTUALIZACIONES,COMENTARIOS. CORTES,

PARLAMENTOS E INCOMPATIBILIDADES

No pretendo hacer un estudio doctrinal, pero sí un artículo racional asequible para los lectores.

Inglaterra, con su gran sabiduría política, creó en la práctica un sistema de rotación de dos grandes

partidos políticos, complementando la unicidad democrática, política, parlamentaria y legislativa, con el

reconocimiento pragmático y solemne de la oposición como parte integrante del sistema y´ como

prolongación y complemento del Poder, hasta el extremo de no concebirse un Gobierno sin la existencia

de su correspondiente oposición, que llegó a titularse y reconocerse como la real oposición de Su

Majestad, de todo su sistema político y no de un Gobierno determinado, otorgándose al jefe de la misma

un sueldo oficial, integrante y proveniente de una consignación presupuestaria, al igual en concepto, no

en cuantía, que un ministro en activo y reconociéndosele también su participación y opinión en alguno de

los grandes problemas nacionales e internacionales.

Pero hay peligros, ahora incipientes, aunque llegarán a ser muy graves, que amenazan la esencia y el

equilibrio del sistema parlamentario de Gran Bretaña y de todos los países: la mediatización de la mayoría

y de la oposición elegidas conjunta y libremente en sufragio universal —un hombre, un voto—. Esta

mediatización de las organizaciones sindicales sobre los Gobiernos y las mayorías —lamentable, vivo y

antidemocrático ejemplo de Portugal— no sólo encierra una rebeldía de los menos sobre los más, sino

también una antinomia con la destrucción de la voluntad de la mayoría y del propio sistema democrático,

sobre la base indiscriminada de un hombre, un voto, y, por consiguiente, también de las bases y

estructuras del sufragio universal.

Los españoles, más habladores que los ingleses, tienen menor capacidad de diálogo e incluso es posible

que cuanto más hablen, menos se entiendan. Sin embargo, también España tiene una tradición

parlamentaria que se remonta a la Edad Media. De ahí la sustitución terminológica de «Congreso» por

«Cortes» y de «diputados» por «procuradores». Pero lo importante, dentro de la clásica división de

poderes, es la mayor autonomía posible, con la mayor independencia y la menor interdependencia entre el

legislativo, ejecutivo y judicial, y en España el orden y la paz, en una gran parte, han sido posibles por la

independencia de la justicia, ya que tan peligroso y grave es que se doblegue al poder como al terror.

¿En qué medida es posible y conveniente la absoluta independencia del legislativo y ejecutivo? Desde

luego, cuando es mucho más fuerte el ejecutivo que el legislativo, éste es una prolongación de aquél, pero

si la Independencia fuera absoluta, se convertirían en dos líneas paralelas que nunca se encuentran.

Durante el reinado de Isabel y Fernando, a las Cortes, reunidas en Simancas, los tres procuradores por

Toledo, representantes de la Iglesia, nobleza y estado llano, y, de acuerdo los tres estamentos, llevaron y

defendieron una proposición de ley para hacer incompatible la función o representación de procurador

con los cargos de designación o nombramiento real. No es necesario decir que no prosperó, más por la

oposición de los procuradores con cargos que por la de los Reyes Católicos.

Si en este aspecto concreto comparamos los canales de acceso a los cargos y a la representación política

dentro de las Cámaras, llámense Parlamentos o Cortes, las diferencias no son tan profundas y las

incompatibilidades subsisten. En casi toda la Europa parlamentaria, con elecciones libres y partidos

políticos, primero se obtiene el acta dé diputado y luego el cargo, y con ello a través de la disciplina del

partido, una colaboración y convergencia entre el ejecutivo y legislativo. En España, primero se obtiene el

cargo y luego, como consecuencia del mismo, la representación en Cortes. Por ello el gran mérito del

Gobierno Arias, dentro del espíritu del 12 de febrero, de llevar a las Cortes y Consejo Nacional el

proyecto de ley de Incompatibilidades. Porque a veces el efecto es multiplicador y se produce en cascada,

en parte por la buena formación jurídica, técnica y política del procurador interviniente, y en parte por el

cargo que ostenta.

Por ejemplo: ¿cómo no va a secundar un alcalde o un presidente de Diputación al subsecretario o director

general de quien depende y de quien incluso ha recibido el nombramiento, si además ha hecho un

planteamiento hábil e inteligente? Por ello es Importante establecer ciertas incompatibilidades, pero más

aún es suprimir consignas y presiones para que todos los procuradores tengan una absoluta libertad de

expresión y decisión —incluso los ponentes— dentro de la corrección parlamentaria y del nuevo talante o

talento político que está naciendo en las Cortes.

Tan importante como los canales de elección es la creación de una oposición integrada e integradora, al

igual que en Inglaterra. La oposición debe ser igual que el poder: coherente, responsable y aglutinante,

nunca anárquica, atomizada y des-integradora. Ni anarquistas ni comunistas deben tener nunca acceso a la

oposición; los primeros, por disolventes; los segundos, por antidemocráticos, totalitarios y antinacionales

por multinacionales. Pero la ordenación de la oposición es absolutamente necesaria, teórica y

prácticamente.

Ningún Gobierno del mundo tiene la adhesión de la totalidad del país y la mayoría de ellos, dentro de los

sistemas democráticos, tiene que recurrir a la coalición de dos o más partidos. Un gobernante que contara

con la adhesión o los votos del 80 por 100 del electorado podría permitirse el lujo político de ignorar la

existencia de una oposición, pero cuando los porcentajes decrecen o se desconocen hay que reconocer su

existencia y ordenarla. Lo único que pretendo y deseo es que estas reflexiones sean leídas y consideradas

por las cabezas políticas del país.— Antonio ROSILLO.

 

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