Autor: Redondela, J. A.. 
 Asunto Jaime Blanco. 
 Ganaron las minorías  :   
 AP, PCE, PSP fueron los moderados. 
 Arriba.    15/09/1977.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Asunto Jaime Blanco

GANARON LAS MINORÍAS

(AP, PCE y PSP fueren los moderadas)

MADRID. (De nuestra Redacción, por J. A. Redondela) Si hubiera que buscar un perdedor en las esferas

políticas o en las esferas sociales, ya tenemos uno: el PSOE. Los socialistas de Felipe González han

perdido por amplio margen. Del tristemente célebre pleno del Congreso para discutir el «affaire» Jaime

Blanco no han salido bien parados ni UCD, ni PSOE, aunque este último haya perdido por goleada. Se

han beneficiado, por el contrario, las minorías parlamentarías, PC, AP y, sobre todo, PSP, después de la

realista intervención del profesor Tierno. Efectivamente, como dijo el viejo profesor, un incidente no se

puede elevar a categoría. España es más importante. El país también. Después de este pleno, la

concurrencia habrá comprendido mucho mejor la necesidad de minorías con voz y voto en el Congreso.

Si no hubiera sido así, a estas alturas e| pleno Jaime Blanco, que lleva camino de costar más de cincuenta

millones de pesetas a la Hacienda Pública, es decir, al pueblo, hubiera resultado una riña en un patío de

vecindad.

Felipe, a última hora

Pero vayamos por partes: el pleno Jaime Blanco no había sido más que un incidente —incidente que, por

supuesto, había que corregir— y en esta apreciación coincidían tanto destacados miembros de UCD como

e) líder del Partido Socialista, Felipe González, que lo manifestó más o menos de este modo nada más

llegar de su gira iberoamericana, ¿intuía Felipe González el marasmo que podría liarse si se convocaba un

pleno de estas características? La pregunta se la formulaban ayer destacados miembros de la clase política

después de la intervención del líder socialista y de varios diputados del PSOE y UCD. La respuesta

también se comentaba en estos círculos: Felipe González conocía «las posibilidades de follón que podrían

producirse en e] pleno». Lo demuestra su intervención, que se produjo a última hora, cuando la Prensa

anunciaba que él que pediría la dimisión de Martín Villa no iba a ser él, sino Alfonso Guerra. Así las

cosas, es necesario hacer otra pregunta, ¿por qué intervino Felipe González a última hora? La respuesta

podría darla el líder del PSOE. Sin embargo, pueden aventurarse otras hipótesis no desmentidas por el

partido, sino al contrario, corroboradas por la cadena de dimisiones que se están produciendo en las

ejecutivas provinciales; es decir,, podría aventurarse la hipótesis de que en el seno del PSOE existe una

crisis más grave y más profunda de la que se ha filtrado a los medios informativos. ¿Se ha desgastado

Suárez en este incidente? No. ¿Entonces, por qué se ha desgastado Felipe González, si Felipe es e!

recambio?

UCD, a mano alzada

Pero las desgracias no vienen solas. Si PSOE perdió por goleada, UCD, que era su rival, tampoco salió

victorioso. Esto lo pone de relieve la maniobra del presidente de la Cámara, señor Alvarez de Miranda, en

el último minuto: «que la votación —dijo— sea en lugar de secreta, nominal». Es decir, viéndose los

rostros cada cua| a cada cual.

¿A qué temía el presidente del Congreso, presumiblemente obediente a la disciplina de UCD? ¿Temía

acaso a alguno de los diputados de fa mayoría o a los de Alianza Popular o PC? Aquí, en este pleno, no

han ganado las mayorías, han ganado las minorías. Y han ganado por falta de perspectiva política del

PSOE. Ahí está el discurso de Fraga; el discurso de Carrillo, lleno de fragancia política, aunque sus

palabras puedan producir más discrepancia en sus bases; y, por último, ahí está et discurso del socialista

Tierno Galván —«el pueblo se aleja cada vez más de esta Cámara»—, aplaudido por todos los

parlamentarios, excepto, paradójicamente, por el grupo socialista de Felipe González.

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