Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
 Bajo la bandera española. 
 Una muchedumbre rinde homenaje en la capilla ardiente al cadaver de la reina  :   
 Pésame y bendición de SS al Papa Pablo VI a la Familia Real. 
 ABC.    17/04/1969.  Página: 29. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

BAJO LA BANDERA ESPAÑOLA

UNA MUCHEDUMBRE RINDE HOMENAJE EN LA CAPILLA ARDIENTE AL CADÁVER DE LA REINA

Pésame y bendición de S. S. el Papa Pablo VI a la Familia Real

REPRESENTANTES DE LAS CORTES EUROPEAS ASISTIRÁN EL VIERNES AL SEPELIO DE LA EGREGIA DAMA

NIXON NO QUIERE SACAR DE QUICIO LA CRISIS PROVOCADA POR COREA DEL NORTE

Mientras la Flota del Pacífico se dirige al Mar del Japón, el presidente se reúne con el Consejo Nacional de Seguridad

EL DEPARTAMENTO DE DEFENSA RECONOCE QUE EL AVIÓN FUE DERRIBADO POR CAZAS NORCOREANOS

Pero afirma que el ataque se produjo en el espacio aéreo internacional

Hasta el momento es evidente que el presidente Nixon no quiere sacar de suido la crisis originada por Corea del Norte al abatir un avión norteamericano de reconocimiento, con treinta y un tripulantes, sobre el mar del Japón. Los portavoces del Departamento de Defensa de los Estados Unidos declaran: a) que el aparato fue abatido por casas norcoreanos de fabricación sometica; b) que no se cree Que haya supervivientes, y c) que el ataque se produjo muy fuera del espacio aéreo jurisdiccional de Corea del Norte.

Ayer por la mañana Nixon se reunió con el Consejo Nacional de Seguridad, mientras de varios puertos del Pacífico salían, rumbo al Mar del Japón, un portaaviones v varios destructores de escolta.

El secretario de Estado, a la salida del Consejo Nacional de Seguridad, afirmó que la política presidencial es de negociación, no de confrontación.

"Mi predicción—escribe José María Massip desde Washington—es que en esta delicada crisis la Administración Nixon está tratando de encontrar un camino viable y diplomático entre los pronunciamientos irreversibles y la rendición a la belicosidad de Corea del Norte."

(Crónica en pág. 30.)

Lausana 16. (Crónica telefónica de nuestro enviado especial. Esta, mañana, muy a primera hora, el cadáver de Su Majestad la Reina Doña Victoria Eugenia, embalsamado durante la noche, fue colocado en un ataúd de nogal con herrajes de bronce y revestido de damasco blanco. A la Reina yacente se la cubrió de rosas, y las manos cruzados sobre el pecho, se encadenaron con el rosario y el crucifijo que el Papa Pió XII regaló a la Infanta María Cristina cuando contrajo matrimonio con el conde Marone.

A las diez de la mañana la capilla ardiente instalada en el amplio salón amarillo de la "Vieille Fontaine" daba paso a una masa de gente que se apiñaba en torno a la Familia Real. Delante del ataúd, rodeado de seis candelabros, había un Cristo de cristal de roca v la batidera española con las armas reales, y enfrente el altar, donde diría la misa el párroco del Sagrado Corazón que tanto la había asistido espiritualmente. En un lateral se mostraba el cuadro de Doña Victoria Eugenia pintado por Laszlo, con las galas palatinas v la belleza rubia y rosada que fue famosa, en contraste con la figura rácente y humilde de la siervo de Cristo que veíamos en la fúnebre caja. El santo sacrificio lo ayudó Don Juan.

Después que terminó la Misa, en la que comulgó la Familia Real y casi todos los presentes, el padre Jesús Ansó, un joven sacerdote navarro encargado de los obreros españoles del Vaud, rezo un responso vigoroso en la lengua de Castilla por quien fue la Reina católica de España.

Esta tarde tuvo lugar un Rosario en la capilla ardiente, dirigido por el mismo padre Ansó, y minutos antes fue transmitido a Don Juan y a la Real Familia el pésame de Su Santidad el Papa Pablo VI, con su bendición, que el nuncio hará público al término de las solemnes exequias que precederán ai entierro de la Reina, el viernes, a las diez de la mañana, y al que asistirán la Delegación española, presidida por el ministro de Asuntos Exteriores, don Fernando María Castiella; S. A. R. el Duque de Kent, en representación de Su Majestad la Reina Isabel II de Inglaterra; su primo lord Mountbatten; el Rey Constantino y la Reina Federica de Grecia; el Rey Humberto y la Reina María José de Italia; la Princesa Grace de Monaco y su hijo el Príncipe Alberto, ahijado de la Reina fallecida, y otras personas reales y representaciones oficiales que mañana se harán públicos. Y el ataúd de la Reina seguramente será trasladado por sus hijos y nietos rarones, Don Juan y Don Jaime, Don Juan Carlos, Don Alfonso y Don Gonzalo y Don Marco Alfonso y Don Marino Torlonia.

La Prensa suiza ha dado amplio relieve a la desaparición de Su Majestad la Reina Victoria Eugenia de España.—Julián CORTES-CAVANILLAS.

MAS INFORMACIÓN EN PAGS. 31, 32, 33, 53 y 55.

 

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