El PSOE exige el cese de Martín Villa. 
 Martín Villa: El control del parlamento más necesario que nunca     
 
 Diario 16.    14/09/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Martín Villa: El control del Parlamento, más necesario que nunca

El ministro, del Interior, Rodolfo Martín ´ Villa, dijo ayer en el pleno del Congreso de Diputados que "el

ejercicio de la autoridad bajo el control del Parlamento es más necesario que nunca en momentos de

transición como los que vive España", y defendió a la Policía al mismo tiempo que solicitaba

comprensión para su actividad. "En un Estado democrático —añadió— sobran las leyes represivas

propias de un Estado autoritario, pero en un Estado democrático es más imprescindible que en un Estado

autoritario la presencia de la Fuerza Pública, como garantía de las libertades ciudadanas."

Martín .Villa repasó los datos aportados por las investigaciones sobre el incidente de Santander, y afirmó,

entre otras cosas, que el diputado no fue golpeado por los policías que le conducían al acuartelamiento, si-

no por otro policía armado ,"que acababa de llegar en ese preciso instante al lugar de los hechos y que,

ajeno a todo lo sucedido, al ver que una persona se resistía a ser conducida por otros policías armados

uniformados, le golpeó con la defensa .reglamentaria".

Martín Villa dijo también que la actuación de paisano de unos miembros de la Policía Armada, "aun ha-

ciéndolo con el propósito de impedir un presunto comportamiento delictivo", puede ser una infracción, y

qué el Ministerio del Interior ha ordenado "la instrucción del expediente reglamentario". El ministro

precisó que la competencia para apreciar y sancionar las posibles responsabilidades de la Policía re-

glamentariamente uniformada corresponde "con carácter exclusivo y excluyente a las autoridades

judiciales".

Las FOP, sin adscripciones políticas

Manifestó después Martín Villa que sí se producen "extralimitaciones o abusos de poder existen

mecanismos suficientes en .nuestro ordenamiento para su denuncia y corrección". El ministro dijo

después, entre otras cosas, lo siguiente:

"No es a través de enfrentamientos y algaradas callejeras como un país funciona, como una democracia se

consolida. Para ello es preciso que los debates políticos, las aspiraciones de las, fuerzas sociales, se

produzcan en el seno de los órganos de representación y en el ejercicio de los derechos y libertades."

" Si se parte del apriorismo de motejar como meros "cuerpos represivos" precisamente a las´ instituciones

que deben garantizar el que la sociedad pueda funcionar normalmente y manifestar sus opciones en un

contexto de libertad, la democracia, será una utopía irrealizable. A esa finalidad, y no a otra, se orientan

todos nuestros esfuerzos: a que las Fuerzas de Orden Público, sin adscripción a ninguna opción política

concrete, sirvan profesional y fielmente al Estado, porque sólo así sirven 3 todos los ciudadanos y al fin

mismo de la democracia"

"Las Fuerzas de Orden Público están sirviendo disciplinadamente a toda la comunidad española organiza-

da en Estado y están sirviendo ejemplarmente a la indispensable tranquilidad y seguridad que debe

presidir el proceso de tránsito democrático. Y a cambio hemos de convenir que no pocas veces reciben un

tratamiento que debo calificar, sin paliativo alguno, como inadmisible."

Transparencia

Rodolfo Martín Villa citó después las normas dictadas por el Gobierno en su "política de adecuación" y

las medidas actualmente en desarrollo, entre ellas "el establecimiento dentro del Cuerpo General de

Policía de un sistema asociativo para la represión y defensa de sus intereses profesionales, con carácter

específico por tratarse de personal que usa armas en el desarrollo de sus . funciones y estar, por ello,

excluido de la regulación común áobre el derecho de asociación sindical de los funcionarios públicos". El

ministro también dijo luego:

La calle es de todos

"La calle, señores diputados, es de todos. La calle está para el ejercicio moderado de los derechos cívicos,

pero también para circular, para uso común y público, que también son derechos irrenunciables de los

ciudadanos. La calle no está para temerla ni para tomarla, sino para poder utilizarla pacífica y

tranquilamente."

 

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