Autor: González Muñiz, Antonio José. 
   La misma canción política     
 
 Ya.    03/08/1977.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

LA MISMA CANCIÓN POLÍTICA

• Cuando una señoría lanza por anticipado, antes de entrar en en tema, la consabida frase de que

hay que olvidar el pasado", la experiencia nos dice que es» señoría va a hablar del pasado reciente con

acritud cuantas veces lo crea conveniente, que suelen, ser por lo menos, dos en cada parrafada. Así, el

senador catalán señor Benet Morell.

• Contra Cataluña, según versión del señor Benet Morell, se ha ejercido "un genocidio cultural",

a-demás de muchos otros atentados, par el régimen anterior. Tuvo un gran interés en olvidar el pasado,

recordando el fusilamiento—dos años después de terminada nuestra guerra—del presidente de la

Generalidad, don Luis Companys. Su memoria no le hacía olvidar el pasado que su lengua pre-tsnds

olvidar.

• El señor Benet Morell tuvo la petulancia de decir que su grupo parlamentario de senadores,

integrado por 15 señorías, catalanas, resentaba a más de dos millones trescientos mil ciudadanos da

Cataluña que les habían votado; un número de electores—dijo—superior en más de la mitad al número de

españoles que votaron a Unión de Centro Democrático.

• Tal afirmación matemática levanta alguna protesta, y después vino la sorna civilizada del profesor

Sánchez Agesta para puntual!» zar que en Cataluña, como en toda España, no habían votado sólo

catalanes debido al fenómeno de las inmigraciones. Pues bien todo «4 exordio sobre el pasado—que el

señor Benet Morell quiere olvidar—tenía un fin concreto: el reconocimiento de la Generalitat.

• ¿Cuándo se reconoce esa institución catalana que nació hace Oo»{ cinco siglos í No cuando las

Cortes lo decidan, no cuando el Q-obie-rno crea conveniente. Esa institución hay que reconocerla a fecha

fija: el 11 de septiembre próximo, que, según dijo el señor Benet Morell, es .el día de la fiesta nacional

catalana. Ni un día antes ni un día después. Plazo fijo y perentorio.

• El senador vasco señor Unzueta Uzcanga pidió también el reconocimiento autonómico del País

Vasco. Lo hizo sin palabras de acritud ni recuerdos del pasado, que olvidó. Solicitó lo que considera

un derecho del pueblo vasco. Hasta tendió un cable cordial a Navarra, para que se suma a esa

autonomía, llamándola "madre d« Vasconia".

• "El Senado tiene que templar las autonomías con el espíritu de solidaridad—dijo en una magnífica

intervención el profesor Sánchez Agesta, que no hablaba en las Cortes desde hace diez años—. Lo

que es y pueda ser España—añadió—depende de la unidad y de la variedad de toda ella." Sobre estas´

concepciones territoriales dio un curso práctico para impacientes.

• Pero fijemos la atención ahora en otro senador, don Justino Azcárate, que en una sensata intervención

nos dio una muestra evidente de su señorío intelectual y parlamentario. Este hombre tiene su historia, y

por ello, tiene esperanzas fecundas para hacer juntos otra historia de España, la que corresponde a la

Monarquía.

• ¿Exposición de problemas o ráete bien reflexiones? Mejor/ advertencias y recomendaciones. En la

acción política, dijo, las buenas formas y modales tienen una singular importancia; practiquemos la

sinceridad y la veracidad; ensalcemos & los justos. Solamente ee puede practicar la democracia si

creemos de buena fe que aquel de quien sé discrepa puede tener algo de razón.

• Nuestra democracia, advirtió el señor Azcárate, tiene que pasar por un estrecho y peligroso desfiladero

y solamente a su término, a través de una evolución inexorable e ineludible, podremos crear una sociedad

más justa. No estamos ante un porvenir especialmente favorable.y no serán los años que se aproximan

pródigos en facilidades.

• El señor Aneáronte tuvo la elegancia de solicitar el traslado a, España de los restos de tres jefes de

Estado: don Alfonso XIII, don Niceto Alcalá Zamora y don Manuel Azaña, como una demostración

pacífica y unánime, proclamó, de la terminación definitiva de la guerra civil. Otra petición: el retorno del

cuadro "Guernica", de Picasso.

• En la sala estaba ese avispado político que es el ministro de Cultura, señor Cabanillas, para no dejar en

el aire la última petición. "En eso estamos en mi Ministerio", dijo con puntualidad política y

parlamentaria. ¿Y qué más? Intervenciones del señor Villar Arregui para .analizar el momento actual y

proponer directrices futuras y de los. representantes" socialistas, y centristas, para repetir lo que sus

grupos ya dijeron en el Congreso. La misma canción política en voces distintas.

A. J. G.M

 

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