Pleno del Congreso de los Diputados. 
 Exaltación de las Fuerzas Armadas     
 
 ABC.    21/12/1978.  Página: 5, 6. Páginas: 2. Párrafos: 22. 

ABC. JUEVES, 21 DE DICIEMBRE DE 1978

EXALTACIÓN DE LAS FUERZAS ARMADAS

La sesión vespertina se Inició con la defensa de enmiendas en torno al artículo 34. que dice:

«Cuando las órdenes entrañen la ejecución de actos que manifiestamente sean contrarios a las leyes y

usos de la guerra o constituyan delito, ningún militar estará obligado a obedecerlas; en todo caso, asumirá

la grave responsabilidad de su acción u omisión.»

En nombre de Socialista de Cataluña, el diputado señor Busquets, tras un documentado repaso al Derecho

comparado, pidió que se Incluyera en el texto una frase que dijera: «Lo mismo rezará para actos que sean

manifiestamente contrarios a loa principios básicos de la. Constitución.» EL señor Busquets resumió su

pensamiento coa esta frase final: «Que no haya Quien ere» que la obediencia al superior está por encima

de la obediencia a la Constitución.»

OPOSICIÓN DE FRAGA.—El turno en contra de esta enmienda estuvo a cargo del señor Fraga Iribarne,

que, en nombre de Alianza Popular, se opuso a la inclusión del párrafo propuesto por Socialistas do

Cataluña. Defendió la disciplina como baso y función trascendental del Ejército, y afirmó que los

momentos en que se puede faltar a ella tienen que ser muy excepcionales y estar estrictamente regulados,

como lo están ya en el articulo 34: actos contrarios a las leyes y usos de la guerra o que constituyan delito.

Cuando Ir contra la Constitución constituya un delito, la enmienda es inncesaria.

Por el Partido Comunista, el señor Montero apoyó la enmienda de Socialistas d» Catalunya y la hizo suya,

aunque anunció que estaría dispuesto a apoyar cualquier enmienda transaccional.

Y eso fue precisamente lo que hizo el señor Herrero de Miñón, portavoz d« U. C. D., al proponer que en

el texto del artículo 34, tras la palabra delito, se añadiera la frase «en particular contra la Constitución».

Las enmiendas de Socialistas de Cataluña y comunistas fueron retiradas y 1» fórmula de U. C!. D. se

aprobó por 259 votos favorables, uno en contra y dos abstenciones.

Se aprobaron sin debate los artículos siguientes hasta el 57, y en «ste último Socialistas de Cataluña

trataron de adicionar tres artículos nuevos: une sobre los servicios del soldado en general, otro los

servicios de armas y otro sobre los servicio* mecánicos.

Por U. C. D., el señor Llorens anunció que se aceptaba sólo el tercero, que fue aprobado tras quedar

rechazados los otros dos.

Se aprobaron luego, en bloque, los artículos 59 al 162, ambos Inclusive.

En el artículo 164 U. C. D. aceptó unm enmienda de Socialistas del Congreso, aunque ligeramente

modificada. Donde los socialistas querían que el soldado «denunciara» las Irregularidades que observo.

U. C. D. pidió que el término «denunciar» se sustituyera por la expresión «dar parte», ya específicamente

acuñado. Y así se aceptó.

LIO EN LA RECTA FINAL.—Ya no quedaban más enmiendas escritas, pero el presidente del Congreso

sometió a votación el resto del proyecto de ley, salvo las disposiciones finales, lo que hacía suponer que

para éstas había alguna enmienda «in Toce». A las seis y vétate de la tarde, las Reales Ordenanzas para

las Fuerzas Armadas quedaron aprobadas y se pudo avanzar bastante más si el presidente no hubiera

suspendido la sesión por unos minutes, que, como siempre, representaron más de media hora.

Reanudado el debate, hubo lío con las disposiciones finales. Anunció el presidente eue había una

enmienda «in voce» aceptada por todos los grupos parlamentarlos, y, por tanto, admitida a trámite. El

señor Fraga Iribarne manifestó que su grupo no la había aceptado. Hubo cambios de Impresiones y,

finalmente, el presidente señaló que, ante la oposición de Alianza Popular, no se podía admitir la

enmienda, luego, en las explicaciones de voto, tras la aprobación del dictamen de la Comisión, el

portavoz comunista indicaría que tal enmienda «ín voces pretendía que las normas que desarrollen los

derechos y deberes individuales de los militares sio fueran elaboradas por el Gobierno, como dice el texto

aprobado, sino por las Cortes.

Todavía se produjo otro lío en el turno de explicación de voto, porque el señor Martín Villa (don Emilio)

intervino por U. C. D., pero refiriéndose a las disposiciones finales. Como luego los demás portavoces

hablaron sobre el conjunto de las Ordenanzas aprobadas, al final trató de hablar, por U. C. D., sobre la

totalidad de la ley, el señor Moya, a lo que se opusieron los socialistas por boca del señor Peces-Barba.

Hubo reunión de la Mesa, con larga deliberación, que no produjo´ acuerdo. En vista de ello, el presidente

impuso su criterio y su autoridad, entendiendo que U. C. D. tenía derecho a hablar. Volvió a protestar el

señor Peces-Barba. y enton-ees se puso en pie el señor Martínez Pu-jalte, de U. C. D., para protestar, a su

vez, de las numerosas ocasiones, en que los so-cialistas «intentan reducir al silencio a otros grupos».

(Fuerte abucheo en los escaños de la oposición.)

ELOGIOS A LAS FUERZAS ARMADAS, La explicación de voto fue una sucesión de elogios para las

Fuerzas Armadas. El señor Múgica. socialistas y presidente de la Comisión de Defensa, afirmó que «la

grandeza de las Fuerzas Armadas está en la Constitución, y en estas Ordenanzas su honesta servidumbre...

Obedecer las Ordenanzas es esencial para que las Fuerzas Armadas sirvan ejemplarmente a la comunidad

de que forman parte, y en este obedecer y cumplir reside el honor de las Fuerzas Armadas y el orgullo del

pueblo a1 saludar el paso de sus Ejércitos».

Por el Partido Comunista, el señor Montero calificó ¡a aprobación de las Ordenanzas de «hecho

trascendente», y afirmó que los partidos políticos tienen la obligación de establecer entre el pueblo y el

Ejército lazos de entendimientos y simpatía».

Para el señor Fraga Iribarne, de A. P., era inaplazable la modernización de las antiguas Ordenanzas del

siglo XVIII, llenas de justeza y de belleza literaria en muchos pasajes, pero anacrónicas y desfasadas en

otros, aunque con el mérito de haber durado dos siglos. Terminó afirmando que «los Ejércitos tienen que

ser para España y España para sus Ejércitos, si quiere ser servida por- ellos».

Por U. C. D.. el señor Moya calificó a las Ordenanzas como el Código ético y moral y la piedra angular

en que se asienta nuestro Ejército.

LA DIRECCIÓN DE LA GUERRA.—En el debate sobre proyecto de ley por el que se regulan las

funciones de distintos órganos superiores del Estado, en relación con la defensa nacional, el punto clave

estuvo en la lucha dialéctica por devolver al presidente del Gobierno una competencia: la dirección de la

guerra. Ya, la tenía atribuida en el proyecto del Gobierno, pero Alianza Popular propuso su supresión en

la Comisión de Defensa, y fue apoyada por U. C. D.

Después de pensarlo mejor, U. C. D. presentó una enmienda —idéntica a otra de socialista y Socialistas

de. Cataluña— pidiendo que ésa competencia volviera a Incluirse ,entne las atribuciones del presidente

del Gobierno.

El debate tuvo momentos muy regocijantes, con brillantes Intervenciones de don Rodolfo Guerra, don-

Emilio Martín Villa, don Javier Solana y don Laureano López Rodó.

A la hora de votar, esta vez todos estuvieron contra. A. P., y la enmienda fue aceptada. La intervención

final del señor" Fraga Iribarne explicando el voto en contra de su grupo marcó el punto culminante de la

sesión.

 

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