Autor: Navarro, Julia. 
   Al paso de los protagonistas     
 
 Pueblo.    15/09/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 29. 

AL PASO DE LOS PROTAGONISTAS

FELIPE GONZÁLEZ: « L a primera victoria es que el Gobierno esté en el Parlamento y dé

explicaciones»

PÉREZ LLORCA: «UCD entiende que otros temas deben ser prioritarios para discutir antes que este

incidente de Santander»

CAMUÑAS: «Es una cosa normal lo que ha pasado. No hay que dramatizar la vida política española»

JIMÉNEZ DE PARCA: «Ha habido momentos en que creía estar soñando; hasta hace poco, sólo a través

de los libros de texto sabíamos lo que era un Parlamento»

MADRID. (PUEBLO, por Julia NAVARRO.)

La moción presentada por el grupo socialista fue votada, y perdió la votación, ´sí; pero el PSOE considera

como un paso importante que una moción «n que se pide la dimisión de un ministro y de un gobernador

civil sea votada. Ayer, en el Pleno del Congreso, vivimos momentos de alta tensión. De las sonrisas

versallescas en los pasillos a los ataques frontales entre los grupos se pasaba con absoluta naturalidad.

Había nervios, claro, y desconcierto; debe ser por la poca práctica .que muchos tienen de estar en un

ruedo parlamentario democrático.

FELIPE GONZÁLEZ, que hizo un discurso brillante y en tono justo, me comentaba: «La primera victoria

es qué el Gobierno esté en el Parlamento y dé explicaciones.»

—Los grupos de izquierda no os apoyan en la votación. ¿Qué está pasando?

—Que cada uno asuma su responsabilidad; no significa nada especial el que no nos apoyen.

La verdad es que el discurso del diputado centrista JOSE PEDRO PEREZ LLORCA, uno de los hombres

más inteligentes de UCD, fue malintencionado del principio al fin, y puso al rojo vivo la situación.

—Señor Perez Llorca, ¿a qué ña venido ese tono tan agresivo con el PSOE?...

—En primer lugar, quiero decir que el que haya enfrentamientos «ntre grupos es positivo, y no tiene

mayor importancia el que surja un cierto grado de agresividad. En segundo lugar, UCD entiende que otros

temas deben ser prioritarios para discutir antes que este incidente de Santander. Nuestra opinión es que

plantear una moción de censura no tiene salida, ka moción de censura debe estar regulada en la

Constitución o en el Reglamento, pero no sé puede imponer ahora; esto es un Parlamento, no una

asamblea. Creo que no he utilizado un tono agresivo ni de ataque, sino; que me he dedicado a explicar la

consideración que el PSOE tiene del Parlamento basándome en textos del propio Partido Socialista

Obrero Español.

—¿Su grupo parlamentario conocía lo que usted iba a decir y en qué términos ?

—Naturalmente que sí.

La bomba fue el discurso de Alfonso Guerra. El estilo seco, cortante y conciso . dé Guerra puso aún más

al rojo vivo, él ambiente. No se calló nada; pidió la dimisión directamente a Martín Villa, sin pelos en la

lengua y en directo, con el mayor aplomo.

Le pregunté al ministro FERNANDEZ ORDOÑEZ que qué opinaba de lo que acababa de decir Guerra, y

de lo que estaba pasando en esa sesión. «Creo —contestó— qile ha habido pequeños chispazos; pero

sobre lo que me parece lo que ha dicho Alfonso Guerra, perdóname, pero no te lo voy a contestar.»

El ministro de Trabajo, Jiménez de Parga, que no pierde la sonrisa nunca, me comentaba que la sesión

estaba siendo muy interesante: «Ha habido momentos en que creía que estaba soñando; para mí, la

discusión siempre es positiva, y hasta hace poco sólo a través de los libros de texto sabíamos lo que era un

Parlamento.»

Por el bar y los pasillos se comenta que Alfonso Guerra ha estado duro, árido, demasiado agresivo; que

Felipe había man-, tenido el tono; pero qué Guerra....Y voy a Felipe y le pregunto que qué opina él del

discurso de su. amigo Guerra:

— Alfonso ha esfedo muy,bien; ha entrado a fondo en el tema, y creo que hemos mantenido

una actitud más elegante que el Centro, porque contestarles se les podía haber contestado más...

—Oye, Felipe: Ya no se te ve hablar en las.Cortes con Suárez como antes...

—Cada vez que lo necesite el país, yo me encontraré con Suárez.

—¿Qué té parece cómo ha transcurrido la sesión?

—Han planteado la dialéctica en un sentido que no es. El planteamiento inicial es que el Gobierno

responda ante las Cortes, no que las Cortes estén enfrentadas á las fuerzas de orden público. Hay un

Parlamento que pide responsabilidades a un Gobierno, y hay un Gobierno que no está acostumbrado a dar

explicaciones. Yo creo que empieza a funcionar el Parlamento, y nosotros pretendemos que el pueblo

participe del debate y que no se limite a la soberanía de la Cámara en la responsabilidad del Gobierno.

IGNACIO CAMUÑAS tampoco pierde la sonrisa, a pesar de la alusión directa que le hizo Alfonso

Guerra.

— Estás enfadado, Ignacio?

—No, nada.. Es una cosa normal lo que ha pasado. No hay que dramatizar la vida política española. Yo

me di por aludido, y pedí un turno de réplica; pero no me he enfadado. Yo no me molesto por lo qtie ´ha

dicho Alfonso.

La verdad sea dicha, don Santiago Carrillo logró ayer relajar el ambiente con su discurso, dio «palos» a

todos, a derecha e izquierda, con su brillantísima oratoria, y aprovechó, cómo rio,. para pedir un Gobierno

de concentración nacional, «única solución y a la que habrá que recurrir para consolidar la democracia»,

me dijo Carrillo. El diputado Jaime Blanco estaba serio y sereno.

—Jaime: ¿qué opinas de todo lo que se ha escuchado hoy aquí?

—Pues que cada uno se ha situado donde debe estar, y la UCD ha marcado claramente su pertenencia a la

derecha, que es donde está y debe estar.

Como anécdota, hay que contar que el presidente de las Cortes, señor Hernández Gil, escuchó. los

discursos fuera del hemiciclo ,en el Quicio de una puerta.

 

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