La abstención de la izquierda favoreció el triunfo derechista. 
 Diputados de AP en el Consejo del Reino     
 
 Diario 16.    27/07/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

La abstención de la izquierda favoreció el triunfo derechista

Diputados de AP en el Consejo del Reino

MADRID, 27 (D16). _ La elección de los cinco diputados que han de ser nombrados consejeros del Reino

supuso ayer una dura batalla entre la gubernamental Unión de Centro Democrático, secundada por

Alianza Popular, contra el resto de ía Cámara, particularmente PSOE y PCE. El presidente interino del

Congreso, Fernando Álvarez de Miranda (UCD), hizo, por primera vez, uso disr creeionál de sus poderes

en un claro enfrentamiento con la izquierda.

Álvarez de Miranda se negó, al comienzo de la sesión de tarde, a que fuesen votadas dos mociones del

PSOE y el PCE, proponiendo que la elección de los cinco consejeros del Reino quedase en suspenso,

hasta la redacción de la nueva Constitución, alegando el carácter franquista del Consejo del Reino. La

UCD apoyaba la elección de los consejeros, aduciendo la no ruptura de la legalidad que ha venido

caracterizando a la transición a la democracia y la necesidad de esta institución a la hora de realizar

determinados nombramientos, como los de presidente del Tribunal Supremo, del Consejo de Estado, del

Tribunal de Cuentas, etcétera.

ES presidente interino del Congreso comenzó, tras haberse leído las propuestas de PSOE y PCE,

señalando qué la mesa presidenciai había determinado por mayoría que tales propuestas pudie-«en eer

debatidas, pero no votadas. Aludid a

determinada por la ley de Reforma Política.

Anacronismo medieval

Enrique Mugida, de la Comisión Ejecutiva del PSOE, subió al estrado en primer lugar paía defender la

propuesta de BU partido; Dijo Que el Consejo del Reino es ?´un órgano típico del régimen autoritario

anterior" y "regresivo". Leyó las competencias del Consejo, entre ellas, preponer te. terna para Jefe de

Gobierno, y añadió que efc los países del Mercado Común esta institución parecería «n anacronismo

medieval. No pedimos la abolición del Consejo del Reino, ddjo, sino un aplazamiento de la elección de

BUS componentes parlamentarios. Dijo que no someter e votación la moción de su partido equivaldría a

Hmiitar ¡a irrenuneiaible soberanía nacionaJ que las Cortes repre Miguel Herrero de Miñón, portavoz de

UCD en temas constitucionales, artífice principal de ía ley Electoral, repiUeo «B tono doro,

técnico, que es al elaborar Ja Constitución, no ahora, cuando debe decidirse la supresión o continuidad del

Consejo del Reino. Añadió, cosechando algunos subidos de la parte Izquierda alta de la Cámara, que no

Se trataba de pronunciarse sobre el Consejo del Reino, "figura constitucional que no tiene parangón sino

en los países del bloque socialista, que es claro que no vamos a adoptar aquí como modelo".

Jordi Solé Tura, del GP comunista, volvió a atacar al Consejo del Reino y advirtió que, caso de votarse el

nombramiento de consejeros, los comunistas no participarían en la" votación. Herrero de Miñón, atacando

ya abiertamente a los comunistas, ge preguntó si el GP del PCE querría, acaso, sugerir que el

nombramiento de consejeros del Remo prejuzga que en el futuro existirá esta Institución.

El presidente pierde los nervios

El ambiente se iba caldeando cuando intervinieron, -amparándose en petición de palabra para cuestiones

del orden, él socialista Guerra, e! centrista Peréz Llorca ^renqueante, conip: -otros varios miembros de la

Cámara, entre ellos Leopoldo Calvo-Sotelo, que Inexplicablemente, aparecieron cojos de manera

simultánea*-, el socialista Peces-Barba (quien atacó indirectamente las tenciones que se arrogaba el

presidente de la Cámara) Álvarez de Miranda, entre tanto, trataba por todos los medios de conceder un

descanso de quince intentos para, pasar a la elección de los consejeros del Reino sin votar previamente las

propuestas de PSOE y PCE; finalmente, y de manera un tanto brusca, lo logró.

Al reanudarse la sesión, los comunistas Tamames y Carrillo pidieron la palabra en un intento de que sus

propuestas; fuesen sometidas a votación. El presidente de la Cámara, perdido un tanto el control de sí

mismo y dando algunos puñetazos sotare el estrado presidencial, no se la concedió. Tamames explicaría

más tarde a tos periodistas que solamente trataba de leer un artículo escrito por Herrero de Miñón en D16

atacando al Consejo, del Reino.

Finalmente, Álvarez de Miranda pudo proceder a la votación secreta en la que no participaron los

socialistas (PSOE y PSP), comunistas y las minorías catalana y vasca, permitiendo así la entrada en él

Consejo del Reino a dos hombres dé AP con sólo 26 votos.

Los cinco diputados que integrarán el Consejo del Reino —institución que se desconoce si seguirá

"congelada" como hasta ahora o se la revitalizará de nuevo— son:

Carlos Sentís (UCD Bar-celona), José Luis Meilán (UCD. La Coruña, Partido Gallego Independiente,

Opus Dei) y José Miguel Galván (UCD Tenerife), con 131 votos cada uno.

Pedro Mendizábal (Alianza Popular Vizcaya) y Álvaro la Puerta (AP Logroño), con 26 votos cada uno.

UCD pierde disciplina.

La votación muestra claramente (15 abstenciones, tres nombres "incontrolados") que Ja disciplina de voto

en UCD se resquebrajó. El hecho de que AP, que cuenta con 16 diputados, obtuviera 26 votos, denuncia

la existencia de un pacto entre AP y UCD o, al menos, uaa parte de la coalición centrista.

También participaron en la votación Carles Güell (Centre Catalá) y el centrista independiente Hipólito

Gómez de las Roces, ambos en el grupo mixto.

 

< Volver