Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Con su proyecto de control parlamentario. 
 El Gobierno aleja de si el fantasma de la censura  :   
 y prepara la victoria de su ley económica. 
 Informaciones.    27/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

CON SU PROYECTO DE CONTROL PARLAMENTARIO

EL GOBIERNO ALEJA DE SI EL FANTASMA DE LA CENSURA

Y PREPARA LA VICTORIA DE SU LEY ECONÓMICA

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, 27.

LA tensión U.C.D.-P.S.O.E. tuvo ayer en las Cortes una importante manifestación. El grupo

parlamentarlo de la minoría gobernante ha procurado desbrozar el camino para un proyecto de ley que

puede permitirle actuar en las Cortes sin excesivos controles. La otra minaría directamente competidora

-la del partido Socialista Obrero Español— ha intentado sin éxito evitar la supremacía de su rival. A

cambio, ha logrado que los proyectos de amnistía transiten con análoga facilidad que los planes del

Gobierno.

El proyecto de ley provisional que éste intenta hacer prevalecer para una regulación interina de su propio

control desencadenó ayer una tempestad de con-; troversias en la Junta de portavoces de los grupos

parlamentarios. El Gobierno ha querido y quiere agilitar en su provecho los trámites para la aprobación de

leyes importantes, asociándolas a la cuestión de confianza, de modo que si ésta se gana, el proyecto de

que se trate queda automáticamente aprobado. Sólo una marión de censura «dentro de las veinticuatro

horas siguientes» puede alterar los planes del Gobierno. Pero sólo alterarlos, porque hay que ganar esa

moción de censura que sólo sirve en cuanto tal para impedir el automatismo de la aprobación. Si la

moción es rechazada y, por tanto, ganada la cuestión de confianza en el Congreso y en el Senado

conjuntamente reunidos, «el proyecto quedará aprobado por ambas Cámaras». Toda esta regulación

corresponde al contenido del artículo sexto del proyecto de ley que el Gobierno trata de imponer. Si la

moción de censura, contraria a la cuestión de confianza planteada en el Congreso, no se presenta en las

veinticuatro horas que e! plazo fija, el proyecto de ley que al Gobierno interese pasa al Senado, asociado

asimismo a la cuestión de confianza. El último párrafo del artículo sexto dice que la moción de censura

deberá ir suscrita «conjuntamente por 50 diputados y 35 senadores».

El proyecto discutido ayer en la Junta de portavoces, y calificado por el socialista Alfonso Guerra de

«fascista y filibustero», prevé otro tipo de moción de censura no relacionada con la cuestión de confianza

que al Gobierno interese. Esta moción «contra el Gobierno o contra cualquiera de sus miembros» exigirá

«sesión conjunta» del Congreso y del Senado y quedará rechazada si no obtiene a su favor los votos de

«la mayoría de los miembros que componen las Cortes». Un. apartado del artículo quinto del proyecto

establece que, una vez rechazada la moción de censura, «los diputados o sena^ dores que la hubiesen

firmado no podrán suscribís otoa (...) basta que hayan trans-currid´o´ tres meses; a contar desde el día

pasterior a aquel en que se produjo la votación». Es decir, que en este tipo de moción de censura que

podría calificarse de ((ordinaria» (por no ir asociada a la cuestión de confianza sobre un proyecto de ley),

la consecuencia es clara: dejar durante tres meses «inmovilizados» a cincuenta diputadas o a treinta y

cinco senadores. Jugada habil si se piensa que equivale a dejar fuera de combate a todas las mínoríaSi

excepto al P S.O.E., que tiene suficientes parlamentarios para repetir la suerte sin esperar ese tiempo.

La Junta de portavoces aceptó anoche. en medio de la borrasca «siempre relativa, claro está), que el

proyecto «maquiavélica» pase directamente al Pleno de las Cámaras para su discusión, sin remansarse en

la comisión pertinente. Votaron a favor de esta decisión U.C.D., P.C.E., Grupo Mixto y Grupo Vasco-

Catalán. En contra, sólo el P.S.O.E., con la ausencia de Alianza popular.

Esperaba, vicepresidente del Congreso, se enfadó mucho cuando Alfonso Guerra habló de filibusterismo.

En rigor, cuando el Gobierno trata de acelerar en lo que le conviene, no hay ese filibusterismo aducido

por el socialista. Al Gobierno le interesa tener disponible un instrumento para no ver entorpecido su

proyecto de ley sobre medidas económicas. Él Pleno de octubre será largo, con varias sesiones

probablemente.

El P.S.O.E. compensó su derrota de anoche con la victoria que representa darle a los proyectos de

amnistía el suyo, el de la minoría vasco-catalaria y el del Partido Comunista de España una tramitación

análoga a la del proyecto que e] Gobierno acaba de idear para, su propio beneficie parlamentario. No ha

tenido éste inconveniente en torpedear su propia ley de Reforma Política, arrebatándole al Consejo del

Reino (cuya desaparición pidieron los grupos de oposición) la competencia en materia de liquidación de

Gobiernos. El voto de censura y Ja cuestión de confianza anticipan en este sentido disposiciones de rango

constitucional.

En el preámbulo de su polémico proyecto de ley, el Gobierno ha sido explícito al señalar que la

regulación propuesta hace de la moción de censura "un instrumento de control eon máxima eficacia

(¿para quién?), pero nunca un medio que pueda ser utilizado para paralizar los trabajos de las Cámaras y

entorpecer la acción del Gobierno...

 

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