Cortes. Primer acto parlamentario. 
 La trastienda     
 
 Arriba.    14/07/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 38. 

MADRUGADOR.—Cuatro minutos para las nueve de la mañana. El Presidente dé las Cortes,

Antonio Hernández Gil, entrada en su despacho.

A SU AIRE.—Los Ministros del Gobierno se sentaban a su aire, cada Uno mezclado entre los

distintos escaños. El «banco azul» estaba vacío. Solamente será ocupado cuándo haya

interpelaciones. UBICACIÓN IDEOLÓGICA.—El hemiciclo está dividido en tres partes. La

izquierda, ocupada por los socialistas. (El PCE se sienta detrás del PSOE); el centro, ocupado

por UCD y partidos regionales; la derecha está ocupada por los restantes partidos de «centro»

y Alianza Popular.

PASILLEO.—Antes, en las otras Cortes, los Ministros consumían los- entreactos en el

despacho del Presidente, Ayer, el señor Hernández Gil y el señor Suárez «pasilleaban» y

dialogaban con los diputados y periodistas.

HUMO.—Antes no se fumaba en el hemiciclo. Ayer nadie dejaba de fumar. Nadie había ha-

blado ai respecto.

MUJERES.—Veintiséis mujeres en el Congreso; todas vesti, das de calle y más juveniles que

las de antes.

IMPACIENTES:—un grupo de diputados socialistas quieren ver en primer lugar el hemiciclo

«ya que nos ha costado tantos años llegar hasta aquí», dijeron.

LO SUYO: INFORMAR.—Un periodista indicó al presidente del PSOÉ, Ramón Rubial, a re-

querimiento da éste la zona donde se ubica el Senado.

¿PROXIMIDAD? — Fernández Ordóñez, Ministro de Hacienda, y García Diez,- Ministro de Co-

mercio y Turismo, se sentaron muy cerca de los diputados del PSOE. Por decisión propia de

los señores citados.

RESFRIADO. — El Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, .estaba resfriado; pero estaba allí

porque «este día histórico merecía vivirlo».

NOVELES INQUILINOS.— Lo primero que muchos preguntaban al llegar era; «¿Dónde está el

hemiciclo? ¿Y el bar?»

TRABAJADOR.—Camilo José Cela: «El Senado va a ser más de lo que la gente piensa. Va a

trabajar con entusiasmo.»

IMPERTÉRRITO. — Santiago Carrillo entra en e! hemiciclo: «No he experimentado ninguna

sensación especia! al entrar aquí». La sesión estaba a punto de comenzar.

EMOCIONADO.—Simón Sánchez Montero, del-PCÉ: «Después de tantas fatigas es una

sensación muy fuerte la de estar aquí. Es una fecha memorable después de cuarenta años de

dictadura.».

CORBATA ROJA.—Y chaqueta azul. Rafael Alberti dijo: «Me parece fantástico poder estar

aquí como vicepresidente del Congreso ¡unto con Dolores. Es una emoción estar en un sitio del

que esperamos que salgan grandes cosas para el pueblo español.».

BROMISTA.-Felipe González, sentado detrás del «banco azul»; «Qué bonito es todo esto.»

Dijo que sentía «normalidad» y gastó algunas bromas.

ASNO.—«No estoy dispuesto a mantener la seriedad del asno», dijo Camilo José Cela. Añadió

que él era alegre y optimista por naturaleza -y que solo había que ser serio en las tres o cuatro

cuestiones importantes. Que no citó.

LA URNA.—Como no era transparente, sino de madera, e! Presidente provisional del Senado,

Rafael Calvo Ortega, de la UCD, invitó a los senadores a revisarla. Nadie lo hizo.

INDOCUMENTADO.—El señor Martín Villa tuvo que abandonar un momento la sesión a fin de

recoger su acreditación en el Senado, ya que no llevaba encima ningún documento oficial

Algunos- senadores se acreditaron con el pasaporte.

JÓVENES MANIFESTANTES. Cerca dé la entrada de! palacio de las Cortes, unas doscientas

jóvenes pedían legalización de la píldora, aborto e igualdad de derechos. «Padres de la Patria»

tuvieron que abrirse paso entre ellas.

PERTINAZ.—Luis María Xirinachs había redactado-una carta que los ujieres distribuían a los

parlamentarios. Entre otras cosas se leía: «Elevar a Su Majestad el Rey solicitud-demanda de

que por real decreto sea promulgada la amnistía política y social, total y absoluta, para todos

aquellos actos juzgados o no.»

CHOLLO.—Los parlamentarios acudían a un despacho donde se les hacía entrega de una

serie de avales que les permitirán viajar gratuitamente por todo el territorio nacional.

MUY RELACIONADO.—Ignacio Camuñas, Ministro de Relaciones con las Cortes, estaba en lo

suyo y Ios cumplía a satisfacción, con diputados y senadores de los diferentes partidos.

DE GITANO.-Juan de Dios Ramírez Heredia, diputado de la UCD por Barcelona, gitano, se

presentó con el atuendo de su raza: camisa roja y traje negro.

DOLORES IBARRURI, «LA PASIONARIA», ENTRO EN LAS CORTES.—Quince minutos para

las diez de la mañana. Dolores entró en las Cortes. Muy lentamente. Flanqueada por su

secretaria y por Pilar Brabo. De riguroso luto. Su mirada no se fijaba en nada concreto pero

denotaba serena emoción. La conducen hasta el despacho del Presidente de las Cortes.

Señor Hernández Gil: «Es un honor saludarla y tenerla en esta casa porque usted es parte de

la historia de España.»

Dolores sonrió levemente. Silencio.

Señor Hernández Gil: «Le presento al Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez.»

Dolores: «Le deseo suerte.»

Adolfo Suárez: «Falta nos va a hacer.»

Dolores, Ibárruri salió del despacho del Presidente y se dirigió al hemiciclo.

ESPERANZA.-Torcuato Fernández - Miranda consideró muy importante el modo natural con

que todo estaba transcurriendo y «es trascendente de cara al futuro, ya que indica que se

podrá discrepar sin llegar a confrontaciones».

APARTES.—Landelino la Villa tuvo largos apartes con el df. mitido presidente del Tribunal

Supremo, Valentín Silva Merelo, y con el decano del Colegio de Abogados, Antonio Pedro).

CURIOSO.—Cuando eran leídos los nombres de senadores con algún apellido vasco, Manuel

de Irujo (PNV) les preguntaba si eran vascos o de origen vasco, a! acercarse éstos a las urnas,

y luego se reía. A Marcelino Oreja Aguirre le dijo: «Veo que trabaja usted mucho y bien.

Continúe así.»

EVIDENTE.—A Felipe González le preguntaron sobre sus impresiones al llegar a las Cortes;

respondió así: «Se puede usted imaginar ...es la primera vez que vengo...»

INSULTOS.—Adolfo Suárez salió de las Cortes y se dirigió a un restaurante cercano

acompañado de varios Ministros y escoltados por policías. Un hombre de unos veinticinco años

siguió al grupo e insultó al Presidente del Gobierno. La escolta hizo caso omiso de las ofensas

y dejaron que el hombre siguiera su camino.

FEMINISTAS.—Un grupo de feministas coreaba a las puertas del palacio de las Cortes el

nombre de Carlota Bustelo, diputado del PSOE.

VER A LOS GUAPOS.—Numerosas jóvenes estuvieron esperando la salida de Adolfo Suárez y

Felipe González «para ve si eran tan guapos como en la fotos».

Equipo ARRIBA

Jueves 14 julio 1977

 

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