Cortes españolas. 
 Tres razones importantes apoyan la prorroga de la actual legislatura     
 
 ABC.    02/08/1975.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ABC. SÁBADO, 2 DE AGOSTO DE 1975. PAG 10 CORTES ESPAÑOLAS

TRES RAZONES IMPORTANTES APOYAN LA PRORROGA DE LA ACTUAL LEGISLATURA

• Participación de las Asociaciones en los procesos electorales.

• ¿os proyectos de ley en tramitación.

• La aprobación de los presupuestos generales del Estado, dentro del plazo.

El texto del decreto por el que se prorroga desde el 15 de noviembre hasta el 15 de marzo próximo la

actual legislatura de las Cortes, aparecido en el «B. O. del Estado», es el siguiente:

«Dispuesto en el artículo seis de la ley constitutiva de las Cortes que la legislatura de las mismas durará

cuatro años, los artículos siete, apartado b), y diez, apartado c), de la Ley Orgánica del Estado establecen

que cuando exista causa grave que impida la normal renovación de los procuradores, corresponde a la

Jefatura del Estado, de acuerdo con el Consejo del Reino, prorrogar la Legislatura por el tiempo

indispensable.

Reguladas las asociaciones políticas por el decreto-ley siete mil novecientos setenta y cuatro, de veintiuno

de diciembre, el desarrollar las normas constitucionales que proclaman, entre otros grandes Ideales

básicos, el de participación de todos los ciudadanos en las funciones públicas, y en trámite de constitución

algunas de ellas, no parece posible que éstas puedan tomar parte, de un modo efectivo, en los procesos

electorales que, de no prorrogarse la actual Legislatura, han de comenzar, Ineludiblemente, en fecha

Inmediata.

Por otra parte se encuentran pendientes de tramitación en las Cortes un conjunto de proyectos de ley cuya

Importancia y complejidad hacen imposible el que, pese al ritmo de trabajo con que la Cámara viene

actuando, puedan quedar aprobados antes de la fecha del día 15 de noviembre de 1975, día en que se

cumplen los cuatro años desde la iniciación de la presente Legislatura. De entre estas leyes merece

destacarse las de Bases del Estatuto de Régimen Local, que ha alcanzado un punto que permite deducir,

desde ahora, que la futura ley modificará, profundamente, el proceso electoral de los miembros de las

Corporaciones locales, ampliando de modo sustancial la base del electorado, lo que podría provocar la

posible inadecuación de la normativa que aprueben las Cortes con el resultado de unas elecciones

convocadas con anterioridad.

Parece, pues, lógico prorrogar la actual Legislatura por el tiempo indispensable para salvar las

circunstancias antes mencionadas, tanto más cuanto que ello haría posible el que las actuales Cortes

pudieran aprobar, antes del día uno de enero próximo, los Presupuestos generales del Estado para mil

novecientos setenta y seis, evitando de este modo —tanto para el próximo ejercicio como para los

sucesivos— la notoria y grave anomalía que significa el que, cada cuatro años, deba ser prorrogada la Ley

de Presupuestos —con las complicaciones de todo género que tal medida lleva aparejadas— al no ser

posible que unas Cortes constituidas el día dieciséis de noviembre puedan aprobar la ley de Presupuestos

antes del uno de enero siguiente.

Por las razones expuestas y porque se estima que el problema que las motiva guarda evidente analogía

con las circunstancias que motivaron la prórroga de la VIII Legislatura mediante el decreto mil

cuatrocientos ochenta y cuatro mil novecientos sesenta y siete, de cuatro de julio, las Cortes Españolas, en

la forma prevista en el número doce del párrafo primero del artículos veintiséis de su Reglamento, han

solicitado la aplicación de lo dispuesto en el apartado b) del artículo séptimo de la Ley Orgánica del

Estado, por entender que existe causa grave que impide la normal renovación de una parte importante de

los procuradores que las constituyen.

En su consecuencia, de acuerdo con el Consejo del Reino.

dispongo:

Artículo primero.—La actual Legislatura de las Cortes Españolas queda prorrogada hasta el día 15 de

marzo de mil novecientos setenta y seis.

Artículo segundo.—Por la presidencia de las Cortes Españolas se adoptarán las medidas necesarias para

la ejecución del presente decreto.

Así lo dispongo por el presente decreto, dado en el Pazo de Meirás a treinta y uno de julio de mil

novecientos setenta y cinco..—FRANCISCO FRANCO.

E1 presidente del Consejo del Reino, Alejandro Rodríguez de Valcárcel y Nebreda.»

 

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