Inauguración del I Consejo de la Federación Internacional de Oleicultura adscrita la ONU. 
 El acto inaugural     
 
 ABC.    07/10/1959.  Página: 42-43. Páginas: 2. Párrafos: 21. 

El acto inaugural

Ayer, a las diez de la mañana, en la sede del Instituto de Investigaciones Agronómicas, comenzó sus

tareas la Asamblea de la Federación Internacional de Oleicultura, organismo que pertenece a las Naciones

Unidas. El acto fue presidido por el ministro de Agricultura. D. Cirilo, Cánovas, al que acompañaban en

la presidencia el subsecretario de Comercio, señor García Moncó; M. Judd, representante del secretario

general de la O. N. U.; señor Quiroga, director general de Organismos Internacionales ; Sr. Navarro y

González Canales, representante de la Delegación española; director de Agricultura, don Antonio

Moscoso; secretario general técnico, señor Martín Sicilia y director del Instituto de Investigaciones

Agronómicas, don Miguel Echegaray.

Abierta la sesión el representante del secretario general de la Organización, M. Judd, pronunció unas

palabras de salutación, y después de agradecer ía presencia del ministro de Agricultura recordó que el

Convenio Internacional del Aceite de Oliva entró en vigor en 1959, y entonces se procedio a convocar

esta reunión.

Saludó después a los asambleístas y agradeció los trabajos previos efectuados e hizo votos por el éxito de

este instrumento para lograr el mejoramiento de las condiciones de la producción y del comercio

internacional del aceite de oliva.

Por último agradeció al Gobierno español la hospitalidad que brinda a esta, importante reunión.

DISCURSO DEL MINISTRO DE AGRICULTURA

Inmediatamente, después, el ministro de Agricultura,D. Cirilo Cánovas, pronunció el siguiente discurso:

"En este mismo salón y bajo la presidencia del entonces ministro de Agricultura, D. Rafael Cavestany, se

reunió, en el mes de marzo de 1954, la Conferencia Internacional Oleícola del Mediterráneo, convocada

por España. En tal Conferencia nos es forzoso encontrar el antecedente remoto, pero preciso, de este

Consejo Oleícola Internacional, cuya primera sesión tenemos el honor de inaugurar, y no precisamente

por un puro azar, en la capital de España, máximo centro olivícola del mundo.Seguramente los señores

consejeros habrán podido advertir que el árbol milenario a cuya sombra nos congregamos hoy ha venido

hasta Jas puertas mismas de este Instituto Nacional de Investigaciones Agronómicas para darles la

bienvenida. A escasos metros de aquí exactamente junto a la fachada de Poniente, unos jóvenes olivos

ponen la nota suave y ligeramente plateado de su tierna arquitectura vegetal en la ornamentación del

parque que nos circunda. Y es que el olivo la olivicultura, la oleicultura, que en toda la cuenca

mediterránea es uno de los más señeros elementos de estabilidad social y económica, en España es,

además, el árbol totémico de su agricultura, una de las bases esenciales de la dieta alimenticia de sus

gentes, un elemento importante de su balanza comercial. Precisamente por ello el Gobierno español

comprendió hace ya muchos años la necesidad de establecer la propaganda genérica del aceite de oliva en

el mundo, y a tal efecto dictó en 1928 las disposiciones legales pertinentes.

ESPAÑA, MÁXIMO PAIS PRODUCTOR, CONSUMIDOR Y EXPORTADOR

Máximo país productor, consumidor y exportador es privilegio debido a que el labriego de la campiña

andaluza, de la zona mediterránea, del campo castellano y aún de los fríos parajes de Aragón ha sabido

hacer del cultivo del olivo un arte, una tradición y una actividad económica. Venir a nuestra Patria y

acercarse, por ejemplo, a la antigua Bética —Jaén, Sevilla, Córdoba...—, donde el romano César cobraba

los impuestos en pellejos del dorado, milenario caldo, es tanto, como abarcar de una sola mirada la

prehistoria, la historia presente y el porvenir de la más fina y suculenta grasa vegetal que existe en el

mundo.

Con la cordialidad y el afecto que nos merecen todos y cada uno de los países a´quí presentes, ,y que nos

inspiran los distinguidos y honorables miembros de este Consejo Oleícola Internacional, nos es

particularmente grato dirigirles un saludo de bienvenida, al que unimos el ferviente deseo de que estas

reuniones que, bajo el común denominador del aceite, ,dan hoy comienzo, sean fecundas y gratas, fáciles

en su planteamiento y espléndidas en sus resultados. La apretada sucesión de los hechos que se han

producido desde aquella Conferencia Intergubernamental Oleícola del Mediterráneo, celebrada, como

antes precisé,en este mismo ámbito, hasta la fecha ha desbordado la parva cronología que se encierra

entre las fronteras de poco más de un quinquenio. Desde tal suceso hasta el momento presente se han

producido cuatro importantes reuniones a nivel internacional, la última de las cuales ha sido la

Conferencia de las Naciones Unidas, en Ginebra, que tuvo lugar del 31 de marzo al 3 de abril de 1958, en

el curso de la cual se aprobó el Protocolo modificado del Convenio Internacional del Aceite de Oliva y se

adoptó el acuerdo de celebrar en. Madrid la primera reunión del Consejo Oleícola Internacional. Mas no

sería justo cerrar ésta referencia sin mencionar hasta qué punto ha resultado eficaz en alto grado la

siempre activa, estimulante y entusiasta presencia de la F. I. O. en el curso de muchos e importantes

acontecimientos relacionados con el aceite de oliva.

LA PUESTA EN MARCHA DEL DISPOSITIVO OLEÍCOLA

Como una pieza importante del mecanismo total de las Naciones Unidas, consagradas a la elaboración de

normas y patrones de tipo supranacional que asegure la pacífica convivencia entre todos los pueblos del

mundo y armonice equitativamente los intereses comunes a ellos y evite las causas de perturbación y las

desastrosos efectos que toda colisión lleva consigo, estas jornadas de. Madrid tienen como finalidad poner

en marcha el dispositivo oleícola. Estamos seguros de que todos los aquí presentes no tienen otra mira ni

otra aspiración. Nos encontramos en una de las principales encrucijadas del olivo, el árbol que dio

sombra a las más antiguas civilizaciones y que, por eso mismo, no habrá de regatear en esta ocasión la

serenidad, la suavidad, los modos calmosos y reposados que parecen desprenderse de su propio ser..

Hacemos votos porque así sea y volvemos a reiterar nuestra confianza en el fecundo quehacer de estas

sesiones, que tantas legítimas esperanzas han despertado en el conjunto de los países aquí presentes.

Nos hemos referido antes al aceite como elemento de estabilidad social y económica en un bloque países

europeos y africanos. Estimamos que el mantenimiento de un orden y equilibrio en la producción y el

comercio es, por encima de un postulado material, una necesidad que nos urge y nos apremia a todos

cuantos buscamos, por mil diversos caminos, la construcción de un mundo mejor. La tendencia a la

vecería,, que, de un modo inexorable y fatal, opera sobre la producción oleícola, es el origen de múltiples

irregularidades que nos constriñen a ser extremadamente cautos y previsores si no queremos provocar

desastrosos desequilibrios entre los recursos y las necesidades. Por ello, principalmente, la regulación del

mercado oleícola presenta unas características "sui géneris que raramente concurren en otras

producciones.Del carácter puramente natural de la oleicultura de una serie de cuestiones propias del

mecanismo comercial internacional han surgido en años pasados —como se reconoció en la Conferencia

Intergubernamental Oleícola del Mediterráneo—bastantes dificultades, y de entre ellas no ha sido

precisamente la menor la imposibilidad de crear corrientes de intercambios regulares, basadas en una

continuidad de relaciones comerciales y una estabilidad de los precios. Todo esto ha implicado perjuicios

tanto para los países pro- ductores, como para los consumidores; perjuicios por cuya no repetición hemos

de laborar con la intensidad que sea necesaria.

UNA ECONOMÍA DE SEISCIENTOS MILLONES DE OLIVOS

Ante vosotros, señores consejeros se despliega ordenadamente una economía oleícola de seiscientos

millones de olivos, con su correspondiente complejo de industrias e instalaciones anejas, que en conjunto

representan un valor de muchos miles de millones de dólares. Y por lo que hace a su importancia, social,

tengamos bien presente que la oleicultura supone alrededor de doscientos millones de jornadas laborales

por año. Tampoco olvidemos que merced al olivo se han colonizado zonas extensas del mundo en donde

no podría subsistir otro cultivo.

No juzgo necesario llegar a precisiones que todos conocéis suficientemente. Tan sólo he intentado

traducir en pocas palabras el grado de preocupación que nos domina a quienes tan directa y

sustancialmente nos afecta el problema.

Lamentamos la ausencia del secretario general de las Naciones Unidas, señor Hammarsjöld, retenido por

deberes ineludibles de su cargo, y agradecemos su mensaje y, de una manera, especial, su cordial

referencia a la hospitalidad que el Gobierno español ha brindado al Consejo.

Por lo demás, únicamente me resta reiteraros, en nombre de mi Gobierno y en el mío propio, el saludo

cordial de bienvenida que antes os dirigí, y desear, una vez más, que el fruto que se obtenga de estas

reuniones sea todo lo hermoso y sazonado que cabe esperar de una tan ilustre y autorizada concurrencia.

Al hacerles patente estos deseos y al ofrecerles, como es en nosotros tradición, una efusiva y sincera

amistad, lo hacemos con la esperanza de que esté diálogo que hoy se inicia no se interrumpa y podamos,

un día y otro día, seguir hablando y laborando en estrecha comunidad de pensamientos e intereses a la

sombra de los olivos milenarios."

Por último, el señor Cánovas hizo saber a los asambleístas que el ministro de Co-mercio no había podido

concurrir al acto por impedírselo obligaciones ineludibles, pero ha prometido asistir al de clausura, en el

que les dirigirá, la palabra. El ministro de Agricultura fue largamente aplaudido.

REUNIONES DE TRABAJO

Por la tarde, se reunieron las distintas Comisiones para empezar los trabajos, que durarán diez días, y en

los que intervienen delegados de España, Inglaterra, Bélgica, Francia, Grecia, Portugal,Túnez, Israel,

Italia, Libia y Marruecos.

 

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