La apertura de las Cortes Constituyentes     
 
 Informaciones.    22/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

INFORMACIONES

La apertura de las Cortes constituyentes

REPRESENTANTES de todas las fuerzas político sociales del Estado español han acogido hoy en las

Cortes al Rey de España. En clara concordancia con su manifiesto deseo de ser Rey de todos los

españoles, don Juan Carlos se ha visto esta mañana rodeado por todos los líderes políticos, desde don

Manuel Fraga a ss don Santiago Carrillo.

No ha sido nada fácil llegar al momento histórico que hemos vivido hace tan sólo escasas horas. Se han

perdido casi dos años en vencer resistencias políticas inmovilistas que hoy contabilizamos con números

rojos en el haber de nuestra situación económica. Unos diputados, desde dentro del viejo Régimen, y

otros, desde la clandestinidad o tolerancia de la oposición democrática, han coincidido en abordar un

esquema original de salida política a un largo momento excepcional de la historia española. Modelo

atípico democratizador que hubiese sido sencillamente imposible de no mediar la firme voluntad

democrática del Jefe del Estado. Esta reconciliación nacional, que se traduce en haber encontrado un

mínimo común denominador democratizador, no parece que vaya a encontrar graves problemas u

obstáculos para su reflejo en la redacción de la nueva Constitución. La forma monárquica del Estado no

es cuestionada por ningún grupo parlamentario; la se separación entre la Iglesia y el Estado es solicitada

hasta por la misma jerarquía eclesiástica; el reconocimiento de las autonomías de las nacionalidades sólo

es discutída en la forma de conseguir una fórmula eficaz, y así va ocurriendo con todos los temas

constitucionales que í antaño fueron problemáticos y conflictivos. Derecha e izquierda abordan hoy todo

este temario de la misma forma, aunque, claro está, con distinto contenido.

Quizá, o con seguridad, el principal problema de es- tas nuevas Cortes constituyentes sea de origen

extra- parlamentario. El riesgo de profundas divisiones apunta hoy fundamentalmente por el horizonte

económico. La elaboración pactada de un plan de saneamiento eco- nómico es indispensable para que el

texto constitucional no sea papel mojado por las lluvias de este próximo |invierno. Es más la Constitución

real que la escrita lo que hoy preocupa a los españoles. Estas Cortes tendrán o no los pies de barro,

según encontremos o no un de- nominador común en el terreno económico.

Pero esta única característica, comparable a las anteriores Cortes democráticas de hace cuarenta años, es

contrapesada por la ventaja de que, tanto a la derecha como a la izquierda, hay dos partidos claramente

hege- mónicos superando el viejo abanico minifundista de minipartidos. No se trata ahora de ser

partidario o no del bipartidismo, sino de facilitar la culminación constitucional de un proceso

democrático de nueva planta. | U.C.D. y P.S.O.E., en este sentido coyuntura, son los dos grandes partidos

que, por expresa voluntad de los electores, serán las dos ruedas del nuevo mecanismo democrático. Su

responsabilidad es enorme en este momento histórico de la vida española.

Porque el gran riesgo de estas Cortes constituyentes consistiría en caer en el vicio de la «politiquería».

Los juegos políticos, intrigas de pasillos, las piruetas políticas, las acrobacias en el voto, el «ligue» de los

extremos; es decir, toda la vieja práctica de los políticos del pasado, debe ser cortada de raíz. Ya que lo

peor que podría ocurrir es que este ((politiqueo», para empujar a la derecha o a la izquierda a este o aquel

partido, provocase un nuevo divorcio entre la realidad de la calle y la oficialidad de las Cortes. Si las

anteriores no democráticas pecaron por defecto de política, éstas pueden pecar por exceso de política. Si

esto no se evita, el «viva la Pepa» decimonónico acabará siendo sustituido por el «viva la Magdalena»,

santa cuya festividad celebra el santoral católico el día de la apertura de la sesión solemne de las Cortes.

 

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