Autor: Sáenz-Díez, Margarita. 
 Los nuevos parlamentarios. 
 Mosen Xirinacs, el senador de la amnistía total     
 
 Informaciones.    08/07/1977.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

LOS NUEVOS PARLAMENTARIOS

Mosén Xirinacs, el senador de la amnistía total

Por Margarita SAENZ-DIEZ

BARCELONA, 8.

EL senador Lluis María Xirinacs tiene como mesa de trabajo un armario metálico, pintado de gris, en

cuyo interior se regulan las luces de tráfico de un tramo de la calle de interna. En torno a esa mesa

realizamos la entrevista, mientras gentes del pueblo de Cataluña acudían para felicitarle por su éxito

electoral. Algo más de medio millón de votos conseguidos por el tenaz luchador pacifista, por el defensor

de la amnistía total, por el hombre que puso nervioso a más de un ministro de Franco mientras ponía en

peligro la vida tt causa de las prolongadas huelgas de Hambre. Su muerte hubiera- creado un mártir

innecesario y hubiera, conseguido, seguramente una incómoda solidaridad internacional. Sin embargo, el

empecinado Xirinacs no piensa abandonar su puesto frente a la cárcel Modelo de Barcelona mientras

quede un preso político encarcelado, en tanto que la amnistía sin exclusiones no sea una realidad...

El «incómodo» Xirinacs, que en los años 60 había luchado en el ámbito eclesial «en favor dé una Iglesia

más evangélica», realizó en 1970 una huelga de veintiún días —ayunó completo, ingiriendo solamente

agua— con? motivo del proceso de Burgos. Tal actitud de denuncia le valió una condena de dos años en

la cárcel. Los veinticuatro meses de 1974-75 supusieron para Xirinacs la privación total de libertad,

primero tras los muros de la cárcel Modelo y luego tras los de Carabanchel. Fue en esta última, en donde

haría el ayuno más largo. La detención de 113 personas de la Asamblea de Cataluña en la iglesia de María

Medianera, adonde habían acudido a celebrar reunión, fue la causa. Lluis María Xirinacs permaneció sin

tomar, ningún alimento durante cuarenta y dos largos días. «Tenía sensaciones continuas de mareo,

especialmente producido por el alto grado de acetona. No, no es que tuviera la sensación de hambre que

se puede sentir normalmente cuando se ha estado varias horas sin comer, aunque también algo de eso

habla. Era más bien una debilidad general, una náusea constante y unos sueños en los que uno imaginaba

que estaba comiendo.»

Fue en Carabanchel donde inició su campaña en favor de la amnistía. Tras un nuevo ayuno dirigió una

carta al general Franco, lo que siguió otra huelga, pero esta, vez de desobediencia. «Pero yo ya tenía

entonces protección popular. Ya se había hecho una campaña para promoverme como candidato al

premio Nobel y tenía mucha fuerza.» Los funcionarios de la prisión dejaron de insistí. Xirinacs es un

hombre por el que se puede estar o no de acuerdo, pero- cuya actitud honrada e intransigente infunde un

enorme respeto. Está dispuesto a seguir predicando el Evangelio; en medio de la calle, «mezclado con las

inquietudes del pueblo, como hacían Jesús y los apóstoles».

Esta actitud suya le valió, además de los encarcelamientos, insultos, palizas, vejaciones como a de recibir

sobre su persona montones de basura, etc. Pero todo, ello tenía una contrapartida: para numerosos

catalanes, el puesto de vigía de Xirinacs se convirtió en el punto final de mítines, asambleas y

rnanifestaciones, mientras para las fuerzas del orden publico, la calle de Entenza continuaba siendo uno

de los puntos más conflictivos de la ciudad. «Luego desde que nombraron a Suárez —dice— ha bajado la

tensión», y ahora sus amigos pueden celebrar con él la. recuperación de la democracia o los grandes pasos

qué se están dando camino de la autonomía, sin que nadie interrumpa violentamente los tranquilos

coloquios por la soleada acera que se divisa desde las ventanas de ls cárcel barcelonesa.

—¿Por que se presentó como candidato independiente y no con algún partido? «Porque estoy dedicado,

de momento, a la lucha unitaria. Creo que así soy útil, la pluralidad de partidos, puesto que todo ha sido

muy precipitado y el pueblo no lo ha podido, madurar. Además, algunas cosas, básicas no se han

conseguido todavía, tales como la amnistía, la libertad para todos los partidos políticos y el estatuto de

autonomía para Cataluña.».

Así, pues, Luis María Xirinacs permanecerá. luchando sin adscribirse a ninguna opción política concreta

mientras estos objetivos, que son los de la Assemblea de Catalunya, no se hayan alcanzado. Más tarde

pasará a engrosar algún partido —«ya lo tengo decidido»r-, pero del que guarda celosamente su nombre.

De momento, no voy a decirlo. Lo comunicaré en su día. Lo que sí he hecho es anudar unas buenas

relaciones con todos ellos, aunque no hayan hablado todos bien de mí.».

—¿Qué lengua se propone utilizar en las Cortes? ¿Podría darse el caso de que realizara ´una huelga de

hambre, por ejemplo, en el hemiciclo?

—Yo me he dedicado a hacer «contestación» después de haber agotado los caminos normales de diálogo

y negociación; He soportado el franquismo durante muchos aneantes de tomar una postura dura. Quiero

que quede ´claro que mi repulsa hacia el franquismo no, se hace extensiva a una democracia liberal, al

contrario. Estoy tratando fie que el nuevo sistema sea So más democrático posible, q« r haga viable un

Estado de derecho y no de fuerza.

TRADUCCIÓN SIMULTANEA EN LAS CORTES

—-En cuanto a la lengua, tengo que decir que me sorprende que los espléndidos sis temas de traducción

simultánea con que cuenta, por po-ner un ejemplo, el Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid, no

se encuentren también en las Cortes. En el parlamentarios puedan expresar y ello facilita, que todos los

parlamentarios puedan expresarse en su lengua vernácula Por tanto, aquellos diputado» y senadores que

no hablamos el castellano como lengua materna, tendremos que realizar un sobreesfuerzo que no me

parece justo. Pienso decirlo así en el Senado y buscare caminos legales para conseguir que se establezca

este sistema. Claro que esto lo explicaré en castellano. Cuando en los interrogatorios yo insistía en hablar

en catalán —una de las lenguas españolas—, también lo explicaba previamente en castellano para que me

comprendieran.

—La Generalitat provisional de Cataluña, que va a establecerse antes de que finalice julio, ¿le parece la

restauración de una etiqueta, pero no de su contenido, o bien cree que es un avance importante hacia la

autonomía?

—Veremos lo que habrá de realidad tras este enunciado. Si cumplen el plazo que han fijado, no dejará de

ser un paso muy positivo, sobre todo teniendo en cuenta qué esta institución asumirá competencias

atribuidas a las Diputaciones o al Estado. Es como una entrada para alcanzar lo demás; Lo más

conveniente hubiera sido el restablecimiento por decreto-ley del Estatuto de 1932, ligerísimamente

adaptado en lo que se refiere a las alusiones a la República, para poder elegir ya a los diputados del

Parlamento de Cataluña y caminar, a continuación, hacia el Estatuto de 1977, plebiscitado en Cataluña y

refrendado después en las Cortes. Es decir, si primero se hubieran recuperado los principios en

instituciones del Estatuto de 1932 para ejercer el derecho a la autodeterminación, se dispondría de un

marco más amplio en el que ejercer uña decisión soberana, que luego seria refrendada en Madrid. Lo

conseguido es una concesión que nos sitúa en lo alcanzado en 1931.

¿Esta Generalitat restaurada se ha conseguido gracias a la habilidad de los negociadores, a consecuencia

de la presión popular, a causa de la victoria de las izquierdas en Cataluña...?

LUCHA EN TRES VERTIENTES

—Cataluña tiene una forma de lucha muy desconcertante: es una lucha floja. Su fuerza radica en el

conjunto de acciones que se realizan simultáneamente. Creo que lo conseguido se debe a las tres acciones

a la vez, aunque en cada una de ellas se ha querido subrayar un protagonismo. Las movilizaciones

populares, auspiciadas por la asamblea de Cataluña, han sido muy importantes, como también lo ha sido

el papel serio y eficaz de los senadores y diputados catalanes —aquí, la oposición ha ganado más que en

ningún sitio—. También ha sido fundamental la intervención final del presidente Tarradellas.

—Como luchador desde la Asamblea de Cataluña, ¿qué papel considera qué le resta a este organismo

unitario, una vez que se haya conseguido la amnistía total, la legalización de todos los partidos y el

Estatuto de autonomía?

—Creo que la Asamblea de Cataluña ha perdido protagonismo, aunque la creo útil para avanzar hacia la

consecución de estas reivindicaciones, puntos programáticos de la misma; protagonismo que se ha

desplazado a la asamblea de parlamentarios. Pero la Asamblea de Cataluña sirve, sobre todo, para recoger

a los partidos que han quedado marginados por culpa de los defectos antidemocráticos de las elecciones,

en tanto que no sean legalizados. Además, da cabida a la enorme cantidad de asambleas democráticas

locales y asambleas de vecinos, cuya lucha sigue teniendo sentido hasta que se celebren las elecciones pa-

na, dotar a tos Ayuntamientos de representantes democráticos. Entonces, una vez celebradas las

elecciones municipales, la Asamblea de Cataluña puede disolverse o bien permanecer paralelamente

como órgano popular de ayuda o enticé de las instituciones oficiales. Yo, de todos modos, me inclino por

que desaparezca y se dé un voto de confianza a la nueva democracia.

8 de julio de 1977

 

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