Cortes. 
 Oreja: La política exterior será por consenso nacional     
 
 Informaciones.    21/09/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

U te septiembre de 1977

OREJA: La política exterior será por consenso nacional

SAHARA: ESPAÑA NO TIENE YA RESPONSABILIDAD SOBRE AQUEL TERRITORIO

GANARÍAS: NO ES NEGOCIABLE

O.T.A.N.: ANTES DE SOLICITAR EL INGRESO SERA DEBATIDO EL TEMA

MADRID, 21 (INFORMACIONES),

Alas ocho de la tarde subió a la, tribuna de oradores el ministro de Asuntos Exteriores, don Marcelino

Oreja. Be entrada admitió que las Cortes eran foro adecuado para el establecimiento de las grandes lineas

dé política internacional española.

«Puedo afirmar que ia política exterior española —elijo— evitará el conceder la prioridad a intereses

minoritarios o de grupo o a favorecer el predominio puramente retórico a unos principios abstractamente

definidos.»

Explico que si,bien España no es una potencia mundial, sí es una potencia intermedia, o regional, de pri-

mer orden. «Ni tenemos ni queremos responsabilidades globales -señaló—, peró sí podemos representar

un papel significativo en ésta esfera geopolítica que nos es dada y, dentro de ellas,, con unas

responsabilidades políti, cas importantes.»

Indicó que hay que partir de una buena relación de ve-cindad, especialmente con Portugal, PYancia y coa

los países del norte de África. Se refirió también a otro tipo de vecindad, a la que España tiene con

Estados Unidos, por su carácter de primera potencia mundial y una de las cabezas del bipolarismo

mundial, en el que se mueven las relaciones internacionales

Añadió que no hay que olvidar las relaciones con la Santa Sede, los países de la Comunidad Económica

Europea y del este de Europa.

Dijo que, por todo ello, el Gobierno, consciente del marco en el que las relaciones internacionales deben

mover. se, procedió, el 28 de julio, a la apertura de negociaciones para la adhesión de España a Jas

comunidades europeas, y en el Consejo de ministros de la C.E.E. de esta mañana se na acordado dar el

visto bueno a España e iniciar la elaboración del consiguiente dictamente. Calificó de positiva la visita del

presidente Suárez a varios países europeos y anunció próximas visitas de don Adolfo Suárez a otros

países comunitarios. Se manifestó favorable de una política exterior que cuente con el consenso de las

fuerzas políticas y que deje a un lado todo tipo de «alternancias», «Hay que ir a una continuidad básica en

la presencia internacional.»

G1BRALTAR: UNA SOLUCIÓN NEGOCIADA

Habló de los cauces en los que, a juicio del Gobierno, debería enmarcarse la política exterior española.

Dijo que España deberá ser tratada «de igual a igual», respetando siempre los principios básicos

elaborados por la O.N.U. En este sentido, «la permanente reivindicación española sobre Gibraltar podía

entrar por los cauces de una solución negociada sobre las bases de la reintegración del Peñón a la

soberanía española, respetando los intereses de la población gibraltareña. Y para esa, negociación el

Gobierno espera contar con. el consenso de todas las fuerzas políticas representadas en esta cámara y

puede -ser el inicio de una renovada presencia internacional .y de una firme voluntad de actuación».

CAÑARÍAS NO ES NEGOCIABA

Explicó que no deseaba hablar d« Canarias, ya que se trataba de un tema interior, pero «sí quiero dejar

bien claro, señoras y señores diputados, que Canarias es parte integrante de nuestro terrL torio y, por.

consiguiente, no es negociable».

También dijo que la política exterior española necesita de un planteamiento defensivo, aunque «no entra

en nuestros propósitos el de conducir una, política de agresión armada contra nada ni contra nadie».

Exipjlicó ´ que esto no significa que no haya que plantearse la defensa de la integridad territorial española.

Y en este contesto, en el de una defensa unilateral o bilateral, es en donde se .enmarca la entrada de

España en la O.T.A.N. Recordó que ya el Gobierno se pronunció en favor ´de un debate parlamentario

sobre este tema.

DESECHOS HUMANOS

«El principio básico que debe regir la actuación exterior de España debe estar basado en la progresiva

afirmación de la paz y de la seguridad. entre las naciones, y que para la consecución de ese objetivo,

España, en su política exterior defenderá tres elementos conectados entre sí : el respeto de los derechos

humanos y Jas libertades fundamentales, la definición de un orden económico justo .y equitativo y la dis-

tensión y el desarme. La paz no es. un. concepto estático y necesita continuamente ser reforzado en sus

cimientos.»

En este sentido, se refirió a los derechos humanos, que deben prevalecer en todo tipo de política

internacional, en el sentido de que los grandes principios y las declaraciones, en política internacional,

deben ser respetados, al menos cuando se refieran a asuntos de orden interno de los distintos Estados.

«Los derechos humanos constituyen la piedra básica de nuestra actuación exterior. No son ni parcelables,

ni troceábles y no puede existir justicia sin libertad, ni libertad sin justicia. Asimismo la paz, entendida

como bien moral, supone en sí un bien moral de valor indudable.» «En este sentimo —añadió—, hemos

ratificado los pactos de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos. El Gobierno se atiene y se

atendrá a los compromisos contraídos en función de ello.»

Se mostró favorable a entrar ax formar parte del Consejo de Europa «tan pronto como las disposiciones

estatutarias, y las correspondientes decisiones de este organismo lo hagan posible. La pertenencia al

Consejo de Europa lleva consigo la adhesión a la Convención Europea de los Derechos del Hombre».

Afirmó que había tomado buena nota de todas las opiniones que habían expresado los distintos grupos

parlamentarios y dijo que «en un gran número de temas existe un amplio consenso», aunque reconoció

que en otros había discrepancias.

SAHARA: ESPADA SE FUE DEFINITIVAMENTE

Dijo que había escuchado los distintos razonamientos expuestos por los diferentes oradores en relación a

este tema, en favor o en contra de una determinada política en este problema.

Explicó que la política del Gobierno con respecto al Sahara viene condicionada por hechos acaecidos y

por decisiones tomadas con anterioridad a la formación de los primeros Gobiernos de la Monarquía. La

política del Gobierno en esta zona debe estar encaminada a defender unos ´derechos y unos intereses

legítimos en la citada zona, motivo de conflicto. «El Gobierno ha hecho y hará todo lo posible para paliar

las trágicas consecuencias de la descolonización del Sahara. La complejidad de la situación es tal que

lamentablemente no parece posible, a corto plazo, en e] orden político, una solución que sea

mínimamente aceptable por las partes interesadas.»

«Ante un problema como éste —dijo— no caben soluciones simplistas. Y esto nos lo avala la historia de

las relaciones internacionales. La situación en el Sahara exige la búsqueda de unas fórmulas globales de

equilibrio y de estabilidad regional, basadas en la cooperación, en el respeto de los intereses y dé los

derechos de todas las partes implicadas en el conflicto.»

Dijo que hay varios factores que condicionan la política a realizar en aquella zona. Estos factores

esencialmente son: «Nuestra condición de miembros de las Naciones Unidas; el respeto a las

recomendaciones de la Asamblea General y en especial aquellas a las que España ha apoyado con su roto

(resolución 34/58, b) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que toma nota del acuerdo de

Madrid), y finalmente por la carta de fecha 26 de febrero de 1976, dirigida al secretario general de la

O.N.U., por él representante permanente de España en la Organización.»

«Por tanto, hay tres documentos básicos que mueven toda la actuación española en el Sahara —el acuerdo

de Madrid, de 1975; la resolución 34/58, b), de la O.N.U., y la declaración de 26 de febrero de 1976, por

la que España definitivamente abandona el territorio del Sahara.»

El ministro señor Oreja afirmó que la posición española quedó en su día bien clara: «España se retira de la

administración territorial del Sahara, una administración que comparte a partir del 14 de noviembre con

Marruecos y Mauritania, y se retira definitivamente a partir del 28 de febrero. Pero España, al retirarse

entonces, lo que se entiende claramente es que no tiene ya ninguna responsabilidad con respectó a este

territorio. Lo que sí tiene es una responsabilidad que puede corresponder a cualquier país miembro de las

Naciones Unidas.»

«Sobre estos puntos —dijo el señor Oreja—-serán los pilares de la futura política def Gobierno español

en este sentido.»

O.T.A.N.: SE DEBATIRÁ OPORTUNAMENTE

E! tema de un posible ingreso en la O.T.A.N. es algo que será, sometido a debate en el momento

oportuno. Dijo el ministro que en este momento España tiene con la O.T.A.N. un comité de coordinación

a través de Estados Unidos. Por lo que se refiere al tratado hispano-norteamericano, afirmó: «Los riesgos

que tenía España, por lo que se refiere a material militar, en 1953, fecha de la firma, se han reducido

considerablemente al quedar prohibido el almacenamiento ´ de armamento nuclear en nuestro territorio.

Además, los submarinos nucleares serán retirados de la base de Bota antes del i de julio de 1979.»

Puntualizó que la posición del Gobierno, respecto del problema de Belice es que «el Gobierno entiende

que debe de encontrarse una solución justa negociada y pacífica, que respete los derechos históricos de

Guatemala y reconozca los intereses legítimos de la. población de Hélice. Entendemos que hoy .es

posible encontrar esa forma».

MOCIONES

Una vez terminada la intervención del ministro de Asuntos Exteriores, el señor ´Alvares .de Miranda

señaló que quedaba abierto un plazo de una semana —en principio se había fijado el plaao de dos días

solamente— para que los grupos parlamentarios puedan presentar. las mociones que estimen oportunas,

que serán tramitadas a través de 3a comisión de asuntos exteriores.

 

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