Pequeñas manifestaciones en torno al palacio de las Cortes  :   
 Se produjeron dos pequeños incidentes. 
 Informaciones.    23/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Pequeñas manifestaciones en torno al palacio de las Cortes

Se produjeron dos pequeños incidentes

Desde primeras horas de la mañana, numerosas personas comenzaron a estacionarse sa los alrededores del

palacio de las Cortes sin poder acercarse, pues lo impedía un fuerte dispositivo policial situado allí en

previsión de dos manifestaciones que se habían anunciado para la mañana, una en petición del voto a los

dieciocho años y otra, de familiares de presos sociales. I/as fuerzas de la Policía Armada impidieron que

se formasen grupos en las inmediaciones del palacio y requisaron varias pancartas.

Prácticamente- la totalidad de los diputados y senadores se concentraban en el palacio de las Cortes a

partir de las once de la mañana y la mayoría pasó directamente a ocupar los escaños. Casi todos vestían

de cacuro—azul y gris especialmente—y eran muy pocos los que no llevaba corbata. Juan de Dios

Ramírez Heredia, el diputado gitano por Barcelona, sí llevaba corbata en esta ocasión, pero destacaba en

el hemiciclo por su chaqueta blanca. Pilar Bravo, del PCE, vestía un traje floreado estilo campesina y

calzaba alpargatas.

Los líderes comenzaron a llegar también a partir de las once de la mañana. Santiago Carrillo lo hizo en

compañía de Dolores Ibarruri y Pilar Bravo, y Felipe González se presentó con Gregorio Beces-Barba.

Los últimos en llegar fueron los de Alianza Popular y Unión de Centro Democrático. A las once y media

llegaron a la tribuna de honor la duquesa de Badajoz, a quien acompañaba su marido. También lo hicieron

doña Margarita de Borbón, acompañada de su marido, el doctor Zurita; el duque de Calabria y el duque

de Cádiz.

Alrededor de dicha hora comenzaron a llegar diversos miembros del Gobierno. Los primeros en hacerlo

fueron Ignacio Camuñas, ministro de Relaciones con las Cortes, y el teniente general Gutiérrez Mellado,

vicepresidente primero y ministro de Defensa, quien, vestía uniforme militar. En las tribunas habilitadas

para los invitados se encontraba presente el decano del Cuerpo Diplomático acreditaido en Madrid,

monseñor Luigi Dadaglio.

A las doce menos cuarto todos los senadores y diputados ocupaban los escaños, agrupados en

representaciones de los distintos partidos políticos, ya que no, había escaños concretos asignados para los

miembros de "ambas Cámaras.

Dos pequeños incidentes

Dos pequeños incidentes fueron la excepción al aplauso con que en la Carrera de San Jerónimo se recibió

y despidió a los Reyes. En la esquina de la plaza de las Cortes, al hacer su aparición los Monarcas, una

señora, madre de uno de los reclusos amotinados en Carabanchel, profirió diversos gritos contra las

fuerzas del orden y pidiendo amnistía. Unos metros más abajo, un señor mayor, vestido con camisa

falangista, contestaba a los gritos de la multitud . que daban vivas al Rey, poniéndose firme y´ alzando el

brazo gritando "¡Viva Franco, Arriba España!", lo que provocó un pequeño revuelo, hasta que las fuerzas

del orden público intervinieron y lo alejaron del lugar. Cuando era apar-,ado dé las inmediaciones, parece

ser que este mismo señor pasó cerca de Dolores Ibarruri—que salía de las Cortes—y gritó más de una

v«z: "¡Pasionaria, muérete!"

 

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