Autor: Narvión, Pilar (CASANDRA). 
   La letra pequeña     
 
 Pueblo.    15/09/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Pilar NARVION

LA LETRA PEQUEÑA

Ciertamente no ha sido un Pleno de capitulares. Cuando los estudiantes y los curiosos de las Cortes del 77

traten de tener conocimiento de esta nada memorable jornada, la encontrarán en los manuales en la letra

pequeña. A lo más, algún historiador meticuloso hará alusión a este Pleno en torno a un oscuro incidente

ocurrido en el país cántabro. Le sobra razón a chorros al profesor Tierno Galvan, temeroso de que en el

hemiciclo haya muchos más políticos que hombres de Estado, políticos perdidos en las minucias e

incapaces de concebir un gran programa para el país, y tampoco le falta razón cuando advierte el riesgo

de que el pueblo se pueda sentir cada día más lejos de la Cámara y menos concertado por las emociones

democráticas;

Con este jarro de agua por delante, me detendré en tres puntos de la sesión: Primer punto, qué llamaremos

«el parto de los montes». Punto segundo o «sobre el discreto encanto de la socialdemocracia». Y tercer

punto, «la veterania sigue siendo un grado».

EL PARTO DE LOiS MONTES

Mi abuela diría que «todo quedó en agua de borrajas». Siete mociones, con sus respectivos tumos de

defensa y sus respectivos turnos en contra. Un océano de palabras, de buenas intenciones, de argumentos

a, cabe, bajo, con, contra, según, el «caso Blanco», quien lo derivaba por la filosofía, quien por la

demagogia, quien se pasaba los pitones por la cintura, quien se iba por los cerros dé Ubeda, total, para que

la moción de UCD se votase sin otra notable sorpresa que la abstención de su diputado, el gitano Heredia,

que votó Juego a favor de la moción del PCE, sin que nadie, ni Camacho, a quien pregunté por el caso,

tuviese explicación que darme.

EL DISCRETO ENCANTO DE LA SOCIALDEMOCRACIA

Ocurre que los políticos no sirven muchas veces para marcar con la garra de su personalidad toda una

época, todo un capítulo de la historia de un país; pero le pueden hacer la santísima al contrincante, como

hizo ayer el señor Pérez Llorca al PSOE, si miramos la sesión desde el otro y no desde este lado de los

Pirineos.

Pérez Llorca, que tiene cierto perfil de torero, usando un texto oficial del PSOE a manera de, muleta, hizo

la faena mirando al tendido de Willy Brandt. Citó algunos párrafos decididamerite marxistas del texto

oficial; los jóvenes del PSOE acudieron al engaño y acogieron el texto con la más cálida y cerrada

ovación de la tarde. Es claro que el graderío del PSOE está encantado de ser marxista. Insistió Llorca en

la faena, suponiendo que sus señorías socialistas no eran socialdemóeratas; se repitió la ovación, con el

manifiesto desagrado de algunos socialistas que pasan por flirtear con la social-democracia. El caso quedó

claro y listo para usarlo en el exterior."El PSOE, señor Willy Brandt, muestra tendencias decididamente

marxistas.

LA VETERANIA ES UN GRADO

Ya he dicho que el profesor Tierno Galvan elevó el tono de la sesión, dáník» un tirón desde las minucias

en las que teníamos enredados los pies a las necesidades que requieren estilistas de envergadura en esta

Cámara. A la altura estuvo el profesor Fraga-Iribarne, dando una lección de la naturaleza de la inmunidad

parlamentaria, y cerró la terna de los veteranos en el oficio de la política Santiago Carrillo, con una

intervención superiormente inteligente. Dijo lo que tenía que decir sobre la gravedad del momento por el

que pasa el país —que él piensa que es a tal grado difícil que es necesario un Gobierno- de concentración

para salir del atolladero—, y lo dijo con tal talento parlamentario que dio la mejor leicción de la tarde a

,1a Cámara. El humor es uno de los signos más seguros de la inteligencia humana, y eso fue lo que

derrochó Carrillo: humor. Nadie 1anzó dardos más duros a Martín Villa, pero lo hizo de tal forma que el

primero en la risa fue el propio ministro del Interior. Consumado maestro, cuando todos habíamos reído,

nos lo advirtió: «Señores, al freír será el reír», y nos emplazó a los llantos de dentro de seis meses.

«Casandra» hablaba con cara de angelote burlón.

NOTA: En el Parlamento inglés ño se permite leer, hay qué hablar a pecho descubierto. Creo que se

deben contar con los dedos de una mano nuestros parlamentarios capaces de, pasar por La prueba de

fuego del Parlamenta inglés.

 

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