Estamos dispuestos, dijo el ministro alemán de Economía, a ayudar a España en su camino hacia el progreso  :   
 Creemos en Europa, somos y queremos ser europeos, y España quiere aportar a Europa su esfuerzo, afirmó el Sr. Solís. 
 ABC.    09/05/1961.  Página: 31-33. Páginas: 3. Párrafos: 30. 

ESTAMOS DISPUESTOS DIJO EL MINISTRO ALEMAN DE ECONOMÍA, A AYUDAR A ESPAÑA

EN SU CAMINO HACIA EL PROGRESO»

"CREEMOS EN EUROPA, SOMOS Y QUEREMOS SER EUROPEOS, Y ESPAÑA QUIERE

APORTAR A EUROPA SU ESFUERZO", AFIRMO EL SR. SOLIS

Banquete en honor del Dr. Erhard en la Cámara Alemana de Comercio

A las cuatro y media de la tarde del domingo llegó al aeropuerto de Barajas, procedente de Colonia, el

vicecanciller y ministro de Economía de la República Federal Alemana, Dr. Ludwig Erhard.

En el aeropuerto fue recibido por los ministros de Comercio, Sr. Ullastres; del Aire, teniente general

Rodríguez y Díez de Lecea; secretario general del Movimiento, señor Solís, y ministro sin cartera, Sr.

Gual Villalbí:marqués de Jura Real, segundo jefe de Protocolo, en representación del ministro de Ásuntos

Exteriores; embajador de Alemania en España y embajador de España en Bonn; subsecretario y directores

generales de Comercio, comisario general de Abastecimientos y Transportes, y director general de

Asuntos Económicos del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Poco después de que el Dr. Erhard hubo descendido del avión, el Sr. Ullastres le dedicó unas palabras de

salutación y bienvenida, a las que contestó el ministro alemán para agradecer el recibimiento y manifestar

que se encontraba muy satisfecho de venir a visitar este país hospitalario, visita que después de dos

intentos fallidos, se convertía en realidad.

Luego el ministro alemán y personalidadesde su séquito se trasladaron al hotel, para, poco después, salir

con dirección a la plaza Monumental de las Ventas, donde el doctor Erliard presenció la novillada en

compañía del Sr. Ullastres.

El Dr. Erhard ha venido a España, invitado por el señor Ullastres, para corresponder a la visita que el

ministro español de Comercio hizo en 1958 a Alemania.

EN LA CÁMARA DE COMERCIO ALEMANA

El domingo por la noche la Cámara de Comercio alemana en España ofreció una cena en honor del

vicecanciller y ministro de Economía de la República Federal alemana, doctor Ludwig Erhard.Con éste,

ocuparon la presidencia los ministros de Comercio, D. Alberto Ullastres, y secretario general del

Movimiento, D. José Solís; presidente de la Cámara alemana, Sr. Nacken; embajadores de Alemania en

Madrid, von Welck, y de España en Bonn, marqués de Bolarque; subsecretarios, de Hacienda, señor

Cejudo," y de Industria, Sr. Suárez; directores generales de Comercio Exterior, señor Sendagorta; de

Política Comercia] y Arancelaria; Sr. Paredes Marcos; de Relaciones Económicas del Ministerio de

Asuntos Exteriores, Sr. Armijo, y de Aduanas, señor Cuadrillero; alcalde de Madrid, conde de Mayalde;

presidentes de las Cámaras Oficiales de Comercio y de Industria de Madrid, señores Abelló y González

Baylin respectivamente; personalidades del séquito del ministro alemán, entre ellas el presidente de la

Delegación para España y Portugal del Ministerio Federal de Negocios Extranjeros, doctor, von

ZahnStranik; subsecretario del Ministerio alemán de Economía, doctor Müller-Armack; director general

del mismo, doctor Reinhardt, y otras destacadas jerarquias de España y de Alemania, entre ellas el

consejero de Embajada, doctor Richard Breuer.

PALABRAS DEL SEÑOR NACKEN

A los postres, hizo uso de la palabra,en primer término, el presidente de la Cámara alemana, Sr. Nacken,

quien dijo:

Excelentísimos e ilustrísimos señores y señores socios de la Cámara: Sea bien venido nuestro señor

ministro, el doctor Erhard a esta comunidad hispano-alemana a la que representa la Cámara de Comercio

alemana para España, y reciba la expresión de nuestro más sincero, agradecimiento por el honor que nos

ha dispensado, ya que apenas llegado de Alemania ha querido reunirse con nosotros en este acto en el

que, sobre el protocolo, predominan unos sentimientos de simpatía y adhesión.

A los ministros del Gobierno español, de Comercio y secretario general del Movimiento, queremos

expresarles también nuestro, sincero reconocimiento por haber aceptado el unirse con nosotros en este

acto de homenaje a nuestro vicecanciller con ocasión de su visita a España. Muchas gracias también a

nuestro señor embajador por la valiosa ayuda que nos ha prestado en la organización de este acto.

Fácil es calificar el sentido y la significación de este acto, pero sería demasiada pretensión, por mi parte,

aplicar calificativos a nuestro doctor Erhardt, pero en esta ocasión puedo decir que la Cámara de

Comercio alemana en España, todos nosotros, nos sentimos orgullosos de tenerle junto a nosotros unas

horas.

Aquí, en España, señor, ministro, hay centenares de nombres y de empresas que quieren luchar en el

terreno internacional para ganar esa noble batalla de la producción y del comercio en el mundo, y

confiamos que, en definitiva, con ocasión de esta visita; resultará lo mejor y más conveniente para el

pueblo español, que sabe y conoce perfectamente las exigencias de las nuevas circunstancias mundiales,

aunque los socios de esta Cámara no han de desdeñar los resultados que de esta visita se deriven en el

orden espiritual, ya que para ello existe una coincidencia de sentimientos e inquietudes en nuestra común

civilización europea.

Para conseguir esto, formulamos nuestros más fervientes votos los socios de esta Cámara de Comercio y

deseamos a nuestro señor ministro que su estancia en España le sea grata y contribuya a fortalecer cada

vez más los ya poderosos lazos que se dan entre nuestros amados países, España y Alemania.

Discurso del doctor Erhard

A continuación, el_ ministro alemán de Economía, doctor Erhard, pronunció el siguiente discurso:

Señor presidente. Distinguidos colegas y amigos. Amigos españoles. Compatriotas alemanes:

Permítanme decirles primero que no me siento como un profeta llamado a darles aquí unas lecciones,

sino que he venido como amigo para hablar con ustedes en conversación muy franca sobre problemas

comunes que tenemos tanto ustedes como nosotros en común. Porque en común estamos llamados a

reorganizar este nuestro mundo y en estas circunstancias quisiera darles una esperanza y un aliento.

Nosotros tenemos preocupaciones; grandes problemas como ustedes. Si hubieran visto a la Alemania del

año 45, con todas las destrucciones de la guerra, con el caos que hubo en mi país, si hubieran ustedes

convivido esta época en que, partiendo de estas destrucciones, hemos reconstruido el país hasta llegar a

un considerable bienestar y orden y seguridad sociales para el pueblo aleman, se hubieran percatado del

esfuerzo gigantesco realizado, y creo, estoy seguro, de que esta labor bien merece el aprecio

internacional. Y algo semejante puede hacerse en este país,pues yo sé que ustedes, en España, tratan de

levantarse, de hacer progreso, ,de eliminar la miseria donde la hay, y no sólo para constituir una comu-

nidad, sin pueblo fuerte, con una vida activa,sino también una España que participe en las inversiones y

en las ventajas de la civilización moderna. .Nosotros, en Alemania, hemos llevado una política económica

basada en la idea de la libertad, pero no una libertad sin más, sino una libertad con un orden y sujeta a una

responsabilidad frente al ser humano y frente a Dios, y creo que con esta política estamos llegando a un

desenlace feliz. No quiero decir que hayamos solucionado todo en Alemánica, ni mucho menos, pero sí

hemos conseguido algo a través de la liberalización, a través de preocuparnos de la seguridad social de

nuestro pueblo. Yo he tratado de imponer este nuevo camino en Alemania, consciente de la tradición,con

miras a hacerlo fructífero, y creo que ustedes no se encuentran en una situación muy diferente.

ELOGIO DE LA POLITICA DE ESTABILIZACIÓN

De acuerdo con la actitud política, de España creo que ha llegado el momento de decir muy claramente

que aprecio y estimo sumamente la política llevada a cabo por mi distinguido colega Ullastres. Es, a mi

juicio, la política adecuada y, de continuar este caminó no dudo que tendrá éxito, pues ser fundamenta en

la seguridad, en la paz y en la libertad para todos. Si ustedes persisten en continuar este camino no

llegaran sólo a la estabilización interna, sino que avanzarán también en el camino hacia la liberalización

exterior, pues hay un paralelo que puede aludirse aquí.Yo fui el llamado a levantar al pueblo alemán

nueva-mente después de las destrucciones de la guerra. No fue siempre un camino fácil; había muchas

espinas en el mismo, que probablememte también pesarán en su país, pero he podido darle a mi pueblo

un estímulo a modo de orden y libertad que nos ha llevado adonde estamos hoy.Por que, señores,a mi

juicio no hay más que dos alternativas: o bien un país permanece en la apatía, se contenta con vivir

primitivamente, o bien un pueblo está dispuesto a hacer sacrificios, a luchar, a renunciar temporalmente a

unas comodidades para llegar a algo.Y eso es, según mi propia experiencia, lo que Alemania ha hecho.

Porque un pueblo dispuesto a ello llega,y así puedo decirlo no sólo como ciudadano que lo ha vivido,

sino, precisamente, como ciudadano alemán que lo ha concebido.

Porque, precisamente, vivimos hoy en un mundo en el que las distancias se reducen cada vez más, y no

creo que el concepto económico de libre competencia y mejora social sea el único prestigio económico

que haya de brindar felicidad a todos, sino que estoy convencido que cada pueblo, de acuerdo con su

tradición, con su herencia cultural tiene que adaptarse a sus propias circunstancias, si bien es cierto que

tenemos ideales comunes y hemos de estar dispuestos a defender estos ideales comunes, pues la amenaza

del comunismo es fuerte y la sentimos en cualquier momento, y en España la han de sentir igual que en

mí país y en toda Europa. Y por eso creo que hoy en día un pueblo ya no puede resolver sus propios

problemas de una manera aislada. En Alemania sabemos que ya no podemos orientar nuestro destino

nosotros solos, sino que somos una parte del mundo entero que se quiere defender contra el comunismo.

Y ustedes, señores, se encuentran en situación semejante,y por eso es-timo que ha llegado el momento en

que se esta formando en Europa, entre otras cosas, el Mercado Comun Europeo, en el que ustedes están

llamados a tomar una decisión. No es preciso tomar esta decisión de un día para otro, ni mucho menos

precisamente ahora, cuando todo en Europa está en movimiento. Les recomiendo que, por el momento, se

limiten a observar la situación,pero quedarse fuera es imposible.Y como espero que en común llegue una

solución para organizar nuestra Europa ahora que ha llegado la época de los vuelos al espacio, hemos de

tener muy presente el procurar una política de cooperación que no sólo redundará en beneficio de España,

dentro del país, sino también de. España como parte de Europa, como pueblo hermano de Europa.

Decirles esto, señores, es el sentido y la finalidad de mi viaje, y estimo que el mandamiento de esta hora

debe ser que tratemos de llegar a una cooperación económica conscientes de las diferencias culturales.

Nosotros, que con nuestra política económica hemos llegado ya a algo en el orden social, en cuanto al

producto social, a la renta nacional—no quisiera decir precisamente en cuanto al futuro—, estamos muy

dispuestos a poner a la disposición de ustedes nuestros buenos servicios, a ayudar a España en su camino

hacia el progreso, esperando de ustedes, que estén abiertos a estas ideas y que se intensifiquen aún más

los ya tradicionales y viejos vínculos que siempre han unido a nuestros pueblos. Y sobre esta base creo

que, para garantizar un futuro libre y positivo, España tendrá que encontrar el camino hacia Europa, una

Europa que espero que podremos construir juntos, siempre conscientes de los valores existentes en el

continente y que tenemos que defender en este mundo, donde todo está en movimiento. Porque Éuropa no

debe perecer, y si Europa no debe perecer tenemos que estar juntos que cooperar unidos, y esta

cooperación puede, entre otras cosas, ponerse de manifiesto en el orden económico. Y, repito, estamos

dispuestos a ofrecerles nuestros buenos servicios y esperamos de ustedes que estén abiertos a ´nuestras

ideas , a las ideas y a las direcciones de la civilización moderna. Naturalmente, cada pueblo mantendrá

siempre su individualidad, porque tiene que mantenerla, pero por encima de eso hay algo común,y así hay

que reconocerlo, y para reafirmar esos puntos comunes entre España y Alemania quiero brindar levan-

tando con ustedes, todos mi copa (Grandes aplausos.)

Contestación del Sr. Solís Ruiz

Cerró los discursos el ministro secretario general del Movimiento, D. José Solís, quien al levantarse para

hacer uso de la palabra fue objeto de una cariñosa ovación. El Sr. Solís pronunció las siguientes palabras:

"Señor ministro. Amigos alemanes y españoles.Mi buen amigo, supongo que en este caso también buen

amigo y compañero, Ullastres, me acaba de decir que si no tendría inconveniente en levantarme a

pronunciar unas palabras en nombre de él. Yo, que rindo culto al compañerismo y a la amistad,así lo hago

y espero que él mañana en un acto parecido a este , supla las deficiencias de esta improvisación mía.

Señor ministro: Estamos los españoles satisfechos y contentos de tenerle entre nosotros. Admiramos su

labor y la de su Gobierno, y los españoles, desde siempre hemos sigo amigos de verdad de Alemania.

Hemos gozado con su resurgir.Nos sentimos orgullosos del trabajo de sus hombres, de incremento de sus

industrias y de su comercio, porque, como decia el señor ministro muy bien, es tradicional esta buena

relación entre españoles y ale-manes y entre alemanes y españoles.Vais a conocer a España, pero,

también vais a conocer a sus hombres; vais a conocer a los industriales españoles, que también han

tratado de levantar a España, de las ruinas de una guerra civil.Que luchando, y ellos saben cómo, contra

todo, han montado industrias, han traído, utillaje, han encontrado con gran dificultad materias primas; y

hoy pueden mostrar una obra de la que nos sentimos orgullosos los españoles porque sabemos el

sacrificio, el dolor y el esfuerzo que ello ha supuesto.Y creemos también, señor ministro, en la libertad, y

compartimos totalmente su criterio de que la libertad. ha de servir no solamente a la libertad particular,

sino también al bien común,a la libertad de todos, aunque con la limitación que la ley de Dios nos

impone. Un pueblo o un sistema es libre cuando conquista la libertad y la garantizad para el mañana. Un

sistema no es libre cuando mantiene una libertad, pero a través de ella, por abuso, se puede llegar a la

esclavitud que el comunismo.representa. Y en esa línea nosotros también luchamos por esa libertad a la

que se refería en atinadas palabras. Pero es más, señor ministro: creemos en Europa, somos y queremos

ser europeos, y España quiere aportar a Europa su esfuerzo. Sabe que el mundo se hundirá si Europa se

hunde; sabe que el mundo necesita de Europa ,de su tradición,de su hidalguía,de su potencia y de su

historia. y, por tanto, consciente de que la civili-zacíón cristiana está unida a Europa,, nosotros, los

españoles, queremos luchar también por una Europa unida con el resto dé los europeos. Pero también

muy particularmente con Alemania. Dios ha querido que seamos las dos fronteras que tiene Europa: la

que linda con Rusia,Alemania y la que está lindando con África, España: Por lo tanto,, somos el

principio´ y el fin de una Europa, que tiene que ser, grande y, por tanto, nosotros, los españoles, deseamos

un fuerte entendimiento, un. cordial entendimiento con Alemania,porque sabemos que somos los

adelantados de esa Europa, por la que hemos de luchar.

Váis, señor ministro, a cambiar, impresiones con nuestros compañeros los ministros económicos a

quienes, con justicia alabáis. Vais a cambiar impresiones con hombres de negocios; industriales,

banqueros y comerciantes, españoles. Tened la completa seguridad, señor ministro: han dé discutir con

lealtad defendiendo los intereses, propios y de la patria, y también tratarán de acercarse, de colaborar con

los intereses de Europa y con los intereses de Alemania, pero, sobre todo, también, señor ministro, tenga

la seguridad de que los españoles le han recibido con los brazos abiertos, con orgullo, con satisfacción,

porque aquí hoy no está solamente, representada una Cámara, con ser mucho, al frente de su digno

presidente, ni tampoco unos intereses económicos, sino que aquí está representada España entera, que os

admira y os dice que desea que paséis unos días felices en España, que reforcéis los lazos de amistad con

los españoles y que os llevéis la seguridad de que España cumplirá en este momento del mundo con su

obligación, como ha cumplido siempre, en defensa, de una Europa´ y en defensa de una civilización que

.históricamente no puede sucumbir. (Grandes: aplausos.)

Finalmente, el ministro alemán de Economía, dio por terminado el acto y abandono el salón del hotel en

compañía de los ministros españoles y de las restantes personalidades de ambos países.

 

< Volver