Políticos en las Cortes. 
 Presidencia del Congreso: El Centro ganó la primera votación     
 
 Diario 16.    13/07/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

Miércoles 13-julio 77/D1ARIO 16

NACIONAL/7

POLÍTICOS EN LAS CORTES

Presidencia del Congreso: El Centro ganó la primera votación

MADRID, 13 (D16).—A las diez en punto de la mañana daba comienzo en el Palacio de las- Cortes una

nueva etapa histórica. Miembros de partidos de la oposición, que durante la dictadura franquista tuvieron

que visitar las cárceles o elegir el exilio, se alternaban en los escaños con franquistas reconocidos, como

Fraga o López Rodó.

.

El ambiente era de distensión, y aunque se produjeron varios momentos de emoción contenida, todo se ha

desarrollado en el mejor estilo democrático y parlamentario, con apretones de manos y gestos educados.

Se da la circunstancia de que mañana, otro 14 de julio, el de 1931, se reunían por primera vez las Cortes

de la República. Con cuarenta y seis años de diferencia entre ambas, enlaza dos Parlamentos

democráticos.

Tanto en el Senado como en el Congreso, la primera reunión de las Cortes democráticas duraron poco

menos de un cuarto de hora. En ambos casos se limitaron a constituir las llamadas "mesas de edad",

aplazando la reunión —ya abierta a las votaciones, las propuestas y, en definitiva, al trabajo normal de un

Parlamento- para las once y media de esta misma mañana.

En el Congreso presidió la mesa Modesto Fraile, diputado por UCD, que fue el primero en presentar sus

credenciales, A su derecha se sentaba Dolores Ibarruri, presidenta del PCE, y a su izquierda. Rafael

Alberti, diputado por Cádiz. Los secretarios son los congresistas de menos edad: Andrés Éguíbar y Josep

Pau Bernau, arabos del PSOE.

En el Senado el presidente es otro senador de UCD, Rafael Calvo Ortega. A su derecha, Manuel de Irujo,

del PNV, y Justo Martínez, del PSOE. Como secretarios, los senadores del PSOE Miguel Cabrera Cabrera

y Juan José Laborda Martín.

En ambos casos se produjeron momentos de indudable emoción. Dolores Ibarruri; en medio de un silen-

cio impresionante, acudió a la mesa presidencial apoyada en el brazo de Alberti, vestida de negro

riguroso, con su acostumbrado moño recogido en la nuca. Se apoyaba en Alberti, que vestía una chaqueta

azul pálida, muy parecida a las de tela vaquera.

En el Senado, Manuel de Irujo, ministro con Indalecio Prieto, cuarenta años de exilio, recibía una sonora

salva de aplausos.

La llegada

Al contrario de lo que ocurriera en tiempos de la dictadura, las puerta» de las Cortes aparecían libres de la

flota de vehículos del Parque Móvil. Los congresistas y senadores acudieron andando, en taxis o coches

particulares. Algunos diputados del PSOE, muy pocos, no llevan corbata, aunque sí chaqueta.

Oreja, López Bravo y Carrillo se encontraron con una sorpresa al llegar al edificio: un grupo de cien

feministas se manifestaban ante las puertas de los leones. Los tres políticos tuvieron que atravesar el

grupo para llegar a la entrada, mientras las manifestantes portaban pancartas alusivas al aborto y el

divorcio.

Todos los líderes políticos eran abordados por los numerosos periodistas que se habían concentrado en la

entrada. Cuando llegó Dolores Ibarruri, fue recibida por el director del Gabinete del presidente de las

Cortes, Ra-món López Vilas, que saludó ´a la presidenta del PCE con un "bienvenida a esta casa, señora".

López Vilas condujo a continuación a La Pasionaria hasta el despacho de don Antonio Hernández Gil,

que en ese momento estaba reunido con el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez. Hernández Gil dio la

bienvenida a la diputado de mayor edad y se dirigió a la presidenta del PCE con estas palabras: "Usted es

una parte de la historia que yo he vivido."Suárez, que no: había intervenido hasta entonces en la

conversación, se acercó a ambos: "Me pa-rece que no nos han presentado", dijo a La Pasionaria.

Hernández Gil hizo de maestro de ceremonias. Dolores Ibarruri le deseó suerte a Suárez y éste contestó

que "falta va a hacer".

El descanso

Pero la mayor confusión se produjo después, cuando los parlamentarios se vieron con una hora y cuarto

por delante. El pequeño bar de las Cortes era un vagón le Metro en horas punta. Fernández-Miranda

comentó a los periodistas que había desistido de tomar un café porque el bar parecía "un baño turco".

En los pasillos se comentaban dos escritos. En el Senado ha circulado uno de Xirinacs, en la que solicita a

los parlamentarios que "eleven a Su Majestad el Rey solicitud-demanda de que por real decreto sea

promulgada la amnistía, política y social". Y se hacía mención expresa, con letras mayúsculas, a la

dictadura de estos últimos cuarenta años. El otro escrito era una petición de firmas para que José Luis

Álvarez Álvarez fuera nombrado secretario general de la UCD, cargo que está vacante y que se piensa

que Suárez, como presidente, no quiere cubrir, al menos por el momento. El escrito se ha interpretado en

medios políticos como una clara maniobra de ataque del Partido Popular, un tanto alejados de las

prebendas concedidas por Suárez a otros grupos de la UCD.

Con todo, los comentarios se centraban en las elecciones para presidente de las Cámaras, Laureano López

Rodó declaró a un redactor de D16 "que votarían en blanco, a no ser que algún grupo les ofrezca una

Secretaría". Se insistía, por otra parte, en que el PSP iba a apoyar la candidatura de Ignacio Gallego,

presentada por el PCE, y no la de Gómez Llórente, del PSOE. El rumor, no obstante, no pudo ser

confirmado y la sesión se inició con la duda.

Las declaraciones de los líderes se han sucedido en el corto periodo del descanso. Suárez ha

anunciado que acudirá a todas las sesiones de las Cortes que pueda y que él mismo, además de las que

ofrezca Camuñas, comparecerá a periódicas ruedas de prensa. Dijo que la declaración programática no

implicaba un programa de Gobierno concreto, porque se habían dejado en el tintero, por razones de

espacio, temas de gran importancia. Felipe González señaló que - las "cosas iban sucediendo de un modo

muy natural y que no había sentido emociones especiales en entrar en el palacio". Dijo que no

cuestionarían la figura de Hernández Gil como presidente de las Cortes, porque "es un hombre objetivo y

escrupuloso, que es lo que necesita para hacer ´la nueva Constitución". En cuanto a la fecha del 22 como

día de inauguración oficial de las Cortes, Felipe González apuntó que "no es un problema traumático,

pero sí de delicadeza. Hubiera sido todavía peor el 18 de Julio". Anunció que tenía previsto dirigir un

escrito a la Cámara, recordando los últimos cuarenta años.

Dolores Ibarruri, que se había levantado a las seis de la mañana —"tardo un cuarto de hora en hacerme el

moño", dijo— se mostró satisfecha y emocionada, aunque "controlando perfectamente mis sentimientos".

Añadió que eran "momentos de alegría y fiesta, pero también de gran responsabilidad".

Votos en el Congreso

A las 11,30 se despejaron los pasillos. En el Congreso se inició la lectura de los decretos correspondí

entes y Eguíbar, el diputado más joven, leía las normas provisionales. Los diputados se sentaban donde

querían y los escaños se reparten por partidos, aunque de manera informal. Todos los de Alianza Popular

se sientan en la misma fila. Suárez está acompañado por Camuñas y Calvo-Sotelo. Carrillo, con Pilar

Brabo, Felipe González con Guerra, etc.

Comenzó la votación con Aguiriano, diputado del PSOE por Álava, y se fue depositando el voto por

riguroso orden alfabético. Cuando tocaba el turno a los grandes líderes, el revuelo de fotógrafos era el

acostumbrado en estos casos. Un cierto murmullo se produjo cuando Pilar Brabo, del PCE, se acercó a

votar a la mesa con pantalones vaqueros. Miguel Ángel Martínez, del PSOE, lo hizo sin chaqueta y con

una camisa azul abierta. José Pe-dro Pérez Llorca, de UCD, a punto estuvo de caer tras un tropezón en el

estrado.

Como se preveía, ninguno de los candidatos obtuvo en la primera vuelta la mayoría absoluta, necesaria

para ser nombrado presidente del Congreso. Álvarez de Miranda obtuvo 169 votos (Se quedó a siete de la

absoluta); Rafael Gómez Llórente, 137; Ignacio Gallego, del PCE, 26, y se registraron 17 votos en blanco.

Los resultados confirmaron lo previsto antes de iniciarse la votación. El PCE ha contado, con seis votos

más —se suponen del PSP— y Alianza Popular ha votado en blanco.

Interviene Ollero

En el Senado se produjo

la sorpresa. Nada más comenzar la sesión, a las once y media, con las mesas ya formadas y después de

procederse a la lectura de los correspondientes decretos, Carlos Ollero, senador de designación real,

intervino para solicitar un aplazamiento de la reunión. El motivo era la petición de que se debatieran otros

nombres para la presidencia, y no exclusivamente los designados por la UCD, Antonio Ponían, y por el

PSOE, Ramón Rubial. En apoyo de su petición, dijo que los senadores independientes se encontraban en

un estado de "in-documentación menesterosa". El presidente interino,

Rafael Calvo Ortega, intentó oponerse a la solicitud, alegando que ya habían tenido doce días para

ponerse de acuerdo, y señalando que se podían votar los nombres que se quisieran, sin limitarse

obligadamente a estos dos.

En apoyo de Ollero intervinieron Villar Arregui, de la Democracia Cristiana y que formó parte de la

candidatura democrática de Madrid; -el catedrático independiente de Zaragoza, Lorenzo Martín

Retortillo, y el senador por Santander, Benito Huerta. Se opusieron al aplazamiento el senador por

Segovia, de la UCD, Luciano Sánchez Reus, que fue replicado con cierta acritud por Ollero, y Fernando

Abril, vicepresidente del Gobierno, que en una intervención muy confusa, se limitó a defender a Antonio

Fontán, el candidato de la UCD.

Finalmente, y con un sistema de votación "sui géneris" ...se limitó a calibrar por el oído- Rafael Calvo;

Ortega concedía el aplazamiento. La sorpresa, no obstante, hizo que los "síes" y los "noes" a la pregunta

del presidente interino fueran mínimos y con escasa fuerza. El comentario más ´generalizado entre los

senadores es que Ollero pedía un descanso para hacer su propia campaña.

 

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