Autor: Platón, Miguel. 
 Comentarios en las Cortes. 
 Suárez: Asumimos la responsabilidad del Gobierno ante el Parlamento     
 
 Ya.    15/09/1977.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

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Pag. 19 – Ya

COMENTARIOS EN LAS CORTES

Suárez: "Asumimos la responsabilidad del Gobierno ante el Parlamento"

La votación, "normal", según Martín Villa

Para Felipe González, "un triunfo de la democracia"

Dolores Ibarruri no dimite

"Ha terminado, la "luna de miel" de estas", Cortes." A tres meses del 15 de .junio, este comentario era

ayer general en el Palacio dé la .carrera de, San Jerónimo. Diputados de Unión de Centro Democrático y

del Partido Socialista Obrero Español habían "intercambiado los,más duros ataques entre partidós políti-

cos. que desde la instauración de la democracia han podido escucharse en el Congreso.

La segunda y última sesión del pleno que trató el "caso Blanco" no fue accidentada sólo por la ^violencia

verbal. El diputado socialista Emilio Barbón^ que utiliza muletas debido a una parálisis, sufrió una caída

que le produjo una herida en la frente. Fue a.tendido" en la enfermería de las Cortes, y después de recibir

un punto de sutura, se dirigió a su escaño.

Error de orden

La tensión dialéctica comenzó con el segundo discurso de la tarde, pronunciado por José Pedro Pérez

Llorca (diputado de UCD por Madrid) para oponerse a que fuese aprobada la moción del PSOE.

En opinión del diputado granadino Arturo Moya, asesor del presidente Suárez y secretario de Acción

Electoral de UCD, la in-t^rve-nción de Pérez Llorca fue desafortunada debido a un error en el orden de

intervenciones:

"El primer discurso, de Felipe González, fue moderado, y la posterior intervención, agresiva, de Pérez

Horca, estuvo fuera de tono. En buena táctica, a González debió responderle Martín Oviedo, que fue

preciso y sereno, mientras que Pérez Llorca debió haberse reservado para contestar al número dos del

PSOE, Alfonso Guerra, quien pronunció las palabras más exaltadas del pleno."

Un gesto de Garrigues

Guerra, en su intervención, había llegado a calificar al ministro del Interior, Martín, Villa, como "residuo

del franquismo en el Gobierno", y se dirigió personalmente, a dos ministros: el de Hacienda, Fernández

Ordóñez, y el de Obras Públicas y Urba/nis-mo, Garrigues -Walker, a quienes preguntó desde la tribuna

de oradores si compartían la política de orden público del señor Martín Villa.

Poco después el señor. Garrigues aprovechó un relevo entre oradores ´para responder a Alfonso Guerra

con un gesto: debido a la ´ausencia de algunos ministros que no son diputados, había un hueco en el banco

azul, precisamente a la derecha del lugar ocupado por el ministro del Interior; Joaquín Garrigues

abandonó el lugar que ocupaba hasta entonces para ir a sentarse allí. Desdéñese momento y durante el

resto de la sesión, Martín Villa tuvo a su derecha al señor Garrigues y a. su izquierda—áe acuerdo con el

orden protocolario de la Administración—al señor Fernández Ordóñez.

Habla Camuñas

Una respuesta menos diplomática fue protagonizada por e! ministro d« Relaciones con las Cortes, Ignacio

Camuñas—diplomático de carrera—, a quien Guerra había llamado "corsario".

Finalizadas las intervenciones sobre la moción del PSOE, Camuñas se levan.tó y solicitó al presidente del

Congreso, Alvarez de Miranda, un turno de alusiones para poder responder al diputado socialista.

Con discrección; el presidente Suárez quiso llamar la atención de Ignacio Camuñas con un repetido gesto

negativo, pero era tarde. El ministro subió a la tribuna y pronunció las que algunos compañeros de su

propio partido han calificado como "las palabras más exaltadas pronunciadas por un´miembro del

Gobierno en las Cortes, por lo menos desde ha>¡e cuarenta años".

La repentina intervención de Camuñas coincidió con el cambio de sitio protagonizado por Garri-gues,

quien después comentó: "Cuando yo me levanté, Suárez me miró a mí también y me líizo gestos

desesperados . Pensaba que, como yo también había sido aludido, iba a seguir los pasos de Camuñas."

Poco más tarde, al reiniciarse la sesión después, de un -descanso, Ignacio Camuñas y Adolfo Suárez

conversaron durante algunos momentos. :E1 gesto del: presidente Lera serio.

Aplausos a Tierno

Después de estas tensiones, la sesión había estado un Buen rato pendiente de las palabras del presidente

d.el Partido socialista Papular, Enrique Tierno Galván. ;No habló de ;ló ocurrido en Santander, sino de un

tema que desde hace días se comentaba en los pasillos de la Cámara: ¿empieza a producirse un distancia-

miento entre la opinión pública y la lalbor de ías Cortes?

A Tierno le aplaudieron—excepción de la tarde—diputados de todos los partidos presentes en el

hemiciclo, con la salvedad del PSOE. Santiago Carrillo razonó su aplauso personal "por estar en buena

parte de acuerdo con lo manifestado por Tierno Gal van, incluido el peligro de distánciamiento entre

pueblo y diputados".

Dolores Ibarruri sigue

Con Carrillo se en«co!ntraba el poeta Rafael Albertí, para quien puede que éste haya sido su último

Pleno: "Yo ya he presentado la dimisión, pero mientras no me den la baja oficialmente seguiré viniendo."

Marcelino Car macho, a su lado, comentaba: "Lo que tienen que darte es el finiquito^ como en cualquier

empresa".

Pero si Alberti deja el Congreso quien permanecerá en el mismo será la veterana presidente del PCE,

Dolores Ibarruri. Asi lo confirmó el jefe de prensa del partido, Airgel Mullor, al ser preguntado sobre la

noticia da que el PC de Asturias había propuesto su dimisión: "Cuando presentamos a Dolores, ya

sabíamos que no iba a poder desarrollar una labor parlamentaria activa, y que su estado de salud no le

permitiría mucho más que venir a votar. Pero para el partido, Dolores es un símbolo y seguirá en su

puesto de diputado".

"No hay crisis en el PSOE"

La votación no ofreció grandes sorpresas, excepción hecha del diputado barcelonés por UCD Juan de

Dios Ramírez Heredia, el único parlamentario de raza gitana. Este diputado se abstuvo durante la

votación de la moción de su partido, y más tarde votó a favor de la moción comunista.

Ramírez Heredia no pudo ser localizado por la prensa—ni tampoco pox los dirigentes de su.partido—al

finalizar el pleno. iSus correligionarios se abstienen de comentar la actitud del diputado, actitud que era

celefoíada por los parlamentarios del PSOE, en particular por Alfonso Guerra.

Este último había desmentido, asimismo, los rumores sobre crisis en el Partido Socialista; "No hay crisis

en el partido. La dimisión de una ejecutiva como consecuencia de que su gestión no sea aprobada en un

congreso no es síntoma de crisis, sino de democracia Interna."

Suárez, sin miedo

Los protagonistas del pleno han o b t enido conclusiones diversas. Para el diputado socialista Jaime;

Blanco, "el debate ha demostrado que no existe maridaje entre UCD y el PSOE", así como que "ej

Gobierno no quiere que se le controle desde el Parlamento".

Martín Villa se ha limitado a decir que el resultado del Pleno "era lo normal".

En cuanto a ,las dos grandes formaciones políticas rivales, ,el líder del PSOE, Felipe González, señaló

después de terminar el Pleno que "por primera vez se ha conseguido que un Gobierno acuda ante las

Cortes y rinda cuentos". A su juicio, esto "ha sido un triunfo para el proceso democrático".

Adolfo Suárez, presidente del Gobierno y de la Unión de Centro Democrático, manifestó. que había

estado tranquilo y serena, aunque cansado. "Hay pocas cosa» que me alteren: mi esto, ni nada, ni nadie."

Respecto al contenido del Pleno, el señor Suárez afirmó que "UCD ha asumido durante toda la campaña

electoral la responsabilidad del Gobierno ante el Parlamento, pero es necesario que existan previamente

unas reglas de juego para que todos sepamos a qué atenernos".

Miguel PLATÓN

 

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