Autor: Sánchez Martínez, Alfonso. 
   Lo histórico "ma non troppo"     
 
 Informaciones.    19/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Por Alfonso SÁNCHEZ

Lo histórico, "ma non troppo"

LUNES, 18 de julio; Día inhábil a todos los efectos. ¡Y con cuántas ganas se lanza la gente a no trabajar!

Hasta cerraron muchos quioscos de Prensa. Me parece que el señor PUENTES QUINTANA tendrá que

derrochar persuasión para sacudir.la afición al «puente». Las «mass-mediá» no son propicias al sacrificio

que se les solicita. Nos hemos habituado a gastar, a no renunciar, a vivir lo mejor posible. Es difícil.echar

el freno.

En. un quiosco, que está, abierto, claro, el periódico francés me cuesta un duro más: 35 pesetas. El gremio

aplica sus cambios particulares, es Tin criterio internacional. Leo, en castellano, un comentario optimista

sobre la mejoría de la peseta en el mercado de divisas: 75 centésimas respecto al dólar. No se debe al alza

de la peseta, sino a la caída del dólar. El rápido descenso del dólar preocupa en los medios

internacionales, hasta el punto de que Alemania y Suiza están dispuestas a contenerlo. Seamos

ponderados. . El día, por fortuna, no es inhábil para la lectura. Le dedico media tarde. Con la semana

entramos en la tarea política. Las más finas plumas del país se disponen a comentar las -jornadas en el

Parlamento. Nuestro periodismo político tiene buena tradición. Nos lo recuerda LUIS CALVO. Creo que

en sus primeras sesiones, el Parlamento no va a brindar demasiado espectáculo. Se lo oigo a un líder de la

mayoría:

•—"En las primeras semanas habrá escasos plenos. E! trabajo intensivo se hará, en las comisiones.

El -viernes 22 será la apertura. El REY DON JUAN CARLOS pronunciará un discurso.. Estará

acompañado por la REINA DOÑA SOFÍA. El día puede calificarse de histórico. Las Cortes van a

redactar una nueva Constitución. Se abre un capítulo histórico. Pero advierto que quizá se abuse un poco

del calificativo «histórico». No todos los acontecimientos que vivimos alcanzan esa categoría, aunque a

nosotros nos lo parece por sernos inmediatos. Para las futuras generaciones, las que leerán la Historia, tal

vez no lo sean tanto. Son acontecimientos, históricos la muerte de FRANCO y la proclamación de DON

JUAN CARLOS como Rey de España. Luego, la mayor parte de los que han seguido son una

consecuencia natural. Podrán ser acontecimientos importantes, pero resulta exagerado calificarlos de

históricos.

No es fácil calibrar las palabras, sobre todo al correr de la pluma o de la oratoria. Cuenten las veces que

durante los cuarenta años de franquismo se han repetido las palabras «irrevocable», «irreversible»,

«definitivo» y otras por. el estilo al referirse al período anterior al 18 de julio de 1986, a los partidos

políticos, a todas esas cosas. Habrán sido repetidas miles, millones de veces. Pues ya ven, al cumplirse

este 18 de julio de 1977, ahí tenemos los .partidos políticos; la televisión ha llevadora todos los españoles

la imagen de DOLORES ÍBARRURI y RAFAEL ALBERTI cruzando el salón de sesiones del Congreso

para ocupar puestos en la mesa presidencial. Lo cito como ejemplo límite de que lo irrevocable, lo

irreversible y lo definitivo no era tanto como se aseguraba. La Historia siempre rebaja las pretensiones.

No caigamos en lo de aquel señor que aseguraba marcharse, a la guerra de los Treinta Años. Procuremos

hacer las cosas lo mejor que sepamos, pero sin la pretensión de hacer Historia,

El señor FERNÁNDEZ ORDOÑEZ califica la crisis económica de histórica. Hombre, es grave, pero no

para ponerse así. Como dato histórico, si puede asegurarse que las medidas ahora tomadas debieron

tomarse en 1975, cuando todavía la situación era más favorable. Si se hubiera hecho, hoy la decisión sería

menos histórica. RAYMOND ARON hace dos lúcidos comentarios al referirse á la crisis económica1 en

Francia. Uno es afirmar que la rigurosa política económica aplicada en 1977 debió aplicarse en 1975. En

otra recuerda su reiterada típinión de íjtie M. GISCARD D´ESTAING cometió el error de olvidar el

calendario electoral en el calendario económico. ¿No sienten ganas de decir lo mismo aquí? Pero, por

desgracia, eso sí que es irreversible. Se dirá, como a él le dijeron de los franceses, que los españoles no

estaban dispuestos entonces a escuchar ese lenguaje. Probablemente es cierto. Los españoles deben estar

dispuestos a escuchar el. lenguaje de su época, por duro que resulte.

Bueno, pero dicho lo más claramente posible. Leo la entrevista qué publica .«El País» con Fuentes

Quintana y Fernández Ordóñez. En el fondo se entiende lo qué dicen, pero lo dicen un poco en plan dé

libro de texto. Lenguaje" lúcido y frío de catedráticos. Para sacudir el alegre y confiado ánimo de las

«mass-media» tal vez convenga cierta calentura política. El español cree en el providencialisñio, lo que le

estimulaba. Tomemos el caso de la vivienda, problema social. Había «Tómbola de la Vivienda»,

«Campaña de Navidad para viviendas humildes». -El que pillaba una quiniela gorda confesaba su primer

propósito:

—Me podré comprar, al fin, un piso.

Claro, así es difícil decirles que para eso hay un Ministerio de la Vivienda, que necesita dinero, que^. ese

dinero tiene que salir de los impuestos, etc. Los Reyes Magos sólo se ocupan de los .juguetes. Los zapatos

y la chimenea, más lo que la rodea, corren a cuenta del ciudadano, con ayuda del Estado, el que la.

necesite. Y todos a contribuir.

.

Pienso, después de todo, si no será que en la tarde he leído demasiados periódicos. El próximo día inhábil

leeré más Historia.

 

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