Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   El enemigo del centro democrático     
 
 ABC.    09/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

APUNTE POLÍTICO

El enemigo del Centro Democrático

Por José María RUIZ GALLARDON

De verdad que no lo entiendo. Leo en diversas publicaciones que el «Centro Democrático» «está

preocupado por la ofensiva lanzada por «Alianza Popular» y considera a esta coalición como el objetivo a

batir». Y no lo entiendo, porque si existe un adversario que es preciso derrotar -y ¡vaya si existe!-, es

lógico que el «Centro Democrático» lo vea en aquéllos que se le oponen fundamentalmente, es decir, en

lo fundamental de su programa O yo no entiendo nada de política o los principales -los

fundamentales- enemigos del «Centro» estan a su izquierda, y cuanto más a la Izquierda, más enemigos.

Los hombres del «Centro Democrático» se proclaman de inspiración cristiana, partidarios de la libre

empresa, defensores de una política interclasista, enemigos de la socialización y antimarxistas. Se han

cansado de repetir que aun cuando sean partidarios de la legalización del «Partido Comunista» no

comparten ni sus planteamientos ideológicos, ni sus soluciones concretas. Ayer mismo, don Pío

Cabanillas hablaba de integrarse «con otros partidos cercanos». ¿A quién se refería? ¿A los hombres de

don Felipe Gomalez? ¿A los amigos del señor Tierno, que nunca ha mentido su filiación netamente

marxista?

No. El enemigo a batir, para el «Centro Democrático» y para «Alianza Popular», es uno y el mismo: el

marxismo. Y flaco servicio harían a la comunidad si desenfocaran el objetivo. A la comunidad y a ellos

mismos, pues sería muy escasa la credibilidad que llegarían a alcanzar entre las masas si, lejos de aunar

esfuerzos y respetarse mutuamente, se constituyeran en irreconciliables y adustas facciones. Con todas

las consecuencias -que ya algunos han debido sentir en su propia carne- de transformar el próximo

debate electoral en un comineo de «ponme antes que a ése, porque si no, no salgo».

Es tanto y tan trascendente lo que nos jugamos todos los españoles en las próximas elecciones, que a

nadie le es licito campar por sus propias conveniencias si son sólo eso: conveniencias propias. Ni el

enemigo a batir del «Centro Democrático» es «Alianza Popular» ni el de ésta es el «Centro

Democrático». Ya sé que el tema es vidrioso porque, en principio, la clientela electoral de una y otra

formación parece ser sustancialmente la misma. Pero, precisamente por eso, lo que hay que lograr es su

ampliación, meta dificilísima de alcanzar si se empieza por presentar como el mayor enemigo al vecino

más próximo. Una palabra última de reflexión. ¿No piensan los líderes del «Centro Democrático» que

mientras se preocupan de cómo aniquilar a «Alianza Popular» puede que sus supuestas huestes sean

tentadas y se apunten a las filas de los soeialdemócratas más a su izquierda, y aun en el socialismo

histórico, y pierdan partidarios allí donde es preciso conseguir más?

-J. M. R. G.

 

< Volver