Fernández Cuesta, en la casa sindical. 
 Podéis contar con un Gobierno unido, solidario de un programa económico, que no arroja la toalla  :   
 El ministro de comercio presenta la nueva legislación de inversiones extranjeras. 
 ABC.    08/11/1974.  Página: 29, 39. Páginas: 2. Párrafos: 9. 

FERNÁNDEZ-CUESTA, EN LA CASA SINDICAL

"PODÉIS CONTAR CON UN GOBIERNO UNIDO, SOLIDARIO DE UN PROGRAMA

ECONÓMICO, QUE NO ARROJA LA TOALLA

Hemos de defender los intereses de un pueblo espléndido en la continuidad de su desarrollo y en la

eliminación de los comportamientos insolidarios

EL MINISTRO DE COMERCIO PRESENTA LA NUEVA LEGISLACIÓN DE INVERSIONES

EXTRANJERAS

OS quiero hablar con llaneza y sinceridad, con el deseo de ser capaz de transmitiros mi confianza y

alentaros en una tarea en la que no encontraréis facilidades, pero en la que podéis contar

incondicionalmente con un Gobierno unido, solidario de un programa económico, que no arroja la toalla a

los problemas y que procurará, hasta el umbral de lo imposible, ayudaros en vuestra labor», dijo ayer el

ministro de Comercio, don Nemesio Fernández-Cuesta, ante el Consejo Nacional de Empresarios y el

Consejo Superior de Cámaras de Comercio, embajadores y agregados comerciales de distintos paises,

reunidos en la Casa Sindical de Madrid con motivo de la presentación de la nueva legislación en materia

de inversiones extranjeras. Acompañaban al señor Fernández-Cuesta el ministro de Relaciones Sindicales,

don Alejandro Fernández Sordo; presidentes de ambos Consejos, altos funcionarios de su Departamento y

numerosos empresarios españoles y extranjeros que llenaban el salón de actos.

El ministro subrayó que se encontraba ante unos empresarios conductores de los intereses económicos de

un pueblo espléndido que merece esfuerzos y sacrificios individuales y colectivos y al que en esta hora

difícil, anadió, hemos de defender en la continuidad de su desarrollo económico y social y en la

eliminación de los comportamientos insolidarios.

Después de referirse al difícil momento porque atraviesa la economía mundial y la española señaló que,

precisamente por ello, se hace ahora más necesario estar a la altura de nuestras responsabilidades y

mostrar una voluntad más firme para resolver los problemas. Es imprescindible, agregó, la máxima

identificación y claridad en la linea de una política económica que hoy, más que nunca, requiere

planteamientos racionales, pragmatismo, profesionalidad, coraje y decisiones colectivas.

El señor Fernández-Cuesta precisó el significado de su presencia en el acto en el doble aspecto de

expresión de una moral de lucha para enfrentarse con las adversas circunstancias económicas, y de rendir

público homenaje a los empresarios españoles, precisamente en la Casa Sindical. Seria para mi un orgullo

y un honor, añadió, poder pelear unido a vosotros en vuestras mesas de trabajo, en vuestras fábricas y

talleres, y compartir de manera vital las preocupaciones y las inquietudes que os acucian, Tened la

seguridad, dijo seguidamente, que el Gobierno redoblará su esfuerzo no sólo para remontar esta cuesta

empinada, pero transitoria, sino también para proyectar el esfuerzo de todos hacia un futuro que debe

permitirnos un nuevo salto en nuestro progreso económico.

BALANCE DEL SECTOR EXTERIOR

Más adelante el ministro de Comercio realizó un balance del comportamiento del sector exterior, que ha

sido a lo largo de los últimos años, y sigue siendo hoy, la clave de nuestras posibilidades de desarrolló.

De ahí la necesidad de una política económica exterior cuyas lineas maestras han sido recogidas en el

programa del Gobierno, pero que, a juicio del señor Femández-Cuesta, requería una instrumentación a

nivel operativo que actualice los propósitos y permita actuar con certeza plena a los empresarios. En este

aspecto destacó el carácter prioritario de la política de atracción de capitales mediante una legislación

sobre inversiones extranjeras que proporciona a las empresas que vengan una acogida favorable y

duradera.

Al referirse a los peligros de dicha inversión extranjera, el ministro subrayó que la alternativa entre tener

inversión o no tenerla ha sido resuelta positivamente ya desde 1960, decisión que añora, en la nueva

legislación, ha sido ratificada y reforzada: España necesita capital extranjero y por ello no solamente no

se pone obstáculos, sino que estimula las inversiones en nuestro país, disponiéndose a participar más

activamente aún que hasta ahora en la dura competencia mundial establecida en este campo. Los

objetivos que ahora se persiguen son conseguir una economía más integrada y estable, con mayor

capacidad de expansión, al tiempo que una evolución hacia estructuras más abiertas y equilibradas, que

repercutirán en una mayor estabilidad futura a lodos los niveles. Reconoció el señor Fernández-Cuesta

que la legislación hasta ahora vigente habia mostrado claramente su eficacia, pero, de cara a una mejor

atracción de capitales extranjeros, se hacia necesario refundir y completar todas las disposiciones

existentes. Resumió los rasgos más destacados de las nuevas disposiciones, diciendo que se habia llegado

a una reglamentación más clara, más completa y armoniosa, que toma el armazón de un sistema cuya

eficacia no ofrece duda. Anunció el propósito de la Administración de liberar progresivamente las

actuaciones y delegar ampliamente en la Banca los mecanismos operativos.

Expuso los puntos básicos de la nueva legislación referentes al tratamiento por separado de las

inversiones directas y las realizadas a través de la Bolsa; a la posibilidad de llegar al cien por cien de

capital extranjero; a la liberación de las inversiones en empresas que obtengan productos contenidos en la

lista apéndice del Arancel; al derecho a transferir, sin limitación, los benéficios y a la tramitación mucho

más expeditiva de las inversiones en Bolsa, e informó asimismo de los criterios de selectividad, que se

verán influidos por el grado de tecnología aportada, modalidades de financiación, capacidad exportadora

y localización en zonas de subdesarrollo. Después de insistir en que esas inversiones, en todo caso,

tendrán siempre en nuestro país la seguridad de una acogida favorable y duradera, el ministro de

Comercio terminó diciendo que España está hoy más vertebrada económica y socialmente. «Tenemos ya

un duro espinazo —añadió el señor Fernández-Cuesta—, y ello ha de permitirnos, más que actitudes de

nsivas, mirar al futuro con decisión para asegurar la convivencia interna y externa.»

 

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