Comentario de L ´Aurore a la visita     
 
 ABC.    10/05/1961.  Página: 48. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

COMETARIO DE «L´AURORE» A LA VISITA

París 9. El comentarista de política internacional Henry Benazet escribe hoy en el periódico derechista

"L´Aurore":

"El doctor Erhard, ministro de Economía de Alemania, se encuentra desde el domingo en Madrid, donde

conferenciará toda la semana con el profesor Ullastres, su colega» español, pero ¿sobre qué?

Oficialmente, el segundo de Adenauer y director de la industria alemana, ha ido a estudiar el

financiamiento por su país de una serie de grandes proyectos en la Península.En realidad, el objetivo

principal de su viaje es preparar la integración de Madrid a la economía europea, bajo la égida de

Bonn,se entiende.

Ciertamente hay que reconocer que Alemania es un excelente cliente de España. ¿No van al otro lado

del Rhin la mayor parte de las exportaciones de agrios españoles? Por ello parece calificada para actuar de

intermediaria entre Madrid y el Mercado Común.

Sin embargo, ¿cómo podremos ocultar nuestra decepción cuando habíamos pensado que la iniciativa de

Bonn debía de haber sido París quien la tomara? Sí, es a Francia a la que corresponde apoyar la

candidatura de su hermana latina e inmediata vecina. ¿ Por qué motivo, se ha abstenido ?

Sin duda, porque en el Quai d´Orsay tratan de manifestar su mal humor hacia el Palacio de Santa Cruz. Se

reprocha al Caudillo de haber, si no facilitado, al menos, permitido la salida para Argelia de uno de los

generales que promovieron la revuelta. Pero esta alegación, que no tiene nada de seria,ha permitido que

Franco —que se encontraba ausente, de la capital en el momento de los hechos—haya podido responder

en sustancia:. "¿Cómo el Gobierno francés,que se ha revelado incapaz de impedir la llegada de otros

generales "facciosos",puede lanzar chinitas al Gabinete español? Las carcajadas, naturalmente, han estado

de su parte. Pero dejemos esto, puesto que, si la empresa de la "Argelia francesa"´ ha podido despertar

ciertas simpatías en Madrid, las ha suscitado también en otras capitales, con las cuales, el Quai, envuelto

en su dignidad ofendida, no ha mostrado indignación alguna. Su conducta infantil y la meditación de

mezquinas represalias parecen indignas de Francia, y especialmente cuando se ha colocado bajo la ensena

de la grandeza.

Veamos. Después de casi veinte años de frialdad, París ha reanudado felizmente con Madrid sus

relaciones de buena amistad. ¿ No sería lamentable que un roce sin consistencia provocara su ruptura? ¿Y

el hábil doctor Erhard no se aprovechará de la ocasión para consolidar todavía más en este país latino, la

influencia alemana ?"-Efe.

 

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