Autor: Yanguas Messía, José de. 
   La Reina Victoria     
 
 ABC.     Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Con la muerte de la Reina Victoria desaparece una figura en la que se simbolizan muchos años de historia. Historia que Doña Victoria Eugenia contempló a lo largo de su vida desde muy distintos ángulos y en muy variados momentos, a través de los cuales conservó siempre intactas sus cualidades humanas.

Estuvo siempre con dignidad, al par que con sencillez, en el puesto que la Providencia le señalaba. Lo mismo mientra» reinó que en el exilio. La realeza era en fila algo íntimo y connatural, que irradiaba de su ser y sobrevivía a la desgracia, como atributo y cualidad de la persona, que sólo la muerte podía extinguir.

Esposa de un Rey de tan fuerte personalidad, dentro y fuera de España, como lo fue Alfonso XIII, realzaba junto a él la majestad de la Corona, y acrecía, con su presencia y su colaboración, la popularidad de? Monarca. Pero importa añadir que, aparte su misión de Reina consorte, Doña Victoria Eugenia tuvo su propia y definida personalidad.

Siquiera sea a título de simple indicación, recordemos una medida dictada por el Rey, que tuvo su apoyo en Doña Victoria. Me refiero a la adopción de un tipo único de vestido de Corte en las damas de la Reina en las ceremonias oficiales para evitar el peso del sacrificio que representan los cambios de tocado.

La actuación de la Reina se mantuvo principalmente en el ámbito de las realizaciones sanitarias y sociales.

LA REINA VICTORIA

a que tuve ocasión de referirme más en detalle desde estas mismas columnas de ABC cuando Doña Victoria vino últimamente a Madrid. Basta recordar los hospitales y dispensarios de la Cruz Roja, donde las propias Infantas Beatriz y María Cristina prestaban asiduo servicio, y los sanatorios antituberculosos, a cuyas obras asoció el concurso popular con las ya clásicas fiestas de la Banderita y de la Flor.

Siempre se desvivió por atender al necesitado. Y cuidó mucho de imculcar esta idea y el deber de practicarla en Ja educación de los Infantes todos, haciéndose acompañar alternativamente por ellos en sus visitáis a las instituciones asistenciales y a los lugares habitados por familias de modesta condición social.

Nota distintiva suya fue el nuevo aire dinámico y organizador que para la implantación y el funcionamiento de estas obras trajo, sacudiendo la rutina, la pereza, la desconexión y la discontinuidad. Personas de su confianza, bien elegidas, la secundaban, bajo su acción directa y diaria, en los puesto-claves, y un bien trabado engranaje aseguraba la coordinación de las piezas y la buena marcha del conjunto. Innovaciones de mentalidad y de -acción, que ejercieron saludable efecto en instituciones gemelas, privadas y estatales, y fueron expresivo anticipo de lo que hoy en España y en el mundo se llama la Seguridad Social.

Natural es por todo etilo, y por ni u c has razones más, que la voz popular, al propio tiempo que la llamaba "la Reina guapa", la conociere también por "la Reina buena", condición y virtud que a la hora suprema no se marchita.

Cercano todavía «u viaje a España para apadrinar, con el Conde de Barcelona, al Infante Felipe, primer hijo varón del Príncipe Juan Carlos y la Princesa Sofía, tuvo que llegar muy a lo hondo de su corazón y alegrar los últimos meses de su vida el recibimiento jubiloso y la emocionante despedida del pueblo de Madrid, que hoy. con España entera, llora su muerte.

José de YANGUAS MESSIA

La última vez que Doña Victoria Eugenia miró tierra española fue cuando —hace algo más de un año—dio por finalizada su breve estancia en Madrid, adonde vino—después de una ausencia de treinta y siete años—para asistir al bautizo de su bisnieto, el Infante Don Felipe. Esta foto la muestra en Barajas, en la emocionante despedida de su hijo, el Conde de Barcelona.

 

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