Marcelino Oreja , ante el pleno. 
 Sahara: no se vislumbran soluciones aceptables  :   
 discurso del ministro de exteriores. 
 Ya.    21/09/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

MARCELINO OREJA, ANTE EL PLENO

(Sahara: Na se vislumbran soluciones aceptables]

DISCURSO DEL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES ANTE EL CONGRESO

Xü ministro de Asuntos Exteriores, don Marcelino Oreja Aguirre, inició su Intervención con una mención

de las discrepancias expuestas por los grupos parlamentarlos y sus divergencias en relación a la política

del Gobierno. Pero será posible alcanzar el consenso, llegar a lp coincidencia en los criterios básicos",

afirmó.

La primera afirmación doctrinal de BU intervención fue el objetivo de mantener permanente* mente

informada a la Cámara; an cuanto el Gobierno reconoce a las Cortes como «1 foro adecuado para, debatir

las agrandes cuestiones de la política internacional. Ño se concibe, señaló, ninguna política emprendida

sin el apoyo de los representantes del pueblo.

La acción exterior española pretende ser "activa¿ sólida, creíble y respetable", como interlocutor en pie de

igualdad con todos ´los países. Parte dai análisis realista de la potencialidad actual d* España, según los

datos objetivos que el país ofrece y como un eco preciso de nuestra sociedad. Así resulta evidente que en

palabras del señor Oreja, "no somos una gran potencia mundial, pero sí podemos obtener un papel de

potencia de carácter intermedio O potencia regional de primer orden". La coyuntura actual es más

favorable que nunca, en ese sentido; la España democrática "puede y debe juglar un papel trascendente en

la esfera internacional".

La situación geográfica del pala y su posición histórica no* sitúan en «1 centro de dos gran-» des

coordenadas: iberoamériea y el mundo árabe, en una, situación única y privilegiada. Por la geo» grafía, la

fuerza demográfica y ei marco cultural, España debe acceder a un puesto "nada desdeñable en el marco de

las relacionen económicas Internacionales", pentro de la necesidad de establecer relacione* generales d«

buena voluntad, la cercanía d* «Vecindad" señala las prioridades . da la acción exterior: Portugal, en

primer lugar; Francia y lo* países del Mogreb. Sin olvidar Otros puntos de contacto con Estados Unidos,

la Santa Sede y los países europeas dé estructura pluralista, e incluso los países europeos al esté del Elba,

con "loa´ que queremos mantener relaciones amistosas". En estos países »e centra, según el señor Oreja, el

ámbito natural de nuestras ralaciones.

Espiaña; añadió, debe asumís plenamente su realidad histórica) geográfica y política, dentro d* áu doble

perspectiva europea y atlántica. Así, completará el establecimiento de relaciones diplomáticas con todos

los países y mantendrá el impulso iniciado d* su acción en los foros bilaterales y multilaterales,

permanentemente de acuerdo con la voluntad popular. "Frente a promesas y programas abstractos—afir-

mó—, el Gobierno quiere asegw rar un esquema de objetivos cu» yo cumplimiento es psrfectamen-te

posible."

Papel de pacificación y concordia

Debemos aspirar en el mundo « Un papel de pacificación y coa* cordia, conjugado con la defensa de sus

intereses y la afirmación de unos principios democráticos. Su acción se centrará en el respecto a las

normas de derecho internacional y a los acuerdos de las Naciones Unidas. Asegura, rá—afirmó el señor

Oreja—el respeto a la plena integridad territorial. En este sentido, buscará una solución negociada para

Gibraltar, en base a la soberanía española y el respeto al pueblo gibraltareño. Y no permitirá, en relación a

Canarias, ninguna comí, sión de ningún tipo que cuestióna su pertenencia al territorio nacional: "Canarias

no es negocia, ble". Enunció también, en la exposición de los principios de la acción exterior, la

protección y ayuda a los emigrantes. Y mencionó, como elemento fundamental de cualquier política

exterior¡ los planteamientos defensivos, que incluirían un debate parlamentario sobre el posible ingreso

de España en la OTAN.

La estructura ideológica—los factores éticos permanente»—se centra en tres principios; respetó a los

derechos humanos, búsqueda de un orden económico justo y equitativo y política de distensión y

desarme.

Los derechos humanos, "cuyo respeto a todos nos compete", fueron ratificados en su Íntervención: no

puede existir justicia sin libertad ni libertad sin justicia. La voluntad española de acatarlos queda reflejada

en la decisión de integración en la Convención Europea da los Derechos del Hombre, que se producirá

una vez estemos integrados en el Consejo de Europa, y en el propósito firme de aceptar y cumplir las

responsabilidades que implica.

El ministro de Asuntos Exteriores reiteró, ,én varías ocasiones, su voluntad de responder en tóáó

momento ante la Cámara de las líneas maestras de la política internacional, y comparecer ante la comisión

parlamentaria de politica exterior—una vez constituida—sobre cada uno de los temas concretos expuestos

por los portavoces da los distintos grupos. No obstante, se refirió d« pasada varios de los problemas más

Candentes surgidos en tas intervenciones anteriores.

La política en relación al Sahara está profundamente condicionada, afirmó, por decisiones de anteriores

Gobiernos, que han configurado una nueva situación en la reglón imposible de eludir. El Gobierno

lamenta el dolor causado » una población inocente y ofrece toda la ayuda posible en el terreno

humanitario. Pero no vislumbra la posibilidad de encontrar en el terreno político una mínima solución

aceptable por todas las partes.

Entiende que el problema arroja una gran complejidad y no sirven soluciones simplista «. Tampoco valen

lamentaciones, sino la búsqueda de probables soluciones de cooperación internacional. En definitiva, el

Gobierno se encuentra ante una "situación heredada", y está obligado a salvaguardar la paz y seguridad

internacionales. Se esfuerza en hacer compatibles el respeto a los acuerdos de autodeterminación de las

Naciones Unidas con los compromisos contraídos, siempre en función de la paz.

Sobre el tema existen tres documentos básicos: el Tratado de Madrid de 14 de noviembre de

19T5, la resolución de la ONU sobre el principio de autodeterminación y la declaración española ante la

ONU de abandonar sus responsabilidades en el territorio como potencia administradora, "A partir del 26

de febrero del 76, España no tiene ninguna responsaibilidad específica en el territorio", afirmó el señor

Oreja. Aunque reconoció también que en la práctica no se habían cumplido los acuerdos del Tratado de

Madrid respecto al derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.

La OTAN, a debata

El ingresó de España en la OTAN será sometido a debate parlamentario, insistió. Y el peligro potencial de

las bases americanas en nuestro territorio "se ha reducido considerablemente" con la prohibición de

almacenar en nuestro suelo material , nuclear. La prohibición afectará—a partir del 1 de julio del 79—a

los submarinos nucleares tambien.

En Iberoamérica se ha producido ya una política de enorme activación y se han sustituid las

denominaciones y los objet vos de los organismos relaciom dos con ultramar para lograr un acción más

ágil y menos retórief Ya se han obtendio, señaló, rt sultados tangibles con el viaj de Sus Majestades. La

postur española ante Belice consiste e: buscar una solución justa, negociada y pacífica que respete lo

derechos históricos de Guatemala y reconozca los intereses de si población.

Sobre la postura española anfc los regímenes autoritarios insis tío en que los derechos humano: no son

parcelables.nl troceables pero el establecimiento de reía clones diplomáticas no significi aprobación de

esos sistemas, sin> más bien un canal para animal la influencia democrática.

La acción española, reiteró como resumen de su intervención, pretende en cada momento el beneficio de

los pueblos de España, de los pueblos del mundo, de la paz y la seguridad. Fuera de las nostalgias de

cualquier pasado 5 de las esperanzas de cualquier futuro incierto.

 

< Volver