Autor: Álvarez Álvarez, Carlos Luis (CÁNDIDO) (ARTURO). 
   Las minorías     
 
 ABC.    16/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 2. 

LAS MINORÍAS

LOS de la Unión de Centro Democrático y los del Partido Socialis-ta Obrero Español quieren Imponer

MI disciplina No voy a hacer de esto un drama, ya que, en cualquier caso, las minorías podrán sobrevivir,

aunque malamente, a sus escasas posibilidades. Pero lo cierto es que no M ha cumplido ningún Ideal

acrisolado con ese requisito de los quine* miembros, como mínimo, Impuesto los grupos parlamentarios.

De otro modo quizá el proceso democrático dentro de la Cámara de los Diputados hubiera sido más

prolijo y lento. Lo Importante es que hubiera sido también más diferenciado. Las mayorías siempre

cuentan con el aplauso mayoritario cuando se forjan sus propias convicciones, y en nombra de esa

apoteosis reglamentarla son proclives a los atajos mágicos. Sobre todo en un período constituyente, la

mayoría, o las mayorías, ya que por ahora sigue habiendo dos, tendrían que buscar la fórmula que les

acercase al nivel de los minoritarios, tendrían que imponerse un hándicap. Me apena que Felipe González

y su aguerrida gonzatera, aun para servir el Interés socialista, se se han hipostasiado con la visión oficial

de la democracia sustentada por el Gobierno. Se han hipostasiado tanto que les han hecho la santísima a

las minorías. Las Cortes orgánicas eran una petición de principio de la cruz a la fecha. Digo, a la espada.

Pues estas Cortes Inorgánicas, en «I primer tranco, no han estado del lodo alejadas de lo que han r

echazado. Escribo ateniéndome al concepto de estas Cortes, que son constituyentes. En fln, don Adolfo,

don Felipe, ya son ustedes los cisnes unánimes de que hablaba el maestro Rubén. El peligro está en que

pronto sientan la tristeza Inmortal de ser divinos y que ein comerlo ni beberlo nos encontramos con otra

unanimidad por naturaleza. Ya ven como no he hecho un drama. Esto es un poema. De otro lado ya

sabemos que el peligro de continuismo no está en que Micifúz y Zapirón se hayan comido a las minorías.

Eso no es un peligro ni un cargo de conciencia. El peligro de continuismo •ata en que las Cortes vayan a

Inaugurarse oficialmente el día 22. Asi de bonito. Es para escagarruclarse por la pata abajo, como diría un

amigo mi» que ea senador.

LAS MAYORÍAS

ES necesaria una mayoría fuerte que temporalmente pueda actuar sin restricciones. Esto es verdad, pero

no en un período constituyente. Porque una situación asi durante una* constituyentes no es que quite

Habilidad a la mayoría, es que se la qufta al Estado. Lo digo más por al señor Suárez, que le debe aJ

Estado doria» delicadezas, que por el señor González (El señor González se tos deba al •#• Adolfo

Suárez.) En una situación como la nuestra, con una Constitución por ha-esr, al poder mayoritario es

sencilla» atente un poder autoritario, porque al sustrato deliberante no den* porvenir La conclusión va por

delante del argumento, al estilo escolástico. No voy a •nada- una palabra más a esta evWen-•ta^-

CANDIDO.

 

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