Los condes de Barcelona, de nuevo en Palma. 
 Don Juan de Borbón explica su secuestro frustrado     
 
   02/09/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LOS CONDES DE BARCELONA, DE NUEVO EN PALMA

DON JUAN DE BORBON EXPLICA SU SECUESTRO FRUSTRADO

PALMA DE MALLORCA, 2. (EUROPA PRESS.)—El conde de Barcelona, que llegó » Palma de Mallorca el sábado, a bordo de su yate «Giralda II», después de un corto periplo por las tres islas baleares, reconoce, en una Información que publica el vespertino mallorquín «Ultima Hora», el intento de secuestro de que fue objeto en aguas de Montecarlo.

Según esta información, que está firmada por Camilo José Cela Conde (hijo del novelista Camilo José Cela), el conde de Barcelona explica los hechos diciendo que durante la cena celebrada en el Sporting Club de Monaco, llegó el Jefe de la Policía marítima del Principado diciendo que el principe Rainiero de Monaco había recibido un aviso del Principe non Juan Carlos de Borbón en el sentido de que su padre corría peligro y había, solicitado para el mismo medidas de vigilancia y protección.

Al conocer la noticia, el mismo conde —relata Cela— pidió un retén de vigilancia en torno a su yate y continuó con sus amigos, dispuesto a evitar que un rumor acabara con sus vacaciones en Montecarlo.

El señor Cela Conde, que anteayer mañana estuvo a bordo del yate de don Juan, señala en su información que el conde se extrañó de que en el puerto hubiera muchos marineros y paseantes que hablaban español.

Ese mismo día, a las tres de la madrugada —continúa la información—, sonó el teléfono en casa de los Baviera y don Manuel Dávila, el ayudante del Príncipe don Juan Carlos, intentó por todos los medios llegar hasta don Juan j solicitó la ayuda de doña Mercedes. A las siete de la mañana llegó al yate "Giralda" el coronel Dávila y la Policía española, sin que a bordo acabaran aún de creer en el secuestro e incluso el capitán del yate, don Eduardo Caro, estimó inoportuno y un tanto precipitado el intento de alejar a don Juan del yate.

La información añade que el instinto marinero de don Juan le llevaba a pensar que lo mejor era zarpar con su yate y alejarse del puerto, pero el coronel Dávila le convenció de la inconveniencia de esa solución ante la escasa defensa que puede presentar el barco en caso de que fuera abordado en alta mar.

Por otra parte, el Príncipe don Juan Carlos, que evidentemente conoce muy bien a su padre y sabe lo que le molesta el ser apartado del "Giralda", había mandado el avión "Mystere" de la Subsecretaría de Aviación Civil a Niza, por si el coronel Dávila lograba convencer a don Juan de la necesidad de volver a España, pero dudaba —afirma Cela— de que éste lograse aceptarlo.

El periódico señala que, sin embargo, ante el aumento de la evidencia de la Policía española de que había ya identificado la canoa de los terroristas en el puerto de Monaco y sospechaba de que pudiera producirse el mismo día el intento de secuestro, don Juan dé Barbón accedió a acompañar al coronel Dávila-, no sin que antes se fuera a recoger a doña Mercedes, quien ante la salida de su esposo quedaría como posible víctima del secuestro. Aunque esto representaba ana pérdida de tiempo, el conde de Barcelona Insistió en llevarla con él al "Mystere" para que éste no volviera sin los dos a España.

El propio conde de Barcelona, en la información que publica el periódico mallorquín "Ultima Hora", reconoce —dice Cela— el éxito da la Policía española al desbaratar una operación de tal envergadura, pero entiende que la mejor solución para este caso hubiera sido el silencio. Ante la evidencia y la publicación de la noticia del intento del secuestro, no ha quedado más remedio a don Juan que reconocerlo.

 

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