Señor Areilza. 
 La Monarquía debe ser democrática     
 
 Informaciones.    15/11/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

15 de noviembre de 1972

SEÑOR AREILZA:

"La Monarquía debe ser democrática"

BARCELONA, 15. (MENCHETA.)—«El Noticiero Universal», en su edición de esta tarde, publica unas

declaraciones de don José María de Areilza, conde de Motrico, en los siguientes términos:

«Para que la monarquía sea aceptada por la mayoría del país es preciso que sirva eficazmente sus

intereses y que ofrezca una fórmula de convivencia política, dentro de la cual el mayor número de

españoles se encuentre a gusto. Aunque la frase parezca exagerada, yo diría que hay que, reconciliar a la

monarquía con el pueblo y que hay que interesar al pueblo para que considere a la institución como algo

propio que pertenece a la colectividad.

Para eso, la monarquía tiene que ser una institución nacional que interese a la totalidad del país. Por ello

no es concebible un monarca partidista, ni un Rey de derechas o de izquierdas, o manejado por un grupo o

camarilla sujeto a dogma. Ni un monarca con confesor determinado a lo Nithard, o a lo Daubenton. El

Trono debe ser la instancia suprema arbitral, que rige y encarna la nación y asume el destino de la

colectividad frente a los demás pueblos.

La monarquía debe ser democrática, es decir, apoyada en el consenso popular y en las instituciones

representativas; garantizadora de las libertades básicas del hombre, clave de los Estados de derecho;

sintetizadora de los diversos grupos, clases y pueblos que componen España; abierta al cambio y a la

transformación que exige nuestro tiempo; interdependiente con el resto del mundo; mirando al porvenir

más que al pasado, como corresponde al talante juvenil de su regio protagonista, el Príncipe Juan Carlos,

y henchida de solidaridad social.

Yo creo que todas esas condiciones pueden lograrse dentro de la organización institucional vigente, con

una adecuada interpretación y desarrollo de Leyes Fundamentales y una necesaria reforma y modificación

de aquello que se juzgue conveniente para el interés de la comunidad hispana. No en vano se ha repetido

en más de una ocasión, por la máxima autoridad en la materia, que «España tiene una constitución

abierta.»

Por eso creo que España puede y debe tener también, en el futuro, una monarquía abierta.

 

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