El PSOE derrotado en el Parlamento     
 
 Ya.    15/09/1977.  Página: 12-13. Páginas: 2. Párrafos: 33. 

El PSOE, derrotado en el Parlamento

Su moción pidiendo el cese de Martín Villa sólo obtuvo 118 votos, frente a los 160 en contra de UCD

Según Felipe González, hay una falta de adecuación al actual momento político de toda una filosofía del

orden público superviviente de la etapa anterior UCD sacó adelante su moción

La moción de censura a Martín Villa fue ayer derrotada en el Congreso. La abstención de todas las

minorías a la propuesta socialista facilitó la victoria parlamentaria de UCD. tos grupos parlamentarios del

PSOE y Socialistas de Cataluña consiguieron 118 votos favorables, frente a 160 negativos, con 68

abstenciones.

La segunda moción, de UCD, triunfó por el escaso margen de 153 votos a favor y 135 en contra, también

con las abstenciones de todos los grupos minoritarios, salvo el Partido Comunista de España.

Tras seis horas de sesiones, el presidente de la Cámara declaró aprobada la moción presentada por la

Unión de Centro Democrático, como fin a la primera batalla parlamentarla planteada directamente como

crítica de frontalmenté contará el Gobierno. El desarrollo : del Pleno, que continuará él próximo martes, a

las cinco de la tarde, con un debate de política Internacional, ha ratificado sobre todo la importancia y la

atención del país hacia las Fuerzas de Orden Público, tanto en la defensa efectuada por el ministro del

Interior como en las intervenciones de los grupos de oposición.

Reanudación de la sesión

A las cinco y cinco de la tarde e1 presidente del Congreso, señor Alvarez de Miranda, abrió la sesión

haciéndose eco del sentimiento de dolor por el fallecimiento del senador del PSOE Mor Alicante don

Julián Andújar. Inmediatamente, el primer secretario de la mesa, señor Ruiz Navarro, procedió a la

lectura de las mociones que habían pasado u trámite el día anterior.

Seguidamente comenzó la defensa de la moción del Partido Socialista Obrero Español, para lo cual subió

al estrado «1 primer secretario del citado partido, don Felipe González, quien comenzó por lamentar que

fuese el ministro del/Interior «1 primer miembro del Gabinete que, tras la fecha histórica del 15 dé junio,

comparece ante el Congreso para cuestiones referidas al orden público, siendo, como son, tan graves y

aguaos los problemas económicos y sociales por los que pasa nuestro país. El dirigente socialista indico

que en el tema debatido subyace un problema de gran trascendencia como el papel que e« nuestro futuro

desenvolvimiento democrático va á tener el Parlamento y la necesidad de qué el •. Gobierno rinda cuenta

ante las Cortee de sus actuaciones.

Acusaciones contra el Gobierno

Según el primer mandatario del PSOE, la madurez de nuestro pueblo no puede ni debe ser interpretada

como voluntad con-tinuista ni como sumisión a procedimientos de Gobierno que continúan teniendo las

características autoritarias del pasado. Acusó al Gobierno y a UCD de resistirse a que el Parlamento

asumo, su función controladora y fiscalizadora y aseguró que el problema de Jaime Blanco no es más que

una de las muestras reveladoras de la falta de adecuación al actual momento político de toda una filosofía

del orden público superviviente de la etapa dictatorial. Acusó al señor. Martín Villa de plantear de forma

tergiversada y errónea la cuestión y apuntó que la acción de las fuerzas del orden público debe coincidir

con la voluntad mayoritaría del pueblo y darse por esta vía esa síntesis de respeto y afecto mutuo entre

ambas partes. Señaló lo decisivo del papel de las FOP en esta situación de transición democrática y volvió

a insistir en que la exigencia de responsabilidad va dirigida sólo al Gobierno, en concreto a los

directamente responsables del funcionamiento y orientación de las FOP.

Recordó en otro momento «e su parlamento que el reglamento de la policía gubernativa de 1975 sigue

plenamente vigente y en él se legaliza la actividad disfrazada, sin uniforme de los integrantes de las

fuerzas del orden. No obstante, Felipe González expresó el reconocimiento a unas fuerzas del .arden que,

educadas e instruidas para la represión de la libertad y de la democracia, son capaces de adaptarse la una

nueva situación. Tras, referirse a lo que él señor Martín Villa calificó de "incidental" y al incumplimiento

legal que supone el que ni el gobernador civil ni él mismo dieran cuenta inmediato de lo acaecido al

presidente de las Cortes ni al del Congreso. Unas de las conclusiones a que el primer secretario del PSOE

llegó fue la de que, en definitiva, el problema más grave es el de seguir, sometidos a autoridades

gubernativas que se niegan a reconocer aún más que la condición de parlamentarios, la de simples

ciudadanos.

Finalmente, concluyó, tras pedir la amnistía total y la liquidación de todos los residuos autoritarios de la

legislación anterior, que la autoridad en democracia nada tiene que ver con el autoritarismo ni con

instrucciones paralelas y no conocidas. "La autoridad—dijo—nace de la fuerza moral que da el contribuir

al desmantelamientó de la dictadura y ai fortalecimiento de la democracia."

Contestación de UCD

Contestó al señor González don José Pedro Pérez Llorca, de la Unión de Centro Democrático, que

comenzó por decir que las elecciones del 15 de junio "han hecho que los que estamos aquí podamos

escuchar a Felipe González", frase que fue acogida con comentarios reprobatorios por parte d« los

socialistas. Acusó al grupo parlamentario del PSOE de "imponer" la celebración de un pleno sobre un

caso concreto y no propone que se vaya a hablar del paro, precios, agricultura, enseñanza, etc., lo cual es

lamentable y lamentado por UCD. (De nuevo comentarios desaprobatorios que obligaron al presidente a

pedir silencio a la Cámara.) Siguió atacando al PSOE, diciéndole que en los actuales momentos considera

que es único grupo parlamentario democrático en la Cámara cuando lo son todos como consecuencia de

las elecciones del 15 de junio. Fue en este momento cuando sacó a relucir que el origen de esta actitud

socialista está, en el manual que recoge las resoluciones del XXVII Congreso del PSOE, para lo cual leyó

textualmente el párrafo quinto de la resolución política. (Finalizada la lectura, fue aplaudido con

entusiasmo por los diputados socialistas.)

Las conclusiones sacadas por el señor Pérez Llorca de la lectura anterior fueron la afirmación de que el

Parlamento es instrumento más del poder en el mismo plano que los comités de barrio; posturas

revolucionarias marxista-leninistas, descartadas hoy por los socialistas europeos; irrever-sibilidad de las

medidas que comporta la irreversibilidad del poder y, finalmente, el hecho dé que el PSOE no descarte las

medidas de fuerza, en torno a lo cual hizo alusión a la impunidad parlamentaria que pretende utilizar la

fuerza. En contrapartida, el diputado de UCD señaló que su partido defiende la supremacía del

Parlamento, la reversibilidad absoluta del poder, el rechazo de la revolución y la defensa de la,

inmunidad, no confundida con la impunidad a la fuerza.

Intervención de Alfonso Guerra

Acto seguido subió al estrado Alfonso Guerra para protagonizar la intervención más dura de sesión de la

noche contra el Gobierno y UCD. Dijo el diputado socialista, tras agradecer al señor Pérez Llorca su

"magnífica defensa de la proposición socialista, que UCD trata de distraer el tema, como lo hiciera el día

anterior el ministro del Interior. "Decir que todo ha cambiado —afirmó—cuando está pendiente la

amnistía total, la solución del paro, de las autonomías..., es faltar a la verdad." Continuó diciendo que el

caso Blanco no se trata, de un mero incidente, sirio del respeto de los derechos humanos, y censuró

duramente el hecho de que pasasen cuatro días hasta la aparición de la nota del gobernador civil de

Santander, nota que calificó de prefabricada, sin relación real con los hechos.

Poco antes, el diputado socialista había hecho una directa alusión a un columnista de un vespertino

madrileño "que recuerda la voz de su amo", y trata de envenenar el PSOE sin conseguirlo. De Martín

Villa dijo qué es "símbolo del franquismo en este Gobierno... Habría que preguntarse—se dirigía al

ministro— si, no es usted quien controla á los incontrolados", y recordó la salida del hombre de marrón

del cuartelillo de la Policía Armada al comienzo de los incidentes de Santander. Tras esto se dirigió al

ministro de Relaciones con las Cortes, señor Camuñas, y recordando sus declaraciones sobre la

inmunidad parlamentaria en el sentido de que no debe:´ ser convertida en patente de corso", le dijo: "Si

aquí hay algún corsario, es el. ministro de Relaciones con las Cortes". Finalizó expresando su deseo de

saber ni el señor Fernández Ordóñez y el señor Garrigues Walker están en solidaridad con Martín Villa, y

manifestando que ciertos diputados de UCD "sí esperábanlos solidaridad con las fuerzas democráticas...

"El miedo a la censura de UCD esconde la falta de credibilidad que tiene el Gobierno... Señor Martín

Villa, el país no quiere tener ministros como usted si el país quiere la democracia. Deje su puesto".

Ningún aplauso se oyó en la Cámara. El diputado de UCD, señor Martín Oviedo, intervino para decir que

el Parlamento no es una cámara de los horrores, ni una comisaría ni cámara de denuncias, sino que está

para defender cosas con todo el rigor obligado. Afirmó que el P3OE trata de poner en marcha eí

argumento último de la responsabilidad política. "El voto de censura—dijo— es él rechazo a un

programa... La responsabilidad política es un derecho propio de un Parlameno, y UCD se propone

establecerlo en la Constitución".

El gesto de Suárez

Con gesto desaprobatorio de1 presidente del Gobierno, don Adolfo Suárez, el ministro de Relaciones con

las Cortes solicitó permiso del presidente del Congreso para contestar a la alusión hecha a su persona por

el señor Guerra. Ratificó su afirmación de que le parecía una imprudencia que un diputado irrumpiera en

la calle en una manifestación callejera, en una lucha callejera d» números y muchachos santanderinos.

Con un "querido Alfonso" por delante, el ministro declaró que el Gobierno es de UCD y UCD. hizo su

campaña electoral comprometiéndose ante el país a construir una España en paz, libre y en solidaridad

unos con otros.

Tocó el turno para la defensa d« la moción de Alianza Popular, Don Manuel Fraga Iribarne tomó la

palabra para afirmar que "no estamos en la posibilidad de Intervenir en una cuestión disciplinaria, o aún

menos judicial, para las que somos manifiestamente incompetentes". Manifestó que el privilegio de

inmunidad ea el más extraordinario de todos y, por lo mismo, el que debe ser aplicado con criterio más

réstrictivo. "Nada tiene que ver la manifestación eluda ciudadana -dijo—con la exhibición de banderas

ilegales, con el proferir insultos a las fuerzas del orden y otras formas inaceptables de conducta. Nuestro

Grupo entiende que sí algo debe reprocharse al Gobierno, y al señor ministro del Interior, no es exceso de

celo en la defensa del orden público, sino justamente todo lo contrarío. Tocios tenemos conciencia de que

en todas las manifestaciones externas y cuantificables del orden público vamos por un camino de tríate

degradación." Hay que mantener, según el Grupo Parlamentario de AP, la moral y el animó de las

"sacrificadas" fuerzas d«l orden público. ´ÍNo es—finalizó—«1 momento para que esta Cámara participe

en la tarea ds desmoralizar y preocupar aún más a esas fuerzas, sino d« asumir todos nuestros deberes d«

ciudadanos en estos momentos difíciles."

Sánchez Teránt

Aislar a los provocadores

La moción de UCD fue defendida en primer lugar por don Salvador Sánchez Terán, quien insistió en la

necesidad de atajar la acción violenta de grupos minoritarios que en muchas ocasiones provocan

incidentes y enfrentamientos una vez finalizadas, en perfecto orden, las manifestaciones. Las directrices

para garantizar la paz ciudadana han de ser, según el asesor del presidente del Gobierno, solicitar la

cooperación de todas las fuerzas políticas para separar las manifestaciones legales de los grupos

minoritarios; recabar de] Gobierno una actuación clara y profunda para el aislamiento de esos grupos y,

finalmente, promover los cambios legislativos que sancionen eficazmente esas actuaciones. Expresó su

convencimiento de que con este pleno ha finalizado la luna de miel parlamentaria.

Don Luis Gómez Llorente, por el PSOE, intervino .para decir que no ha habido en ningún momento luna

de miel parlamentaria ni extraparlamentaria, sino mesura y moderación tras cuarenta años de estar

apartados del Parlamento. Insistió en que las responsabilidades políticas tienen que ser enjuiciadas ante el

Parlamento para pasar después a calificar de incorrecta la actuación de las autoría adíes gubernativas.

"Todos—puntualizó-— tenemos el máximo respeto a los agentes .del orden y todos lea respetamos

porque también tienen que garantizar ia democracia... fío son las fuerzas del criden Publico las acusadas,

sino el ministro y el gobernador." Aludió a la falsificación de hecho» y tergiversación da acontecimientos

para .concluir que de lo que se trata es de que el pueblo tenga fe en que en el salón del Congreso haya

alguien que le esté representando y «levando su voz.

Don Modesto Fraile, UCD, tomó la palabra para manifestar que su partido defiende la Inmunidad

parlamentaría conforme al Derecho tradicional español, y al Derecho comparado, reafirmando que el

tránsito pacífico a la democracia lo han hecho posible las fuerzas del orden público y quienes las mandan.

Tierno Galván:

Política de estadistas

El Grupo Parlamentario Mixto elevó a la presidencia el ruego de que se diese a su moción la tramitación

prevista y la remita a la comisión pertinente. Como consecuencia, la moción no fue defendida ni votada,

aunque el profesor Tierno Galván, presidente 4e dicho grupo parlamentario, subió al estrado invitado por

la presidencia, y desde él señaló la necesidad de que el debate´ tuviera un sentido más amplio que el de

unos meros incidentes; de una redefinición del orden público, teórica y práctica de una nueva concepción

del orden público democrático para que laa fuerzas del orden garanticen el orden constitucional!

Con su altura acostumbrada, él profesor Tierno Galván afirma que los mecanismos de control por parte

del legislativo Jxan de concretarse en loa~ votos de censura y de confianza, en la necesidad de regular

jurídicamente el régimen de transición. Ante, los graves y urgentes problemas-socio-económicos del para,

el PSP vería bien un Gobierno de coalición UCD-PSOE o un Gobierno de configuración más amplia.

Negó su ¡apoyo al voto de censura sin que exista alternativa de recambio. Señaló la necesidad de

coadyuvar a la eliminación de loa fundamentos de unos hechos qua pueden volver a ocurrir sn

cualquier momento. "La política española—concluyó—tiene que ser una, política de estadistas, y la

estamos convirtiendo en política de políticos que sólo lucha por la fracción; ve el presente, pero no "el

.futuro, y carece de la intuición y previsión necesaria para un plan general. Si caemos en el vicio del

político que sólo ve lo concreto e inmediato, correremos el riesgo de convertirnos en un país de políticos,

en un país sin futuro. Cada vez se aparta más el pueblo y la opinión pública de esta Cámara porque el

cuerpo político de la nación está perdiendo entusiasmo." Se pudieron escuchar muchos aplausos de UCD

a la alocución del presidente del PSP.

Los socialistas de Cataluña

Don Francisco Ramos fue el encargado de defender la moción presentada por el grupo parlamentario

Socialistas de Cataluña, que votó con el PSOE los ceses del ministró del Interior y del gobernador civil de

Santander. Comenzó por dejar claro que las instituciones políticas armadas y •civiles realizan diariamente

una. tárela muy difícil y también a diario tropiezan con grandes dificultades; Apuntó que cuando un país

pasa de la dictadura a la democracia no son suficientes reformas técnicas como cortinas de humo; los

cambios de régimen exigen cambios en las fuerzas del orden público y que la Policía esté al servicio del

orden judicial.

Según Socialistas de Cataluña, algunos miembros de las fuerzas del orden tienden a considerara» más

defensores de] orden superado que de la democracia. Defendió el señor Ramos un orden público eficaz,

firme frente a lo» que no quieren someterse a la paieííjca ley de convivencia. ^Pata finalizar poniendo d«

relieve su convicción de que las mociones de censura no hacen sino fortalecer la democracia.

Contestó al portavoz de Socialistas de Cataluña don José Pedro Pérez Llorca, de UCD, de cuya

información, por su importancia, ofrecemos información aparte.

Debate de la moción comunista la moción del grupo parlamentario comunista fue defendida por don

Santiago Carrillo. Adelantó que su intención no era realizar un proceso a las fuerzas de orden público ni

provocar una crisis de Gobierno, sino expresar «na voluntad—expresada al final de su intervención—de

resolver los problemas fundamentales del país á través de la única solución viable en su opinión: el

Gobierno de concentración.

En el comentario del discurso del señor Martín Villa apuntó que "no se sabía si era una defensa de las

fuerzas de orden público, que nadie pone en cuestión, o la defensa de los excesos da algunos de sus

miembros". Las agresiones de los agentes de la autoridad—indicó—, según sus informadores, se habían

producido también contra un senador de UCD, aunque no denunciará el hecho. La inmunidad parlamen-

taria no se puede considerar un privilegio, sino el reconocimiento de la representación del pueblo como

poder supremo del país. Por eso cualquier ataque a ella es una ofensa a la Cámara y al pueblo.

Las fuerzas del orden forman parte del pueblo—afirmó—, pero sus componentes no han elegido con

plena libertad su oficio, han sido empujados por. las circunstancias sociales. Y han sido "utilizados en el

pasado para oprimir a la» capas sociales a las que pertenecen, para defender a un régimen contra su

pueblo". "Nosotros vemos su comportamiento profesional y serio." Los errores no son suyos -añadió—,

sino del Gobierno, qué ho - tiene una política ciara de orden público; hace falta una auténtica reforma

democrática; para que las fuerzas del orden se vean sometidas A la jurisdicción civil y no sean fuerzas

militarizadas. Y hace falta separar a las minorías que comprometen su prestigio y :sú honor.

La defensa del orden—«eñalA «n otro momento—estii en función de otra serle de problemas políticos:

amnistía total, resolución de los problemas autonómicos, resolución de la crisis... "La solución no es tan

sencilla como ln destitución del ministro d«l Interior.´.´ "Porque todavía es posible—señaló en un ataque

frontal—^que el Centro encuentre «n. ministro peor que Martín Villa...

tía. prepuesta comunista se cea-´ tro en una invitación´ a que "entremos de una vez a discutir los

problemas de fondo del país". Más grave que un atentado es la situación de un millón y medio d* trabajad

osees que pueden quedar en paro, la crisis de la pe-queñ´a y mediana empresa, la educación, la sanidad, la

Seguridad Social". "Al pueblo no le interesa tanto el orden como vivir y tener seguridad en el mañana.

Para ello es ineficaz la acción de un Gobierno minoritario." Ciútico al Gobierno y al PSOE ,y ratificó su

propuesta de un Gobierno de concentración nacional, en una intervención salpicada de humor.

El diputado de UCD don Fernando Benzo Mestre .renunció « la defensa de su apelación.

El Gobierno asume la moción vasca, incluida (a amnistía

La moción de la minoría vasco-catalana, defendida por don Xataiér de Arzallus, abarcó más que el debate

del incidente de Santander la acometida de ios problemas fundamentales actuales: amnistía tótal,

calificada de absolutamente ineludible; urgencia de la implantación de las medidas económicas, y la

Constitución definitiva dé la Cámara, junto a la satisfacción de la exigencias autoíiómicas, .El señor

Sanchez Terári, representante de UCD, propuso en su intervención la retirada de la moción vasco-

cataíana, para convertirla en una comunicación al Gobierno, que aceptaría plená-mente en su espíritu.

Don Iñigo Aguirre, tras las palabras del señor Sánchez Terán, aceptó la retirada de la moción, por cuanto

el Gobierno se res-poaeatoillzó ante la Cámara de buscar vías rápidas y eficaces de solución de los

problemas expuestos.

Tras su intervención, finalizado el turno de oradores, el presidente del Congreso anunció el comienzo de

las votaciones de cada una de las mociones.

Los grupos parlamentarios socialistas de Cataluña y Alianza Popular decidieron, antes dé iniciarse, retirar

la votación de sus «nociones, como antes había decidido el grupo mixto.

 

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