Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   Huéspedes indeseables     
 
 ABC.    09/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. MIERCOLES 9 DE FEBRERO DE 1977.

APUNTE POLITICO

Huéspedes indeseables

Por José María RUIZ GALLARDON

He leído que han estado en Madrid varios importantes líderes de los partidos comunistas francés e

italiano, con el fin de preparar una «cumbre» eurocomunista europea que se celebrará dentro de unas

semanas en nuestra capital.

La noticia, a estas alturas de la «evolución» política española, ya no tiene nada de sorprendente. De

alguna manera parece que vale todo, y éste es un país, señores, que ha olvidado hasta su propia legalidad.

Que yo sepa, Santiago Carrillo, protegido, eso si, por sus guardaespaldas y por fuerzas puestas a su

disposición y para su seguridad, campea por sus respetos. Pero, con todo, resulta que se encuentra

profesado por asociación ilegal. Lo que debe querer decir algo, digo yo.

Y ese algo no puede ser otra cosa que el hecho de asociarse bajo las banderas comunistas ofrece «indicios

racionales de criminalidad», según reza la exigencia del viejo artículo 384 de la ley de Enjuiciamiento

Criminal, para que un magistrado-juez pueda derretir un procesamiento.

Bueno. Pues si la asociación comunista es vehementemente indiciaria de constituir delito, yo me pregunto

si la proyectada reunión de los señores Berlinguer, Marchais y demás, puede tranquilamente celebrarse en

esta vieja piel de toro. Quizá lo más probable es que se trate de echarle un nuevo pulso al Gobierno.

O sea, que está claro. Por un lado se negocia con el presidente Suárez —y poco importa la presencia física

del secretario general del «P. C E.> en la ceremonia de la negociación—, y, por otro, se desafía la

legalidad vigente forzando aquí la celebración de un Congreso que, repito, cuando menos, es sospechoso

de constituir delito.

Estas situaciones sólo se producen en supuestos extremos de ambigüedad. Y, de cara a las elecciones,

toda ambigüedad es mala. Claro que cuando escribo estas líneas acaso se haya acordado en Consejo de

Ministros la supresión de la ventanilla en orden a la legalización del «P. C», con lo que el tema de su

inserción en la normativa vigente se endosa a los jueces, ¿Habrá que esperar a que éstos decidan por

sentencia firme? ¿Ocurrirá ello antes de la fecha señalada para las elecciones?

En fin, que vengan unos señores a tomar el sol, o a sus asuntos particulares, es algo que a nadie puede

parecerle mal. Pero que venían para hacernos tragar, quieras que no, a bombo y platillo, un Congreso

Europeo Occidental de los Partidos Comunistas, hace de esos señores, huéspedes indeseables. Al menos

así pensamos muchos, muchísimos españoles.

J. M. R. G.

 

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