Autor: Urbano, Pilar. 
 Hilo directo. 
 Huracan Fraga     
 
 ABC.    19/07/1978.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

HURACÁN FRAGA

• Fraga «huracán» dijo que de su cadáver no se podía hablar en esa Cámara: «El diputado Benegas

no ignora que se perpetró contra mí un atentado serio de la E. T. A., del que me libré por minutos...»

• Praga «trueno» dijo que con la unidad del Estado no se juega. Y dedicó a Roca Junyent, y a algunos

mas, la chispeante anécdota de Eugenio d´Ors, a quien cierto día regalaron un botellón dé champaña. Iba a

abrirlo cuando se precipitó un joven, asió la botella y al ir a descorcharla mojó a todos y les dejó sin

champaña. «Al ver su ímpetu —le dijo el maestro Xenius— pensé que sería usted un expertos

«Perdone, maestro, quería hacer un experimento.» «Pues, joven.... los experimentos ¡con gaseosa!»

• Ayer, en hemiciclo y en pasillos, la España de voz y voto se jugaba el mas difícil recodo del consenso.

Gobierno, uce-distas, socialistas 3 vascos habían embarrancado sus conversaciones en un escollo áspero.

Los peneuves tenían que doblar la cerviz en tres puntos vitales: votar SI, a Cámara abierta, a «la

indisoluble unidad de la nación española»; renunciar a la autodeterminación y reconocer que

Estatutos y Fueros. sólo se logran «desde la Constitución», y no por pacto y arrancada. Y ahí

estuvieron, habla que te hablarás, en salitas y despachos, con el indesmaya-ble Abril como anfitrión

perpetuo.

• Martín Villa almuerza con Rubial, el presidente del C. G. V. (Me dicen que tiene los días de

presidencia contados...) Cave-ro, en Barcelona, discute con Tarradellas la enseñanza obligatoria del

castellano y el catalán. El representante de E. I. A. («abertzales», marxistas-leninistas), Iñakl Martínez,

declara que quieren negociar con el Gobierno... y pasar por el aro de esta «Constitución burguesa» para

pacificar «lo vasco» de una vez...

• En la sala de Fíenos, discursos de oposición a la enmienda de Fraga, «luchador solitario» sobre las

nacionalidades. Las tribunas esta vez están llenas. La escucha es tensa. E] momento, grave. El banco

azul..., casi desierto. ¿Por qué Clavero Arévalo ni entra ni sale ni cabildea en pasillos como los demás,

siendo precisamente el ministro de las Regiones?

• La «ikurriña», los Reyes Católicos, Sabino Arana y el general «40 años» (se alude a Franco por la

duración, no par el nombre) están pertinazmente en boca de todos los oradores.

Txiki Benegas, socialista del C. G. V., no mide la contundencia de su adversario Fraga. Y es barrido

verbalmente. Alude a los políticos que llevan la bandera en los tirantes... Praga responde: «No se me van

a caer los pantalones por ninguna impertinencia del señor Benegas.» Luego dirá aquello de Que. siendo

Fraga ministro de la Gobernación, declaraba en Venezuela que «antes que ondee la "ikurriña" en el País

Vasco pasarán por encima de mi cadáver». Y apostilla: «Por cierto, que no ha cumplido tal propósito.» Es

entonces cuando Praga nos pone serlos a todos al recordar que estuvo a punto de ser carne de Parabellums

etarras. Y el presidente del Congreso agita la campanilla.

• Arzallus (P. N. V.) acaparó el cañón de luz por la tarde. Este suave vasco, más dado a la prédica que a

la arenga, rompió con brío caliente: «Yo busco una Constitución donde quepan mis derechos y mis

fueros.» Y, señalando a Fraga, pone su índice en la peligrosa llaga de las dos Españas: «La España de

Fraga es diferente de la nuestra», dice rudamente. «O un» sobra, señores, o las dos han de

entenderse.»—Pilar URBANO.

 

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