Autor: Callejas, Juan José. 
   Las Cortes eran un abrazo     
 
 Pueblo.    14/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 22. 

Tierno Galván: «Se han acercado ios dos bordes de la herida que tenía España y ahora empiezan de

verdad a cicatrizarse»

Adolfo Suárez: "El Gobierno no tiene ningún anteproyecto de Constitución"

MADRID, (MUEBLO, por Juan José CALLE.JAS.)

Sí, serán Constituyentes. Aunque el presidente del Gobierno no lo afirmara taxativamente, las nuevas

Cortes democráticas elegidas el pasado día 15 de junto tendrán, necesariamente, que elaborar una nueva

Constitución. Para que no haya dudas voy a transcribir íntegramente las palabras que ayer, a la media

hora de que se constituyeran las, mesas provisionales del Congreso y del Senado, me decía Adolfo

Suárez: «El Gobierno no tiene ningún proyecto de Constitución. El Gobierno no tiene por qué ser

dogmático en este tema, y el anteproyecto de Constitución debe elaborarse con la colaboración de todos

los grupos políticos, porque la Constitución debe amparar a todos.» En opinión del presidente Suárez, la

Constitúción ha de ser «flexible, que sirva para siempre y que no haya que renovarla continuamente, esto

es lo más importante». Por otra parte, el secretario general del Partido Comunista de España, Santiago

Carrillo, también Insistía en la misma idea. De todas formas fue el viejo profesor, Tierno Galván, el que

con una de sus frases aclaró la situación: «Hoy —me decía— se han acercado los dos bordes de la herida

que tenía España y ahora empiezan de verdad a cicatrizarse.»

• LA SOBERANÍA, EN LAS CORTES

Felipe González, eufórico y satisfecho, estaba impresionado al ver la absoluta, normalidad y confianza de

los congresistas y diputados. «Tengo una gran impresión de normalidad —decía el secretario general del

Partido Socialista Obrero Español—; a la vez, un sentimiento de continuidad, por lo que ha sido la tarea

democrática de nuestro partido. Hoy el PSOE se reincorpora a la vida parlamentaria. A partir de este

momento la soberanía del pueblo estará en el Congreso y en el Senado y el Poder Ejecutivo no deberá

entrometerse en las funciones del Legislativo. Lo fundamental en estos momentos es hacer una nueva

Constitución.»

• VOTACIONES

A las ocho menos cuarto se levanto la primera sesión de las Cortes democráticas. La levantó el presidente

interino del Congreso, don Fernando Álva-rez de Miranda, quien, en reñida votación, había sacado 30

votos más que Luis Gómez Llorente (el resultado-definitivo fue de 169 votes para el señor Álvarez de

Miranda y 139 para el señor Gómez Llorente), y convocó una nueva reunión para hoy, a las diez de la

mañana.

Curiosamente, de los 350 diputados votaron, 349. El único voto que no se computó fue el de un con-

gresista de UCD, jiennense, ´ que sufrió un accidente de automóvil cuando viajaba hacia Madrid.

Al concluir el escrutinio para la mesa interina del Congreso, estalló una salva de aplausos, especialmente

de los diputados de UCD. El propio presidente del Gobierno bajó de su escaño y felicitó efusivamente al

presidente del Congreso.

Por la tarde, don Jesús Esperaba de Arteaga, de la UCD. con 165 votos, y don Luis Gómez Llorente, del

PSOE, con 138, fueron elegidos vicepresidente primero y segundo, respectivamente, del Congreso de

Diputados. Por su parte, don Ignacio Gallego, del PCE, obtuvo 21 votos. Se registraron 23 votos en

blanco.

Como anécdota, cabe citar que se escrutó un voto en el que se citaban dos nombres, el de Ignacio Gallego

y el de Pablo Castellano. De acuerdo con el reglamento provisional de funcionamiento de la Cámara, sólo

se tuvo en cuenta el nombre de don Ignacio Gallego, que era el que figuraba en primer lugar, y el de

Pablo Castellano se desestimó. En total, votaron 347 diputados, de los 350 que forman la Cámara del

Congreso.

Posteriormente, los diputados habían procedido a elegir a los secretarios de la mesa del Congreso, que

tendrá carácter interino hasta que sea elaborado el reglamento de la Cámara, puestos que han recaído

en don José Luis Ruiz Navarro, con 166 votos, y don Francisco Soler Valero, con 165, de la Unión de

Centro Democrático, y en don Pablo Castellano, con 138, y don Rafael Escudero, con 137, del Partido

Socialista Obrero Español. La otra candidatura, formada por Josep María Riera, del Partido Socialista

Unificado de Catalunya, y Pilar Bra-bo, del Partido Comunista de España, obtuvieron, respectivamente 21

votos. Se emitieron 22 votos en blanco, lo que hace un total de 347 diputados que han votado.

Terminado el escrutinio de los votos y proclamados por el presidente provisional, don Modesto Fraile, los

resultados de esta elección, el señor Fraile indicó, a las ocho menos veinte de la tarde, que, de acuerdo

con el reglamento, levantaba la sesión para que la mesa interina elegida por el Congreso ocupara su

puesto. Los diputados prorrumpieron en un gran aplauso, destinado a la mesa de edad, que, como se sabe,

estaba formada por don Modesto Fraile, como presidente; don Rafael Alberti y doña Dolores

Ibárruri, como vicepresidentes, y don Andrés Eguibar y don Josep Pau Bernau, como secretarios.

SENADO

En lo que se refiere al Senado, los resultados fueron los siguientes: Don Antonio Fontán sacó 132 votos;

don Ramón Rubial, 92; don Joaquín Satrústegui, 7; don Manuel de Irujo, 5, y don Torcuato Fernández-

Miranda, 1.

De los 248 senadores emitieron su voto 245. Ni votó el presidente de las Cortes, señor Hernández Gil, por

considerar que por razón de su cargo debía mantenerse al margen de las votaciones y no tomar partido por

ningún grupo.

De todas formas, el señor Hernández Gil me decía que estaba verdaderamente emocionado por la cortesía

y madurez que han demostrado todos los elegidos.

Por la tarde, don Juan Carlos Guerra Zunzunegui, de la UCD, fue elegido vicepresidente primero del

Senado, y Ramón Rubial, del PSOE, vicepresidente segundo. El señor Guerra Zunzunegui obtuvo 127

votos, consiguiendo así la mayoría absoluta, aunque le bastaba con la mayoría simple. Ramón Rubial,

presidente del PSOE, obtuvo 96 votos.

Manuel Villar Arregui, «senador para la democracia» por Madrid, obtuvo en la misma votación un solo

voto, y otro correspondió a Wenceslao Toces, comunista y miembro de la candidatura democrática en

Asturias.

Catorce de las papeletas fueron entregadas en blanco. La votación, al igual que la celebrada por la mañana

para elegir presidente, se hizo mediante voto secreto, siendo llamados uno a uno todos los senadores y

debiendo presentar antes de emitir su voto la correspondiente credencial.

La votación y el escrutinio duraron, en total, hora y media. Una vez proclamados los vicepresidentes del

Senado, los señores Guerra y Rubial se felicitaron mutuamente. Antonio Fontán, elegido por la mañana

presidente del Senado, felicitó al vicepresidente segundo, señor Rubial.

En total por la tarde, votaron 239 senadores, según los datos expuestos por la mesa. Sin embargo, los da-

tos en los que coincidían los periodistas presentes en la sala arrojan un voto menos que los ofrecidos por

la mesa, voto que, según los informadores, fue depositado en blanco.

INCIDENTES

Desgraciadamente se produjo un pequeño móldente al terminar la primera sesión de las Cortes. Cuando el

presidente del Gobierno, don Adolfo Suárez, salía del palacio de la carrera de San Jerónimo, un joven, de

unos veinticinco años, se dirigió hacia él y le insultó. Otros dos jóvenes secundaron la actitud del primero

y groseramente increparon al presidente del Gobierno. La Policía, que en gran número se encontraba en

las inmediacio -nes, no actuó dejando que los provocadores se perdieran por las calles adyacentes.

También los señores Fraga Iribarne y Laureano López Rodó escucharon improperios al abandonar el

palacio de las Cortes. Pero apenas habría un centenar de personas situadas en las aceras que rodean el

palacio de las Cortes.

Dolores Ibárruri. Camacho, Felipe González, Tierno Galván, Alberti y otros más, fueron los que

recibieron aplausos. Pero, en fin, éstas son las pequeñas anécdotas.

Hoy continúan sus tareas las Cortes Constituyentes, que ayer eligieron a las mesas interinas que han de

decidir su forma de actuación.

Una cosa queda clara: la absoluta y total normalidad. Todos, absolutamente todos, quieren única y

exclusivamente que en este sufrido país las rencillas y los rencores queden en el más absoluto de los

olvidos.

El saludo de los congresistas y senadores comunistas y socialistas con los de Alianza Popular y Unión de

Centro Democrático es todo un ejemplo.

Fotos LEO

 

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