Autor: Moreno, Pedro. 
 Cortes. Duro enfrentamiento en la Comisión de Exteriores. 
 Aprobado el acuerdo pesquero con Marruecos     
 
 Informaciones.    08/02/1978.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

8 de febrero de 1978

DURO ENFRENTAMIENTO EN LA COMISIÓN DE EXTERIORES

APROBADO EL ACUERDO PESQUERO CON MARRUECOS

MADRID, 9 (INFORMACIONES, -por Pedro Moreno).

Alas nueve: de la noche, cuatro horas después de haber comenzado´ la sesión, La Comisión de Asuntos

Exteriores del Congreso aprobada la autorización para que el acuerdo pesquero entre España y Marruecos

sea ratificado. El Pleno de la Cámara, el próximo día 15, votará la ratificación.

Antes, don Ignacio Camuñas, diputado de U.C.D., que preside la comisión, había desestimado una

propuesta de don Gregorio López Raimundo (P.C.E.) para que la votación se demorase. Confirmados los

19 votos a favor de la misma (U.C.D. y A.P.) y los 14 en contra (P.S.O.E., P.C.E. y grupo mixto) los

representantes de las minorías regionales no estuvieron presentes en la sesión—, don Luis Yáñez,

diputado socialista, afirmó que su grupo «es consciente de que ha demostrado tener la razón. Sólo la

disciplina de voto —añade— ha hecho que se apruebe la ratificación de un acu e r d o que, ni razonada ni

razonablemente, debía haber tenido lugar».

Mientras el señor Yáñez hablaba, el presidente de la comisión hubo de llamar la atención a los diputados

que, casi tumultuosamente, abandonaban la sala, lo cual fue comentado por el diputado socialista por la

evidencia de que «hay diputados de U.C.D. que soló acuden a votar», y terminó recordando las palabras

que don Miguel de Unamuno dirigía, en 1936, al general Queipo de Llano: «Venceréis, pero no

convenceréis.»

Como respuesta, don José Luis Meilán (U.C.D.) mostró se perp 1 e j i d a d ante estas afirmaciones "que

son -di-jo— dogmáticas y absolutistas. Claro que, si se pie n s a —prosiguió-—, se puede encontrar la

lógica de dicho lenguaje. No en vano, de las mentes de Marx y Engels también surgió el nacional

socialismo».

DERECHOS HUMANOS

La sesión, que terminó con el anterior pintoresco diálogo, había comenzado con la toma en consideración

(je una resolución, presentada por U.C.D., sobre protección de los derechos humanos, «violados -—dice

el texto dé la m i s m a— en distintas partes del mundo, particularmente cuando se trate de pueblos de los

que nos sentimos particularmente solidarios». El texto invita al Gobierno a que presente ante el Consejo

de Europa una recomendación para que condene «los regímenes donde se produce una transgresión

permanente de los derechos de los detenidos políticos y, especialmente, en materia de conmutación de

penas».

Luis Yáñez, diputado socialista, cuyo grupo se abstuvo en la votación, que contó con el voto afirmativo

de A.P., calificó la propuesta como «o b vía e insuficiente», afirmando que el mismo Con. sejo de Eu r o

p a «va mucho más lejos en la concreción de la condena». El señor López Raimundo (P.C.E.) afirmó que

su grupo no podía oponerse a la condena, pero que consideraba la resolución como «inoperante», al

mismo tiempo que señalaba que la misma era una forma utilizada por U.C.D. «para echar balones fuera)).

En segundo lugar, una propuesta de resolución socialista sobre protección de los derechos de los

emigrantes españoles hubo de ser negociada en los pasillos. El diputado del P.S.O.E., don José Luis

Albiñana, había justificado dicha resolución «ante la escasa agresividad del Gobierno en la defensa de los

legítimos intereses de los tres millones de españoles que trabajan en el extranjero». Rectificados algunos

aspectos de la misma, fue aprobada por unanimidad.

EL ACUERDO CON MARRUECOS, ~ INCONSECUENTE

A través de dos turnos de palabra, en los que consumió algo más de una hora, don Manuel Marín,.

diputado del P.S.O.E., expuso las razones, documentadas con ..multlt u d de datos, cifras y citas, que

llevaron al P.S.O.E. para oponerse al acuerdo pesquero entre España y Marruecos. «No somos contrarios

a la firma de un acuerdo, pero éste, tal y como está redactado, no responde a la lógica política de buena

vecindad. Este acuerdo es inconsecuente con los intereses de España y parece únicamente destinado a

garantizar el capital invertido», dijo el señor Marín, que afirma que el acuerdo pesquero perjudica

precisamente a la par. te más débil del sector. «Se seguirá pesca n d o —añade»—•, pero siempre

dependiendo de la buena voluntad de Marruecos.» El diputado socialista señala que el acuerdo significa

«una clara escapatoria de la clase empresarial, favoreciera do sólo a los grandes armadores, los cuales, en

el proceso de marroquización de la flota, estarán financiados por los créditos a la exportación, que nacen

´del bolsillo de todos los españoles.

«El crédito de 3.525 millones sería justificable —dice el señor Marín en otro momento de su

intervención— si el acuerdo fuese equilibrado. Se aprecian graves omisiones en la parte social,

condenando a los pescadores a un paro seguro dentro de cinco años, bajo el señuelo de un trabajo

presente, igual que a los trabajadores de la industria conservera canaria.»

Otro tema analizado por el señor Marín es el hecho de que, con el acuerdo pesquero, «España reconoce

las aguas del Sahara como dentro de la jurisdicción marroquí, expresión equívoca cuando se refiere al- sur

del cabo Nun, lo que también reconoce las tesis expansionistas del remo alauita hasta el territorio saharaui

que actualmente administra Mauritania, pero que, en realidad, está ocupado por Marruecos:. Casi con

dramatismo, don Manuel Marín terminó su exposición afirmando que «incluso ratificando el acuerdo, la

situación del área no permitirá el ejercicio normal de la pesca. Los barcos que faenen en el banco

sahariano al portar bandera marroquí, serán política y jurídicamente barcos marroquíes, y, por tanto,

objetivos militares. Pero qué importa —termina— si un barco es hundido. Es un barco ´marroquí, y el

Gobierno español habrá salvado su responsabilidad. ÍMS que irán al fondo serán los trabajadores.

Felicítense, menos gente para el seguro de desempleo».

«NO ES UN ACUERDO ÓPTIMO, PERO ES REALISTA»

Don Salvador Muñoz Peirats (U.C.D.) intervino para afirmar que el acuerdo «no es óptimo, pero es el

más realista que hemos podido conseguir». Anunció un beneficio, durante sus cinco años de vigor, de

19.000 millones de pesetas para la flota española, un trabajo asegurado para más de 11.000 trabajadores y

«sólo 830 marineros afectados . por el paro». Negó vinculación alguna del acuerdo con los tratados de

Madrid, y afirmó que la U.C.D. «no se responsabiliza de los actos del Gobierno anteriores al 15 de junio

de 1977».

Don Gregorio López Raimundo y doña María Dolores Calvet (P.C.E.) apoyaron la tesis socialista y

señalaron los peligros que para, nuestro país, especialmente para Canarias, conlleva la ratificación del

acuerdo pesquero.

ACUSACIONES DE CORRUPCIÓN

Un detallado informe fue expuesto en la continuación del debate por don Manuel Marín (P.S.O.E.), que

hizo historia de la política pesquera española a partir de la ley de protección del sector de 1961, «válida

en sus objetivos, pero pronto desvirtuada en aras de la especulación, imponiéndose una vez más, en la

anterior etapa española, la política de pleno crecimiento —España llegó a ser la tercera potencia pesquera

mundial— sobre la de crecimiento armónico».

«Dos hombres, diputados de U.C.D., allanaron el camino del acuerdo que hoy se propone», refiriéndose

seguidamente a las relaciones comerciales entre don Leopoldo Calvo Sotelo, a la sazón ministro de

Comercio, y don Víctor Moro, que de presidente de la sociedad Pescanova, pasó a ser director general de

Pesca, coincidiendo ambos mandatos con la llegada de dicha empresa a ser «uno de los principales

imperios mundiales de la pesca. En los acuerdos de Madrid —añade— se dedica un capítulo entero a la

pesca. En el mismo se reconoce a 800 barcos españoles la utilización de las aguas del Sahara, en las

mismas condiciones que hasta .entonces, excepto la elevación del canon, durante veinte años. De lo que

se firmó en 1975, no queda nada en 1977».

El señor Marín, que fue interrumpido por el presidente de la comisión, don Ignacio Camuñas,

preguntándole «¿cómo va su línea argumenta!?», cuando llevaba veinte minutos de exposición, señaló

una y otra vez que el acuerdo «se ha firmado por y para el beneficio de los grandes armadores», acusó al

señor Peirats de «grandes dosis de cinismo» al afirmar que sólo 800 trabajadores del mar se verán

afectados por el paro, y terminó preguntándose si el Gobierno «no está ya planteándose el futuro de

Canarias, degradando progresivamente su vida social y económica y abandonándola después a un frente

de defensa más amplio».

ALTERNATIVAS

Asimismo, el diputado socialista ofreció alternativas al acuerdo pesquero, defendiendo la tesis de que

«Marruecos necesita la ayuda española para potenciar su flota y España los caladeros marroquíes. El

acuerdo debe ser renegociado y no niego que las dificultades no serán pocas. Pero ha de ser —terminó—

una negociación sobre la base de las aguas inequívocamente marroquíes, reservando el asunto del banco

sahariano a la competencia del adecuado organismo internacional, que en este caso es la CECAF-FAO».

«Una disyuntiva se presenta —afirmó durante su intervención el diputado de Unión de Centro

Democrático don José Luis Meilán Gil—. La postura de Marruecos es fuerte, porque ha encontrado una

fuente de riqueza hasta hace poco no explotada. Nada se prejuzga en el tratado, que contiene una

ambigüedad beneficiosa. El dilema ante el que estamos es el de la ratificación o no del acuerdo. Si no se

aprueba, la flota española se encontrará ante un difícil futuro, puesto que Marruecos puede negociar el

mismo acuerdo con países interesados, como Japón o Corea; si se aprueba, no se prejuzga ningún futuro y

España podrá seguir en unas aguas en las que tradicionalmente ha permanecido.»

El tumo de intervenciones terminó con la de don Gregorio López Bravo, diputado de A. P., que manifestó

su apoyo a la ratificación del acuerdo, «aunque sin olvidar su alcance político» y recordando que «la

descolonización del Sahara sigue pendiente».

PROTESTAS

No tardaron en llegar a INFORMACIONES protestas sobre la ratificación del acuerdo pesquero. La

primera, procedente de la Asociación de Amigos ,del Sahara, califica el acuerdo como «resolución

anticonstitucional» y señala que la misma va «contra la integridad territorial de un tercer Estado soberano,

la República Árabe Saha-raui Democrática, y amenaza gravemente la paz y seguridad internacionales».

El diputado socialista don Manuel Marín lanzó acusaciones de corrupción.

 

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