Autor: González Muñiz, Antonio José. 
   Con ilusión y con esperanza     
 
 Ya.    23/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

AGOTACIONES A LA SESIÓN CON ILUSIÓN Y CON ESPERANZA

• Cuando Sus Majestades penetraron em el «a´ón de sesiones, quiénes estábamos dentro nos pusimos de

pie, por respeto, y aplaudimos, como saludo de bienvenida, a los Reyes de España. Esto mismo hicieron

tradicionalmente, «n este mismo lugar, la potencia ideológica de diputados republicanos como los señores

Salmerón, Pi Margall Castelar, Ruiz Zorrilla; señores parlamentarios y señores en la vida»

• Ayer, unos señores diputados y senadores socialistas, dos comunistas y algunos nacionalistas no

quisieron rendir aquel tributo de cortesía a los Reyes de España. Nos pareció un infantilismo. Los

diputados socialistas se pusieron de pie al entrar en el salón de sesiones Sus Majestades, pero no

aplaudieron, aunque algunos si lo hicieron tímidamente.

• Las principales figuras de los parlamentarios comunistas—doña Dolores Ibarruri y don Santiago

Carrillo—se pusieron de pie y aplaudieron más o menos tibiamente, pero no hirieron la cortesía. En

cambio, dos diputadas comunistas, las señoritas Brabo y Calvet, se cruzaron de brazos de manera

ostensible, para que cuantos quisimos mirarlas comprobásemos que ellas no aplaudían, aunque sí se cu-

sieron de pie.

• Pequeñas anécdotas éstas que hacen pequeñas historias Cuando el Rey terminó de leer el mensaje de

la Corona, esta vez los diputados socialistas sí aplaudieron cortémente; pero no lo hicieron aquellas dos

diputados comunistas y algunos de las minoría vascas. Los socialistas explicarían después, en lo pasillos,

que si no aplaudieron al principio es porque no estaban de acuerdo en que las Cortes se inaugurasen el 22

de julio.

• La fecha del 22 de julio trae a mal traer a los diputados socialistas. Fue la misma, pero siete años

antes, en que don Juan Carlos fue proclamado sucesor del general Franco. Puerilidades de efemérides.

¿Por qué empeñarse en resucitar un pasado que no puede volver, y por qué fijar la atención en una, fecha

que no es ya de pasado, sino,, desde ahora, de futuro ?

• Su Majestad, en medio de una Cámara nota—hay que reconocerlo—pronunció el mensaje de la

Corona, que es una llamada sincera a la consolidación de la democracia y a la construcción de ese futuro

en común con el que sueñan los espíritus nobles. Decía Flaubert que el ideal sólo es fecundo cuando

se hace entrar todos en él; es un trabajo de amor y no de exclusión.

• Precisamente el mensaje de la Corona tiene un noble ideal de trabajo de amor y no de exclusión: "La

tolerancia es la única vía hacia el futuro de progreso y prosperidad que buscamos y merecemos , dijo el

Rey. "En estos momentos cruciales de nuestra Historia, hemos de procurar eliminar para siempre las

causas históricas de nuestros enfrentamientos", dijo el Rey también.

O ¿No son aquellas palabras altos ideales? Sus señorías escuchaban el mensaje. Las manos de sus

señorías permanecían silenciosas. Es qué estas Cortes no son propensas al aplauso, como las anteriores",

nos comentó un conspicuo parlamentario. Sonreimos. Estas Cortes, recordamos, aplaudieron, no hace

diez días, a cuantos diputados intervinieron para hablar del número mínimo para constituir los grupos

parlamentarios.

• "Entre todos—seguía diciendo el Rey—hemos construido los oimientos de una estructura sólida para

la convivencia en libertad " Era confesar una satisfacción por lo realizado de inmediato. Pero

seguidamente dijo: "Falta mucho por hacer, aunque se hayan conseguido en corto plazo metas que

muchos se resistían a imaginar. Ahora hemos >je tratar de consolidarla."

• Quince minutos estuvo leyendo su mensaje el Rey. La Reina, sencillez gracia y gentileza, sentada a la

derecha de don Juan Carlos escuchaba con atención; miraba a la Cámara. El numeroso público´ femenino

que abarrotaba las tribunas—público habitual en estas solemnidades .parlamentarias—tenía los ojos

puestos en la Reina.

• Todo fue breve y lleno de sencilla majestad. Mensaje corto, sustancioso, para meditar y cumplir -entre

todos. Unos, con la responsabilidad de realizarlos; los demás, con el deber de colaborar en ese

cumplimiento. "Con esperanza y con ilusión, queda abierta la legislatura", concluyó el Rey. Con ilusión y

con esperanza, vamos a seguir la singladura He estas Portes.

A. J. GONZÁLEZ MUÑIZ

 

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