6 Senadores de la Cultura     
 
 Pueblo.    22/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 33. 

6 SENADORES DE LA CULTURA

UN pueblo inculto es como un barco sin velas ni motor, y, en los últimos lustros, nuestro país ha corrido

el riesgo de un auténtico desmantelamiento cultural. La incuria, el desinterés, la colonización que otros

ámbitos de la actividad social han ejercido sobre nuestra actividad pensante, artística e intelectual, se han

denunciado en numerosas ocasiones.

Por eso la selección de senadores efectuada por el Rey ha sorprendido favorablemente: quince abogados,

tres economistas, tres catedráticos de universidad, un filósofo escritores), un novelista, dos miembros de

la Real Academia de la Lengua, un periodista y un editor representan el mundo de la cultura. PUEBLO

LITERARIO ha querido acercarse a ellos proponiéndoles una breve encuesta telefónica. Con tal fin

habíamos seleccionado una decena de nombres, pero no ha sido posible dialogar con todos ellos: la lista

definitita ha quedado reducida a siete.

José Ortega Spottorno, Justino Azcárate, Mauricio Serrahima Bofíll, Guillermo Luca de Tena y José Luis

Sampedro no pudieron ser localizados.

1. ¿Qué opina del Senado como plataforma para impulsar la cultura?

2. ¿Qué tareas más urgentes cree qué exige la reorganización de la cultura del país? ¿Cuáles son los

problemas más candentes y el papel que ante la nueva situación democrática deben des-

empeñarlos intelectuales, escritores, artistas?

3. ¿Cuál cree que debe ser la función de. los partidos políticos en el ámbito cultural del país?

Carlos Ollero Gómez

4) «Hacer y desarrollar cultura está indisolublemente unido a hacer y desarrollar (democracia

1. En tanto qué cuerpo colegislacior, creo; que des.de el Senado se puede hacer mucho por la

cultura, aunque no tenga una cualificación especifica para protagonizar la poltíca cultural del país. En mi

opinión, hacer y desarrollar cultura está indisolublemente unido a hacer y desarro-1 llar democracia.

3. Creo que nay dos aspectos prioritarios. El primero de ellos estriba en hacer compatible el acceso

gratuito a la enseñanza con la adecuada dotación material y personal dé la misma. El segundo y

urgente, es promover la investigación y la tecnología española.

4. Gran parte los componentes de los actuales partidos políticos no han tenido demasiadas

ocasiones para desarrollar sus programas culturales; Habrá que esperar su inmediata actuación.

Víctor de la Serna

«Nuestro país fue grande por su cultura, pero caímos en manos de fanatismos e inquisiciones, y las

grandes empresas culturales desaparecieron o quedaron reducidas a pequeños grupos».

1. Creo que mi nombramiento honra a la profesión periodística. Es evidente que de los senadores

del Rey, la palma se la llevan los hombres de la cultura, y es que este país necesita

perentoriamente la cultura: recuperar el tiempo perdido en beneficio de los tecnócratas, del

marketing, del mercantilismo. El saber había quedado abandonado por las estructuras del Poder

y por eso la visible voluntad del Rey de apoyar a la cultura me parece importante. Por otro lado,

aún no sé hasta qué punto podremos intervenir.

2. Se impone una revisión total de la política cultural del país. No me atrevo a hablar de un

Ministerio de la Cultura, lo que además de grandilocuente seria imitar a Francia, pero si dé que

hay que hacer un esfuerzo enorme. Hacen falta más escuelas, porqué la educación empieza en la

escuela primaria y la realidad es que muchos españoles no saben quién es Pereda o Rosales; Hay

qué convencerse de que la cultura es más importante que la industria. Los presupuestos tienen

que multiplicarse y no por, dos, por tres ni por cuatro. Nuestro país´ fue grande por su cultura,

pero caímos en manos de fanatitemos e inquisiciones y las grandes empresas culturales des.

Camilo José Cela

«Creo que es necesario luchar contraía polución del lenguaje»

1. Todo lo que se haga desde el Senado o desde cualquier otro sitio será siempre poco para la

cultura. No soy tan ingenuo como para estar fabricando proyectos de ley en mis escasos

momentos de ocio. Y ello por dos razones: los proyectos deben ser elaborados por el Congreso y

no por el Senado; y porque lo importante es que se, produzcan. Mi papel sería el de empujarlos

hasta donde las fuerzas me lo permitiesen.

2. Creo que enfrentarse con los problemas a medida qué sé vayan presentando. Por mi parte, creo

qué es necesario luchar contra la polución del lenguaje. El Senado o quien fuere debería defender

las cuatro lenguas hispánicas, mirándose en el espejo de cómo Colombia defiende él castellano y

vela por su pureza.

3. Hay una jerga administrativa y otra peculiar dé televisión, contra la que es preciso alertar a

quienes aman la lengua en que hablamos. Soy partidario dé considerar al castellano como la

lengua común; esto de que sea la oficial es lo de menos, ya qué es más importante ser la, lengua

de Cervantes que la del «Boletín Oficial del Estado». En Cataluña, Galicia y País Vasco debe

admitirse la co-oficialidad del castellano, ccji cada tffia dé las lenguas allí habladas.

Martín de Riquer

• «Tal vez se haya abierto un nuevo período para el tratamiento político de la cultura»,

1. Siempre ha habido senadores que representaban a la Universidad y a la cultura. Se puede hacer

mucho; Lógicamente, como académico me planteo mi inserción en él Senado desde un punto dé vista

cultural. Tal vez se haya abierto un nuevo período para el tratamiento político de la cultura.

3. (Preguntado acerca de la problemática de la cultura y de la lengua catalana, responde): Es

posible que se planteen los temas candentes de Cataluña. De todas formas hay senadores

votados popularmente que deberán plantearlos.

4. Los partidos políticos deben cumplir sus promesas.

Julián Marías

• «Problema primordial: la libertad dé expresión. La existen-cia real de la censura fue la coartada de

muchas impotencias»

Creo que una parte de la obra del Estado es la:organización y el desarrollo

de la cultura, del patrimonio artístico, urbano, literario, lingüístico, etc. En este sentido, cree que los

intelectuales independientes pueden desarrollar una gran labor en la conservación y fomento de todo este

patrimonio. En la medida en que la elección me afecta, traté de disuadir al Rey, pero insistió basándose

precisamente en mi independencia • política.

2. Creo, que el problema primordial a solventar es el: de la plena libertad de expresión. En´ la

etapa política anterior, aun cuando había cierto margen para la creación, había continuas

interrupciones y limitaciones. La existencia, real de la censura fue, por otro lado, la coartada

de muchas impotencias. Creo que de ahora en adelante se irá forjando un mercado intelectual

libre.

3. , A mi juicio, sería interesante y ´necesario que los partidos políticos, en asuntos que competen a los

intereses culturales de la totalidad del país, ciñeran sus puntos de vista partidistas en beneficio de la

mayoría. También sería importante que se desligarán los lógicos cambios de equipos políticos y de

programas dé acción,, de la necesaria continuidad que deben tener las lineas educativas y cultúuales del

¡país.

Domingo García Sabell

9 «Me parece absolutamente necesario que en Madrid tengan Una imagen real de la espléndida situación

en que se encuentra la actividad creadora de Galicia y, también, de los problemas que aquejan a su

cultura»

1. Mi misión en el Senado es muy específica: subrayar con detalle y con rigor las características de

la cultura gallega. Me parece absolutamente necesario ques en Madrid tengan una imagen real

dé la espléndida situación en que hoy se encuentra, la, actividad creadora de Galicia y también

de los problemas que aquejan a su cultura. El principal de estos problemas es el de la

oficialización de la lengua y él del bilingüismo en el sentido recto dé la palabra; es decir,

dándonos opción a enseñar el castellano desde la lengua materna que los niños habían desde que

empiezan a tener el uso de la palabra.

2. Creo que la labor principal estriba en garantizar una absoluta y real libertad de expresión a todos

los literatos, artistas e intelectuales.

3. A mi me parece que, hasta ahora, los partidos políticos no han hecho nada importante en relación

pon la cultura, como tales partidos. A partir dé ahora en sus manos está el defender ésa libertad de

expresión intelectual de que antes hablaba y el respetar y apoyar a las diferentes culturas autóctonas de!

país.

22 de junio de 1977

PUEBLO

Aparecieron o quedaron reducidas «pequeños grupos casi sin continuidad. (Cita el Instituto Libre de la

Enseñanza, el Centro de Estudiéis Históricos, los Caballeritos de Azcoitia) Además, la cultura tiene que

salir al aire libre, abandonar esos ámbitos reducidos y burocráticos desde donde se pretéáidé hacerla

crecer; la Dirección General de Bellas Artes, la Dirección General de Teatro, etcétera.

3. A mi juicio, el intelectual para desarrollar su tarea debe ser independiente, no estar ligado a ningún

dogma ni disciplina de partido Su papel debe ser crítico, constituyéndose en la conciencia espiritual del

pueblo.

 

< Volver