El Congreso debate la política general. Intervención de don Santiago Carrillo. 
 La cuestión no es monarquía o república, sino democracia o dictadura     
 
 Ya.    28/07/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 40. 

INTERVENCIÓN DE DON SANTIAGO CARRILLO

"la cuestión esencial no es monarquía o república, sino democracia o dictadura"

"Hay que hacer una Constitución que afirme 4a primacía de la soberanía popular, que obligue a todos por

igual y salvaguarde los derechos humanos" • "No podemos aplaudir el programa económico del

Gobierno. Las primeras consecuencias van a pagarlas los sectores más modestos del país" • "Es necesario

que todos arrimemos el hombro para levantar el país"

Después de la intervención del líder socialista, habló el portavoa del grupo comunista, señor Carrillo (don

Santiago).

El representante del agrupo par-lamentario comunista, señor Carrillo Solares, comenzó saludando el estilo

civilizado y dialogante con, que se ha iniciado esta nueva etapa política. Es un. estilo a mantener,

independientemente de las confrontaciones que tengan lugar entré quienes ré-> presentamos ideales o

intereses muy diversos..

VOLUNTAD DE SUPERAR LOS RESIDUOS DE LA GUERRA

La voluntad de superar los residuos pasionales e ideológicos da la guerra civil y de consolidar la

democracia naciente está pre-jsente en ese estilo—añadió—, Conformes con él, y no obstante nuestros

principios y tradiciones republicanas, nosotros hemog saludado cortéamente la presencia y el discurso

liberal pronunciado el otro día en este recinto por e1 Jefe del Estado.

Para los comunistas la cuestión esencial hoy no es monarquía, o república; es democracia o dictadura, y

estamos dispues-! tos en este momento a subordinar nuestras preferencias por la forma política de

gobierno al logro del más amplio consenso para la consolidación de la democracia si comprobamos que

existen todas las garantías necesarias a •este fin.

UNA CONSTITUCIÓN DE TO-DOS Y PARA TODOS

Nuestra voluntad resuelta es -cooperar a -la elaboración de una Constitución que dé cauce a todas las

familias ideológicas y políticas sin exclusiones, a todas las fuerzas que actúan en la sociedad; una

Constitución que afirme la primacía de la soberanía popular, que obligue a todos por igual, incluidos

quienes están en e-1 .vértice de las instituciones del Estado, que salvaguarde los derechos humanos y

garantice la igualdad jurídica entre la mujer y el hombre, -reparando injusticias históricas escandalosas;

una Constitución que resuelva auténticamente el problema de las libertades nacionales y regionales,

indispensables para que España sea un Estado unido, sin centralismos opresores que generen tendencias

centrífugas de separación y que pongan en peligro la unidad de los españolea, que, además de españoles,

aon.vascos

catalanes, gallegos castellanos, valencianos, aragoneses, asturianos, navarros, andaluces, canarios, etc. Sin

que una calidad tenga que estar necesariamente en conflicto -con las otras; una" constitución que

garantice los derechos de los que trabajan y que no esté hecha con las miras fundamentales- de perpetuar

un régimen de desigualdad social, que se halle abierta a las transformaciones estructurales de carácter

económico y social que la• voluntad popular, expresada por el sufragio universal, reclame en uno u otro

momento; una cons-constitución que establezca la mayoría de edad política a los dieciocho años,

En definitva, estamos dispuestos a cooperar en la elaboración de una carta constitucional´ qua todos ios

españoles puedan considerar como propia. Esa carta tiene que salir de estas Cortes, que sólo por ese solo

hecho adquieren la categoría de unas Cortes constituyente». AMNISTÍA PARA LA RECONCILIACIÓN

Simultáneamente, estas Cortes tienen otras tareas, entre las cuales aquellas que culminen el proceso de

reconciliación de los españoles, como una amnistía para todos los delitos de intencionalidad política.

Y por otro lado, la amnistía, confirmada hoy, dará todo el poder moral necesario para aplicar la ley a

cuantos en lo sucest-vo, y a condición de que las libéír tadea democráticas sean garáníi-zadas para todos,

maten, secuestren o roben en nombre de actitudes a las que ya no podrá atribuirse legítimamente una in-

tencionalidad política.

Esa amnistía tiene que tener también una vertiente laboral y confirmar la readmisión en sus puestos de

trabajo en las empresas o en los escalafones del Estado, con todos sus derechos, a cuantos fueron

despedidos o depuestos por razones políticas o sindicales.

También debe aplicarse la amnistía a delitos- establecidos en el Código Penal para la mujer, con evidente

descriminación, y que han dejado de serlo en la mayoría de los países civilizados.

Por otra parte, en esta nueva etapa, habrá que pensar y obrar seriamente en una auténtica reforma

democrática del Estado, que sigue siendo el Estado heredado del período dictatorial.

Los problemas económicos, tos más acuciantes

Pero hoy, sin duda, los problemas más acuciantes son aquellos que se derivan de la crisis económica que

atraviesa él mundo capitalista, y que en España adquieren una agudeza crítica a causa de las

deformaciones y debilidad de las estructuras económicas heredadas del régimen anterior.

En primer lugar hay-que afirmar que de la crisis no es culpable ¡a naciente democracia española; si algo

podría aseverarse, es, por el contrario, que la democracia española ha sido también, en parte, un resultado

de la crisis que el régimen dictatorial era incapaz de abordar y resolver.

Frente a las consecuencias de la crisis, los comunistas actuamos como representantes de las clases y capas

sociales más dolorosamente afectadas: los obreros, los trabajadores del campo, los profesionales, las.

capas medias urbanas y agrarias. Nuestra responsabilidad de representantes de esos sectores se identifica

con nuestro sentido de responsabilidad nacional, que estamos dispuestos a asumir plenamente.

El hecho de que en las elecciones pasadas no hayamos obtenido, por causas, políticas e históricas

diversas, una votación correspondiente a nuestra - fuerza e influencia real en el país, y qué el sistema

electoral haya reducido casi a la mitad el número de diputados que corresponderían a nuestros votos, no

nos-lleva a una actitud .insolidaria de renuncia a nuestras responsabilidades nacionales, no nos empuja a

acantonarnos en una fácil oposición, en lo´que podríamos llamar una política parlamentaria de

"pim-pam-pum".

NOS PREOCUPA MAS ESPAÑA -QUE LOS VOTOS

Nos preocupa más España. la situación de nuestros trabajadores, de lo pequeños y medianos

empresarios de la ciudad -y del campo, de la economía nacional en definitiva, que la obtención de un

número mayor o menor de votos en las próximas elecciones. Es decir, no jugamos a la catástrofe para

sobreponernos a nuestros adversarios políticos. -"

SERIAS RESERVAS AL PROGRAMA ECONÓMICO

Por eso no podemos aplaudir el programa de medidas económicas elaborado por el Gobierno y noe vemos

forzados a formular serias reservas frente a él.

Las primeras consecuencias de ese plan son evidentes, están ahí y van a pagarlas los sectores más

modestos, del país.

Me refiero a los resultados de la devaluación. En los mismos medios gubernamentales se reconoce que

ésta va a llevarnos a un alza del coste de la vida alrededor del 22 por 100. Nosotros estamos convencidos

que si de algo peca ese cálculo es de optimismo y de que el alza seguramente será aún mayor.

LOS PRECIOS SON COMO LAS CEREZAS

Frente a ese alza de los precios se preven aumentos lineales de salarios, que van a poner a éstos muj^ por

debajo y que reducirán gravemente el nivel de vida del conjunto de los trabajadores.

Queremos ser sinceros: ningún partido obrero y—estamos convencidos—ninguna organizacion sindical

puede asumir la grave decisión de aceptar tales sacrificios en estas condiciones, ni siquiera con la

promesa de la reforma fiscal, del impuesto sobre • los patrimonios y otras medidas, que tienen un carácter

positivo, pero que tardarán en dar sus resultados. " .

Por ese lado hay que temer incluso una política de boicot que explote el descontento social y ponga en

peligro los logros democráticos.

Es decir, independientemente de vuestras buenas intenciones, que yo no pongo en duda, señores de

Gobierno, vuestra política económica puede descontentar a todo el mundo y colocarnos en .una situación

inextricable.

HACE FALTA UN GOBIERNO DE CONCENTRACIÓN DEMO-CRÁTICA

Estamos en un período de transición, en el qué hay que -construir y consolidar las instituciones

democráticas y elaborar y realizar, un plan tte recuperación y saneamiento de la economía nacional, y el

método de Gobierno, así .como la composición de éste, ya no pueden ser los de la reforma.

No es posible que un Gobierno monocolor, que además es minoritario en. esta Cámara y en el país, lleve

adelante con éxito •una tarea tan compleja.

Lo que haría falta hoy ea un Gobierno de concentración democrática nacional, capaz de presidir la

elaboración de una Constitución que consolide las instituciones democráticas, que ipresida los problemas

qua va a crear la concesión de las libertades nacionales y regionales, de llevar a cabo la reforma demo-

crática del Estado y especialmente de preparar y realizar "un amplio plan de recuperación y

saneamiento de la economía.

ACCIONES CONCRETAS

Ese plan tendría que abordar problemas como él de la energía, desarrollando y modernizando la industrio

de la minería, montando centrales térmicas a pie da mina, aprovechando al máximo los recursos

hidráulicos y fomentando otros recursos a fin da reducir seriamente las importaciones de petróleo.

Tendría que abordar asimismo el problema de la alimentación, modernizando la "agricultura y la

ganadería, lo que´ entraña reformas sociales que ´ terminen- con los latifundios improductivos o mal

cultivados, expropiándo-los mediante indemnización. Así se crearían nuevos puestos da trabajo en la

parte subdesarro-llada del país y se empezaría á dar solución racional al problema del paro, en zonas

como Andalucía y Extremadura, donde, señores del Gobierno y señores diputados, existen situaciones de

hambre que no consienten demora y que pueden originar conflictos graves, a pesar de ia serenidad y

paciencia de los que las sufren, serenidad y paciencia que "tiene sus límites. .

En ese mismo sector de la alimentación- se halla el problema de la pesca, en el. que está claro que

España, país de. pescadores, se lia quedado atrás con una flota desfasada, que hay que renovar en gran

parte, y como consecuencia de la indefensión en qua el anterior régimen, por su falta de prestigio

´internacional, ha dejado a la industria pesquera.

O resolvemos el problema da la energía y la alimentación, con estructuras modernas, democratizando los

circuitos de comercialización y acercando las industrias de transformación a lo» orígenes, por cuanto

compete a la agricultura, ganadería y pesca o cada vez seremos más dependientes .de las- importaciones y

nos encontraremos más endeudados.

Un plan de ese género tendría que ir. unido al desarrollo da construcciones escolares y sanitarias—ligadas

a un plan de reforma democrática de la educación y la sanidad y al desarrollo de la investigación—,-

edificación . de viviendas—con medidas eficaces contra´ la especulación sobre el suelo—, a la

construcción de carreteras y, sobre todo, al desenvolvimiento y modernización de la red ferroviaria.

Tendría que ir unido, asimismo, al encauzamiento del crédito hacia el desarrollo de aquellas industrias

para las que está moa más preparados y hacia la protección de la pequeña y mediana empresa.

Es decir, se trata de ir a una reforma de las estructuras económicas, saneándolas y modernizándolas, y

haciéndolas más justas desde el punto de vista social.

En esa perspectiva encontrarían justificación las medida fiscales, la demanda de sacrificios a unos y otros

y se podría crear un .clima de confianza y de responsabilidad nacional, da entusiasmo frente a vuna tarea

que no va a ser fácil y que de-mandará el esfuerzo de varios.

Apoyo a! ingreso en el Mercado Común

Por lo que hace a la política exterior, los comunistas sostenemos la petición presentada por e! Gobierno

en Bruselas para que comiencen las negociaciones que conducirán a España al ingreso en el MCE.

Nos pronunciamos por una política de paz y cooperación en Europa y en el mundo, con todos los países,

cualquiera que sea su régimen social.

REVISIÓN DE LA POLÍTICA SOBRE EL SAHARA

•Lamentamos que el Gobierno español en el período de1! señor Arias haya hecho una opción en´ el caso

del Sahara no por la autodeterminación del pueblo sa-haraui, sino en favor del expansionismo marroquí.

Nos pronunciamos por una revisión de esa • política y por un mejoramiento de las relaciones con Argelia,

que es ya hoy un "partenaire" importante en el terreno comer cial y podría serlo mucho más —y aquí no

olvidamos la incidencia que ello tendría en, la solución de nuestros problemas energéticos—en una

situación de crisis en la que tan esencial resulta lograr nuevos mercados.

¿Por qué planteamos los problemas así? ¿Por qué llamamos a una política de concentración nacional

democrática? Porque estimamos que la situación de España es más crítica de lo que muchos creen. Y

porque consideramos utópica la actitud de quienes piensan que aquí hay el espacio para una alternancia

tranquila de dos grandes partidos, como en tiempos de Cánovas y Sagasta, o como puede acontecer hoy

en Alemania Federal, Gran Bretaña y Estados Unidos.

Interpretar los últimos resultados electorales, adquiridos en una coyuntura excepcional, como una

situación estable, qué se va a reproducir metódicamente da modo que si fracasa el Centro gobierne el

PSOE o viceversa es un sueño que puede conducir a un triste despertar.

Aquí es necesario que todos arrimemos el hombro para levantar el país. Pero que lo arrimemos no unos

abajo y otros arriba, no los banqueros -en- el Gobierno dirigiéndolo todo y loa. trabajadores fuera de él,

sino reconociendo a estos últimos el derecho a un espacio de poder político que les ha sido sistemáti-

camente negado en este país, Y junto con el espacio de poder político, los trabajadores necesitan un

auténtico código de derechos, en el que se reconozcan la personalidad de sus organizaciones, sus

libertades sindicales y que comience a llevar la democracia al seno mismo de las empresas.

Estas son las ideas que quería exponer la minoría parlamentaria comunista ante el Congreso y el país ai

inicio de esta nueva andadura, cuyo éxito nos importa vitalmente a todos los españoles. Muchas gracias

por su atención. (Aplausos.)

 

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