Autor: Navarro, Julia. 
 El mensaje de la Corona. 
 Positivo  :   
 Amplio eco y unánime calificación del discurso del Rey en la apertura de las Cortes. 
 Pueblo.    23/07/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 30. 

El MENSAJE DE LA CORONA

Amplio eco y unánime calificación del discurso del Rey en la apertura de las Cortes

• También los líderes de grupos extra-parlamentarios han expresado su favorable acogida a las palabras

del Monarca

MADRID. (PUEBLO, por Julia NAVARRO.)

El mensaje pronunciado ayer por el Rey Don Juan Carlos ante el Congreso y el Senado, en el Palacio de

las Cortes, ha suscitado múltiples comentarios, unos más calurosos que otros, aunque todos aceptando

favorablemente la palabra de Su Majestad. Dirigentes de los partidos, con implantación a nivel de Estado,

han coincidido, entre otros aspectos, en subrayar el carácter integrador del mensaje; en ello han

coincidido el presidente Suárez y Enrique Múgica y Javier Sotana, del PSOE; eI presidente de las Cortes,

Antonio Hernández Gil, y Joan Raventós, de los socialistas de Cataluña. Santiago Carrillo,

Marcelino Camacho y Sánchez Montero, de la Ejecutiva del PCE, han considerado el discurso como

positivo, Felipe González y Alfonso Guerra han coincidido al emitir su veredicto en que ha sido

«discreto». Cela, Fraga, Tamames, Ignacio Camuñas y Juan Ajuriaguerra (del PNV), no han querido

hacer comentarios sore el mismo, reservándose su opinión. El secretario general del PSP, Raúl Morodo,

aseguró que las palabras del Rey han sido «correctas». López Rodó, dé Alianza Popular, lo ha definido

como «excelente». Y Dolores Ibárruri (Pasionaria), se ha limitado a afirmar que era «un discurso de

Rey», así, sin más. Pero esto es una simple enumeración de aseveraciones generales para ver las

similitudes entre ellos. Luego, de uno en uno, los comentarios fueron como sigue:

SANTIAGO CARRILLO, líder del PCE y número uno por Madrid, dijo que el discurso del Soberano le

pareció muy bien: «Creo que ha sido positivo y bueno;. El Rey ha expuesto unas ideas generales con las

que creo que están de acuerdo la mayoría de la Cámara. La cuestión «fiera ea llevarlas a la práctica, y ea

ese punto es .donde puede haber algunas discrepancias. Yo he aplaudido •porque me ha parecido un gesto

de cortesía.»

—PASIONARIA, ¿qué le ha parecido el discurso del Rey?

—Pues un discurso de Rey; El acto ha sido maravilloso, la cantidad de gente que ha habido.

—¿Qué ha sentido al. ver a Don Juan Carlos?

—Yo estoy acostumbrada a tratar con los reyes del pueblo, y no he sentido nada especial. El Rey es una

persona más, como otra cualquiera.

—Sin embargo, le ha aplaudido usted mucho al finalizar el discurso.

—Sí, porque algunas cosas de las que decía me gustaban.

Dolores Ibárruri (Pasionaria), con su traje negro y redecilla plateada! envolviéndole el moño, abandonaba

las Cortes nada más finalizar el discurso del Rey. Iba escoltada por las diputados comunistas Pilar

Brabo y Teresa Calvet. Pilar y Teresa cosechan miradas abundantes a su vestimenta. Y es que Pilar

llevaba un conjunto de falda y chaleco de tipo «campesina» y alpargatas. Teresa con traje floreado y

«zuecos». Las dos jóvenes comunistas rompen tabúes a la hora de vestirse e ir a las Cortes.

Massiel lucía espléndida en su vestido rojo y negro, con un ramillete de orquídeas en el hombro. Algo

debe estar cambiando en la sociedad española, en el viejo palacio de las Cortes, Massiel, rompiendo

moldes, acompañando al diputado socialista Carlos Zayas, padre de su hijo enamorada.

El presidente de las Cortes don ANTONIO HER-NÁNDEZ GIL, estaba sonriente y contento. «Estoy

altamente satisfecho -me dijo—de cómo ha ido la sesión inaugural. El discurso del Rey ha sido exponente

de la máxima comprensión para las ideologías políticas en la Cámara, de libertad, paz y justicia. He

encontrado al Monarca emocionado, pero al tiempo de esa emoción demostraba gran serenidad y el

sentido de la responsabilidad histórica del momento. El Rey no me ha dicho nada especial, tan sólo que se

iba muy contento de cómo se ha desarrollado el acto.»

MARCELINO CAMACHO,-bien trajeado y encorbata-do, muy delgado, salía presuroso del palacio de,

las Cortes; Su opinión ha sido la de que el discurso tenia aspectos positivos «y refleja el que las Cortes

van a ser constituyentes y además, al referirse a la existencia de los distintos partidos que están

representados en las Cortes, acepta que cada uno de ellos pueda ser una opción de gobierno.»

SIMÓN SÁNCHEZ MONTERO calificó el mensaje del Rey como «moderado y respetuoso para las dos

Cámaras. A mí me parece positivo.»

Por su parte, RAMÓN TAMAMES es menos ,explícito en sus juicios; dijo simplemente ésto con

sequedad habitual: «El discurso de la Corona es un discurso de la Corona, y crea que no merece más

comentarios.»

IGNACIO CAMUÑAS, ministro dé Relaciones con las Cortes, opinaba que, la sesión; había sido de

«tono europeo, democrático y occidental», no quiso dar su parecer sobre el discurso del Monarca, y

afirmó que «a partir de ahora, una vez cumplidos todos los requisitos previos, comenzarán realmente las

jornadas de la mayoría y de la oposición». Sobre las medidas económicas manifestó que «puede llegar a

proponerse la formación de un mecanismo encargado de hacer que se estudien estas medidas en el

Parlamento. Esta comisión estaría integrada por miembros de todos los sectores representados en la

Cámara».

A su vez, RAÚL MORODO, secretario general del PSP, afirmó que «el discurso ha «ido correcto, como

corresponde a una Monarquía constitucional. Personalmente, he aplaudido y me ha parecido ver que

todos aplaudían, unos más que otros. Creo que la cortesía parlamentaria rio está reñida con las posiciones

ideológicas».

El PSOE fue, sin duda, protagonista importante del acto. Los diputados y senadores socialistas puestos en

pie cuando entró él Rey, pero sin aplaudir, dieron lugar a todo tipo de comen^tarios. ALFONSO

GUERRA, que calificó de «discreto» el mensaje, comentó por qué los socialistas, no aplaudieron cuando

entró el Monarca.

«En el PSOE las decisiones se toman colectivamente, no se dan consignas. Nosotros, en general, en las.

Cámaras), no aplaudimos,´ la entrada, de una persona no tiene por qué suponer un aplauso.

Tradicionalmente en las Cortes, antes de la etapa de la esterilidad, no se aplaudía. El saludo de las

Cámaras se lo dieron al Monarca las Mesas del Consejo y del Senado a la puerta del palacio. Aplaudir al

entrar conllevaría algo más que un saludo.»

GREGORIO PECES BARBA, secretario general de1 grupo parlamentario del PSOE, declaró con

respecto, a la actitud de los socialistas que «nos hemos comportado con. todo el respeto que merece. «1

Jefe del Estado».

FELIPE GONZÁLEZ, qu« por la mañana no pudo ser entrevistado al terminar el acto, fue preguntado en

la tarde a su salida de la en trevista mantenida con el presidente Suárez en la Moncloa, su opinión al

respecto. Y el comentario emitido fus de que ,el mensaje, para él, había resultado «discreto». Hubo

ausencias de corbatas importantes Entre ellas, NICOLAS REDONDO, XAVIER XIRINACS, JORDI

SOLÉ y MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ. JAVIER SOLANA, número dos del PSOE por Madrid, expresó

que el «discurso era integrador y respetuoso». Con relación a la ausencia, de aplausos entre miembros del

partido, aseguró que las Cortes no eran para aplaudir y que por eso el PSOE «optó por una actitud

respetuosa».

También fue de la misma opinión ENRIQUE MUGI-CA, secretario de Relaciones Políticas del PSOE,

quien declaró a PUEBLO que «el discurso del Rey ha sido in-tegrádor, se ha atenido á las circunstancias

que vivimos, que significa el reconocimiento de la Monarquía Constitucional. Cuando el Rey habló del

problema de las regiones con sus derechos históricos, yo quiero entender .que sp refiere al tema de las

nacionalidades».

PEDRO PEGENAUT, de la UCD, calificó el discurso, del Rey como «sincero y sencillo». Por su parte,

ANTONIO FONTAN, presidente, del Senado, nos decía que el mensaje de la Corona había sido el

adecuado para un momento histórico como éste, que el Rey; no se había quedado en generalidades y «ha

expuesto los principios que deben constituir el marco constitucional. Es como si el Rey hubiera recogido

los elementos comunes manifestados éstos días por parte, de los grupos políticos presentes en la Cámara.

Ha sido una obra perfecta». EL PRESIDENTE SUÁREZ se vio rodeado por los periodistas, que

preguntaban sobre el rumor de las disensiones que parece que hay en el Gobierno, así como sobré las

medidas económicas. El presidente informó que estas medidas están siendo consultadas a los expertos de

todos los partidos políti-* eos. Con respecto al teme, constitucional, el señor Suárez señaló que «en este

tema pretendemos estar todos los partidos de acuerdo, porqué .a todos nos va mucho en que se haga una

Constitución válida para todas; las fuer-´zas políticas». En cuanto al discurso del Rey. manifestó que era

un discurso integra-dor, que le había emocionado profundamente- y que, desde luego, el Gobierno no

había tenido nada "qué ver con su redacción. Respecto a su opinión d« ´que los socialistas no -hubieran

aplaudido dijo: «Yo he estado aplaudiendo todo el rato, no me he fijado.»

Un toque de diplomacia a tiempo siempre resulta bien.

MANUEL FRAGA ÍRI-BARNE, líder de Alianza Popular, recordó su époqa en Gran Bretaña:

«Mantengo el criterio de los parlamentarios británicos que sobre el discurso de la Corona no se debe

opinar. La sesión me ha parecido histórica, excepto ciertas reacciones de algunos parlamentarios, que

me han parecido bochornosas.» LAUREANO LÓPEZ RODO, diputado por Barcelona, aseguró que el

diseurso, en su opinión, «era excelente».

ENRIQUE SÁNCHEZ DE LEÓN, ministro de Sanidad y Seguridad Social, decía: «Se trata de un

discurso a un país normalizado.»

JOAN RAVENTÓS, líder de los socialistas ; catalanes, declaró a PUEBLO que el discurso del Rey había

sido íntegrador «y no ha sido puramente protocolario. Quizá el valor más destacado sea el hecho de que

haya sido recibido con respeto por las minorías y las ideologías representadas en las Cámaras».

Por último, CAMILO JOSÉ CELA, senador por designación real, a las preguntas déla Prensa manifestó:

«Todo me ha parecido muy bien y el discurso muy bueno. En estos momentos no puedo decir nada más.»

LOS NO PARLAMENTARIOS TAMBIÉN SE PRONUNCIARON AMANCIO CABRERO, de

la ORT, opinó que «lo más destacable del discurso de Don Juan Carlos es que ha manifestado su deseo

de. una Constitución que dé cabida a todas las peculiaridades cíe nuestro pueblo y que garantice sus

derechos históricos y actuales».

PEDRO CONDE SOLANA, jefe nacional de FE de las JONS (auténtica), manifiesto: «El discurso de!

Rey responde a lo que era previsible en la situación actual», añadiendo que el discurso «no pasa de ser

una proclamación de buenas intenciones». . MANUEL MURILLO,. del PSOE (histórico), aseguró: «El

mensaje de Su Majestad el Rey es el mensaje típico de un Monarca constitucional.»

ENRIQUE LARROQUE presidente del Partido Liberal, afirmó: «EL Rey merecí una acogida más cálida,

poi ser el verdaderq conducto] del proceso hacia la democracia. Lo más positivo es;su referencia a la

spberanía popular, a la necesidad de consolidación de la democracia y a la declaración de que nadie debe

de estar marginado.»

JOSÉ MARÍA ZAVALA, secretario general del Partido Carlista, argüyó- que: «El discurso del

Jefe del Estado dirigido á las- Cortes con motivo de su apertura tiene´ como características

fundamentales, en primer lugar, el aparecer como un discurso convencional de un sistema parlamentario

burgués. En el casor del Estado español, esto abre las perspectivas del inicio de la democracia formas

que sustenten el sistema capitalista en su faceta de democracia burguesa.» Finaliza diciendo: «No

obstante, el discurso es una confirmación de procedimiento de reforma manteniendo la línea de

avance hacia la demócracía.»

RAIMUNDO FERNÁN DEZ-CUESTA, de FE de lí JONS, puntualizó: «Desde la realidad del

momento presente de España, el dií curso del Rey me ha paí> cido el adecuado, lógico eficaz, y es de

desear qi sus palabras dé fe en el fx turo del pueblo español, d la eliminación para siempre de las causas

históricas d nuestros enfrentamientos de una sociedad armonice justa¿ dinámica y progresiva se

conviertan en realidad para bien de España y di la Corona.»

Como se ve, los " criterio: entre los no parlamentario: resultan altamente favora.bles para el mensaje qui

ayer ofreció el Rey en ls inauguración de las nuevas Cortes.

23 de julio de 1977 P U E B L O

 

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